“Siento que puedo llegar a ganar este torneo”

Álvaro Rama desde la ciudad de Londres

La explosividad del partido era tal que la advertencia se antepuso a cualquier golpe. “Procura moderar tu lenguaje y ten cuidado al utilizar tu material”. Cuando Nick Kyrgios saltó a pista para medir al checo Radek Stepanek (superado por 6-4 6-3 6-7(9) 6-1 en dos horas y 26 minutos de juego), recibió el mensaje de Mohammed Lahyani, juez de silla del encuentro, como invitación para lo que sería un infierno. Un peligro previsible para un carácter inflamable. También, esa losa tan incómoda del que cultiva una fama: un escenario donde la precaución avanza más rápido que el hecho.

“Siendo honesto, es una pesadilla de primera ronda para cualquiera en Wimbledon”, aseguró Kyrgios sobre su veterano rival, uno de los tenistas más curtidos del circuito con infinidad de recursos para retorcer los encuentros. “Nadie quiere enfrentarse a Radek aquí. Podría elegir como 90 jugadores del cuadro a los que hubiera preferido medirme en el primer partido”, siguió el australiano. “Fue un buen encuentro y sabía que sería duro. Cuando perdí el tercer set, no esperaba otra cosa de mí que no fuera luchar. Él empezó a creer. Fue un choque entretenido y me alegro de haber ganado”.

Ante el abanico de variantes de su rival, el reto de mantener la cabeza fría. “Sabía que sería complicado. Por la forma en que juega en hierba, tácticamente es un jugador muy adaptado. Corta bien la pelota, volea con facilidad”, declaró Kyrgios tras sobrevivir a una tormenta de bolas rasas ante un rival que firmó medio centenar de subidas a la red. Una barbaridad en la era del juego de fondo. “Creo que esta pista ayuda a sus golpes. Son tiros muy planos y él compite bien. Sabe cómo moverse en esta superficie. Siempre trata de dar un paso al frente”.

Tras disponer de dos pelotas de partido y verse arrastrado a un cuarto parcial, la calma. Ésa fue la nota llamativa de Kyrgios, un hombre de llama fácil que se mantuvo frío como el hielo cuando el viento dejó de soplar a su favor. “Sin duda, siento que he mejorado bastante. He madurado. Enderezar la nave de esa manera, responder así en el cuarto set ha sido muy positivo. Fue una buena reacción”.

Así, y tras superar un partido marcado por la ausencia de ritmo, el australiano enfoca otro partido con la ejecución como único elemento. Le espera Dustin Brown, uno de los hombres más imprevisibles del circuito y uno de los más respetados sobre césped. “Es un circo. Pero su estilo de tenis es bueno. Es inmenso. Tiene un buen saque, le gusta venir a la red. Es creativo. Creo que es importante tener eso en el tenis. Tienes esa habilidad. Puede tirar cualquier golpe desde cualquier punto de la pista. Es increíble de ver”, reconoció Kyrgios. “Cuando juegas antes un tipo como Dustin, simplemente deseas que no sea uno de esos días en que siente la pelota y no falla un golpe. Cuando juega de esa manera, todos sabemos de lo que es capaz” declaró Nick sobre su próximo rival, verdugo sobre la hierba de Londres de antiguos campeones como Rafael Nadal y Lleyton Hewitt.

“El año pasado jugué antes dos sudamericanos. Hubo muchos intercambios. Hoy sentí que estaba jugando un buen partido de hierba. Si logro llegar lejos en el torneo, siento que ya estoy metido y que tengo un partido duro a mi espalda”.

Una casa para Nick

Es mi tercer Wimbledon. Obviamente, jugué dos ediciones en categoría junior. Creo que eso es lo positivo sobre los juniors. Al estar acostumbrado al entorno, tengo la sensación de haber competido bastante aquí. Mi éxito en los junior es una razón de peso para haber tenido buenos resultados desde el principio en competición absoluta. Me siento cómodo y con confianza. En este Wimbledon me siento más adaptado a todo, probablemente esperando mucho más de mí mismo. Creo que puedo hacer grandes cosas en este torneo, llegar lejos e incluso ganarlo. Voy a ir partido a partido.

© TENNISTOPIC.com 2015. Todos los derechos reservados