Un paso adelante

Álvaro Rama desde la ciudad de Madrid

Un baño de convencimiento. Gran Bretaña derrotó a Estados Unidos en la primera ronda de la Copa Davis por segundo año consecutivo (3-2), se aseguró presencia en el Grupo Mundial en 2016 y dio un paso adelante en la mayor competición del mundo por equipos. Pese a contar únicamente con un jugador entre los 100 primeros del mundo, los británicos volvieron a hacerse hueco entre los ocho mejores grupos. Andy Murray culminó (7-6, 6-3 y 7-6 sobre John Isner) un fin de semana mágico para el tenis británico con la suma de todos sus miembros. James Ward, que ya abrió el triunfo de 2014 al tumbar a Sam Querrey en San Diego, volvió a erigirse en la llave del triunfo en Glasgow superando al número uno americano y demostrando que tras Andy los mimbres van cogiendo cuerpo. Dominic Inglot y Jamie Murray, que protegieron con uñas y dientes el punto de dobles, quedaron a un juego de lo imposible: remontar dos mangas a los hermanos Bryan, algo nunca visto.

“Ha sido una experiencia increíble”, relató Murray, envuelto por el aliento aún caliente de las 7700 personas que poblaron el Emirates Arena en la ciudad más grande de Escocia. Una grada que vio a los británicos acceder de nuevo a los cuartos de final y, en consecuencia, asegurar la pelea por la Ensaladera por tercer año consecutivo. Todo un logro para un equipo apartado de la élite desde el origen de los tiempos. “Es el mejor ambiente que jamás hemos vivido”, coincidió el capitán León Smith. ”Andy ha jugado en los mayores estadios del mundo y nos ha dicho que lo sitúa entre sus experiencias más especiales. Eso te indica el apoyo que hemos notado”.

“Cualquier que haya visto la eliminatoria por televisión o aquí en el pabellón habrá notado el ambiente”, insistió Murray, líder del equipo ante una afición con hambre, privada de títulos desde 1936, cuando Fred Perry o Bunny Austin entraban en convocatorias y apenas echaba a andar la imagen en blanco y negro. “Jugar delante de tu afición añade quizá añade algo de presión. Especialmente hoy, con el formidable servicio de John”, explicó Murray tras sobrevivir a un paredón. Un encuentro sacudido en un primer parcial agónico, donde Andy anuló siete opciones de quiebre y hasta tres pelotas de set antes de someter al cañonero americano. “Quizá pudiera estar algo fatigado del partido ante Ward, pero cuando tienes un saque así,… él lo utiliza para hacer daño. Me puso muchísima presión especialmente al principio. No encontré demasiado ritmo de juego pero logré hacerse con ese primer set y a partir de entonces pude encontrar mi juego”, declaró el referente de un grupo que va encontrando enteros.

“Obviamente si todos los jugadores rinden a su nivel, podemos tener opciones de ganar partidos. Nosotros no tenemos un gran margen de error”, indicó el británico. Murray, que vive en la élite porque ocupa el tercer peldaño del ránking, es consciente de liderar un equipo justo de gasolina, donde tan sólo un jugador individual figura entre los 100 primeros. “Ward ha jugado un tenis increíble. Si puede competir a ese nivel tendremos una buena oportunidad. Obviamente tenemos un equipo sólido de dobles y las eliminatorias en casa marcan una gran diferencia. Podremos escoger la superficie que mejor nos venga y la que menos agrade a nuestros oponentes”.

En cuartos de final les espera Francia, una de las principales favoritas por ser todo lo contrario. Donde los británicos encuentran recursos justos, a los galos se les caen los jugadores por ambos lados. “Tienen una enorme profundidad y grandes doblistas”, reconoce Andy sobre los vigentes finalistas, que soportaron la dificultad de no contar con su número uno -Jo-Wilfried Tsonga- e improvisar una pareja nunca vista en Copa Davis -a Julien Benneteau se unió el debutante Mahut- para apartar fuera de casa a Alemania sin necesidad de llegar al domingo. “Tienen como seis jugadores en el top-50 individual donde elegir. Y eso les va a facilitar las cosas”.

“El nivel de dificultad va a ir subiendo”, incidió el capitán británico, encargado de liderar un grupo que busca la primera semifinal en 34 años. “Pero creo que hemos probado cierta profundidad. Ward está demostrando que puede crecer y llegar a ser uno de los primeros 20 jugadores del mundo. Ha probado saber entrar en pista y ser ese tipo de jugador. Además, nuestra pareja de dobles ha subido el nivel también este fin de semana”, siguió. “Demostramos que no tenemos que tener siempre a Andy Murray en pista para plantar cara. Para intentar progresar, solo podemos seguir trabajando”.

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