Simon, ocho años después

Mario Blanco desde la ciudad de Madrid

Gilles Simon alzó su segundo título en Marsella, ocho años después (2007), al derrotar a Gael Monfils en un partido de grandes alternativas que terminó decidiéndose en la muerte súbita (6-4, 1-6 y 7-6). Es el trofeo número 12 para el tenista de Niza, que no saboreaba una copa desde el torneo de Metz 2013.

El encuentro comenzó con una lucha a tumba abierta de grandes restos. Las oportunidades aparecían a ambos lados de la red y fue Simon el que, salvando tres de las cuatro bolas de rotura, reinó en la tormenta de puntos infinitos para tomar ventaja. Todo transcurría con lentitud, los intercambios parecían no tener fin y el público galo disfrutaba de un gran espectáculo.

Entonces Monfils apretó el acelerador apoyándose en su saque para, con rabia, celebrar punto a punto que todavía se mantenía en la pelea. El tenista parisino no concedió ninguna opción de quiebre con su saque, aprovechando tres de las cuatro que tuvo en el resto solventando así el set sin complicaciones. Gael firmó tres saques directos y un 83% de efectividad con el primer servicio complicando muchísimo las opciones de su rival al resto.

Con las espadas en todo lo alto, la emoción entró en escena. Gilles apretaba desde el fondo de pista mientras Monfils se hacia fuerte con el servicio. El cabeza de serie número cinco quería reinar a escasos kilómetros de su ciudad natal, mientras el séptimo favorito intentaba aprovechar su invitación al torneo para invertir la situación en los enfrentamientos directos con su oponente en la final.

La tensión propició una ruptura a cada lado de la red, sin resultar decisivas. El duelo superaba ya las dos horas de duración y debería decidirse en un desempate a vida o muerte. Gael sintió el peso de las derrotas sufridas ante su compatriota, regalando alguna doble falta en esos momentos decisivos. Simon aprovechó la situación evitando cometer errores no forzados y obligando a Monfils a devolver pelotas extra sin arriesgar en exceso. Después de dos horas y veintinueve minutos, Marsella tenía nuevo rey: Gilles Simon. La segunda espada en el ránking celebraba en el centro de la pista mientras su entrenador, Jan De Witt, asumía el rol de ganador y perdedor al mismo tiempo, al asesorar también a Gael.

© TENNISTOPIC.com 2015. Todos los derechos reservados