Tres duplas y una corona

José Izquierdo desde la ciudad de Madrid

Tres duplas y una corona. Seis tenistas, divididos en tres tándems, en busca de la gloria. El torneo de dobles de Indian Wells suele estar habitualmente marcado por las sorpresas y la edición de 2015 no está siendo una excepción.  El cuadro, marcado por la presencia de una gran cantidad de jugadores centrados en la modalidad individual, no ha entendido de ránkings ni de jerarquías en el juego de parejas. De hecho, la única combinación cabeza de serie que llegó a semifinales fue la formada por el croata Ivan Dodig y el brasileño Marcelo Melo, y además fueron los primeros en despedirse en la penúltima ronda tras caer derrotados (4-6 y 3-6) ante Simone Bolelli y Fabio Fognini, que con la inercia positiva lograda tras levantar el trofeo en el Abierto de Australia están dispuestos a luchar por otro importante título que sumar a su palmarés. En el Valle Coachella, solo tres parejas sobreviven y en TENNISTOPIC las analizamos al detalle.

Simone Bolelli-Fabio Fognini. Campeones en el Abierto de Australia, números uno de la Carrera de Campeones y grandes dominadores en este inicio de temporada. Si hace algunos años hubiésemos pronosticado que tras los tres primeros meses de curso los doblistas de referencia serían dos jugadores que tienen alergia a la red los puristas de la modalidad se habrían llevado las manos a la cabeza. Sin embargo, Bolelli y Fognini demuestran que pueden ser los mejores -más allá de la tierra donde la lentitud de las canchas marca mucho el estilo de juego- rindiendo a un espectacular nivel desde el fondo de la pista sin necesidad de ser excesivamente resolutivos cerca de la cinta. Simone garantiza solidez al servicio y garantías en el fondo de la pista con un tipo de golpeo más plano que el de Fabio, el más irregular de los dos pero también el más peligroso, rayando a gran nivel al resto y con capacidad para cortar el ritmo de los veteranos especialistas a los que suelen enfrentarse. En Indian Wells han batido a todo tipo de parejas: combinaciones de singlistas y doblistas (Dodig-Melo), especialistas en individuales (Benneteau-Roger Vasselin o Carreño-Nadal) y doblistas puros (Klaasen-Paes). En la final serán favoritos sea cual sea su rival y tendrán que lidiar con esa presión añadida. Fueron una gran sorpresa en las Antípodas pero en California se han confirmado como una realidad.

Vasek Pospisil-Jack Sock. La dupla norteamericana no jugaba desde el Masters 1000 de París-Bercy pero el regreso al circuito de Jack Sock ha vuelto a reunir a los campeones de Wimbledon, que han celebrado su estreno como pareja en 2015 por todo lo alto. Octavos preclasificados en el cuadro, no han cedido todavía su servicio en los tres partidos disputados y se han colado en semifinales tras batir en la anterior ronda a los hermanos Bryan, números uno del ránking de dobles y grandes dominadores de la modalidad en la última década. Pospisil y Sock son muy peligrosos porque se divierten en la pista. Se lo pasan muy bien compartiendo tiempo juntos en la cancha lo que unido a su calidad individual y a unas habilidades inherentes a cualquier especialista de dobles les convierte en unos de los singlistas más peligrosos del circuito. El canadiense es un auténtico maestro en la mediapista y es el más regular del tándem mientras que Sock aporta explosividad, energía y un gran nivel al servicio, una mezcolanza que les ha reportado muchos éxitos en su, hasta el momento, corta trayectoria. El título en Atlanta y la final en Cincinnati demostraron que el triunfo en el césped de Londres no fue casualidad. En Indian Wells han regresado por sus fueros. Si rinden como nos tienen acostumbrados aspirarán a todo.

Marcin Matkowski-Nenad Zimonjic. Dos veteranos que unieron sus fuerzas por primera vez en el desierto californiano y que están obteniendo dividendos de manera inmediata. Polaco y serbio empezaron el curso con distintas parejas -Lindstedt y Qureshi respectivamente- pero el poco éxito obtenido les ha llevado a compartir pista tras muchos años siendo rivales y estando en distintos lados de la red. Federer-Lammer y Kokkinakis-Murray, dos combinaciones con estrellas del circuito ATP junto a perfiles de menor nivel fueron dos de sus víctimas y en los cuartos de final sucumbieron Inglot-Mergea, dos de los doblistas revelación de los últimos tiempos. El juego de Matkowski, donde prima el golpe de resto y la potencia tanto en el servicio como en el fondo de la pista, parece haberse ensamblado perfectamente con el de Zimonjic, un tipo de tenista más puro en la modalidad, con un monstruoso servicio y una amplia gama de tiros en la red. Son los únicos especialistas en dobles vivos en el cuadro. Pocos les esperaban en las últimas rondas pero la experiencia en este tipo de torneos podría jugar a su favor. Nunca hay que subestimar a veteranos como ellos con una elevada cantidad de horas de vuelo en pista.

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