Reunión en Miami

Álvaro Rama desde la ciudad de Madrid

El circuito femenino se embarca en el segundo Premier Mandatory de la temporada. El torneo de Miami representa una cita ineludible en el calendario de las mejores, agrupando hasta a 19 de las 20 primeras bajo la humedad de Florida. A orillas del océano Atlántico se disputa un torneo exigente como pocos, donde las más fuertes arrastran en las piernas el esfuerzo de Indian Wells. Uno de los colosos del cemento sirve para culminar el tramo de temporada previo a la arcilla, y el vestuario llega con el cuerpo totalmente lanzado a la fase central del año. Dos triunfos de Serena en las últimas dos ediciones colocan a la estadounidense, heptacampeona en el torneo, como clara mujer a batir. La historia más repetida en los últimos tiempos en el frente femenino: todas contra Williams.

Primer cuarto 

La número uno mundial no disputó las semifinales del torneo de Indian Wells. Según argumentó, sintió fuertes dolores en su rodilla derecha en un entrenamiento posterior a su encuentro de cuartos de final, sin que haya trascendido la gravedad del trastorno. La estadounidense, cuyo debut en Miami está programado para el viernes 27, tendría hasta siete días para recuperar. En las pistas de Crandon Park ha mostrado autoridad como en ningún otro torneo. Serena se ha proclamado campeona en las últimas dos temporadas y acumula un total de siete títulos, la única cita del calendario donde ha llegado a levantar semejante colección de trofeos. Si alguien quiere parar a Serena, imbatida en pista en lo que va de temporada, deberá asaltar su refugio de mayor éxito.

La norteamericana podría repetir los pasos dados en Indian Wells para abrir el torneo, porque tanto la rumana Monica Niculescu como la kazaja Zarina Diyas vuelven a presentarse como posibles rivales en los dos primeros encuentros. No obstante, jóvenes estadounidenses como Shelby Rogers o Cici Bellis, quien ya diera que hablar durante 2014 al colarse con 15 años en el cuadro final del US Open, también figuran en este tramo inicial del cuadro. Si la lógica del ranking se impusiera, la competición se endurecería para Williams con dos mujeres que ya le batieron sobre cemento en el horizonte: la rusa Svetlana Kuznetsova, campeona en 2006, o la alemana Angelique Kerber.

La serbia Ana Ivanovic actúa de principal contrapeso en la búsqueda por un pase a semifinales en este sector. Una llave realmente cargada donde aparecen figuras con cierta inercia reciente como la alemana Sabine Lisicki, semifinalista en Indian Wells y cuya base de entrenamientos está en Florida. La española Garbiñe Muguruza, cuya irrupción internacional tuvo lugar en este torneo al pisar los octavos de final en 2012, saldrá con la motivación de competir en su mejor ranking (19). La italiana Sara Errani, centrada en el individual tras confirmarse el final de su vínculo en dobles con Vinci, también endurece esta llave.

Tres focos de este sector

Inercia: Sabine Lisicki quedó a un set de alcanzar la final de Indian Wells, trazando uno de los mejores resultados de su carrera en una pista de cemento. Antigua número 12 mundial, Sabine ha vuelto a colocarse al borde de las 20 primeras raquetas del mundo. Su contundente estilo, con un servicio demoledor como principal aval, puede verse primado en una cancha más rápida que la californiana. Tiene su base de operaciones cerca del torneo. Conoce bien el terreno y llega con fuerza. ¿Tapada?

Incógnita: Svetlana Kuznetsova sabe lo que es ganar el torneo y ha alcanzado las semifinales hasta en tres ocasiones. No obstante, debe encontrar la regularidad en 2015. No ha sido capaz de enlazar triunfos en toda la temporada y se presente en Miami con el riesgo de abandonar uno de los 30 primeros puestos.

Reafirmación: la caraqueña Garbiñe Muguruza tiene en Miami un lugar de buen recuerdo. A través de una invitación tres años atrás logró la primera victoria top 10 de su carrera profesional. Ahora llega consolidada como una de las 20 primeras raquetas del mundo y margen para seguir creciendo en el escalafón femenino si logra abrirse paso de nuevo. Dos veces ha peleado por los cuartos de final.

Segundo cuarto 

Totalmente lanzada y como primera tenista del año. Así llega Simona Halep al Premier Mandatory de Miami, después de levantar en Indian Wells el título más prestigioso de su carrera deportiva. La rumana se ha consolidado con suavidad entre la élite y en Crandon Park competirá montada en una racha de 11 victorias consecutivas, todas ellas en partidos de categoría Premier. En Florida tiene un reto de superación: jamás ha logrado rebasar la barrera de tercera ronda y aspira a convertirse en la tercera tenista en la historia capaz de lograr el doblete Indian Wells-Miami, algo tan sólo al alcance de Steffi Graf y Kim Clijsters. La de Constanza ha demostrado una fortaleza mental privilegiada para quemar etapas en el circuito femenino y cada vez más retos parecen al alcance de su mano.

El cuadro de Miami no ofrece demasiado respiro a la número 3 mundial, enfrentada a grandes talentos desde la primera pelota. Podría abrir boca ante Nicole Vaidisova, un prodigio de juventud que trabaja su reinserción en el circuito. El ritmo sería inexistente en el segundo encuentro, con la variedad de Rybarikova o la contundente en el golpeo de Giorgi como obstáculo a superar. Tres mujeres en buen momento de forma endurecerían todavía más el cuadro camino de los cuartos de final. La serbia Jankovic, reciente finalista en Indian Wells, la bielorrusa Victoria Azarenka, campeona en dos ocasiones (2009, 2011) y en clara línea ascendente para recuperar el terreno perdido, o Flavia Pennetta, que derrotó a la número 2 mundial Sharapova en California días atrás, surgirían como principales escollos.

El pase a las semifinales cuenta con importantes piedras en el camino. La canadiense Eugenie Bouchard lidera una grupeta de raquetas difíciles de parar, mientras trata de recuperar su solvencia en los grandes escenarios. La estadounidense Madison Keys, semifinalista en el primer Slam del año, competirá con el apoyo local en uno de los principales eventos de Estados Unidos, con garantías para imponer su juego directo. La checa Lucie Safarova, que roza un puesto entre las 10 mejores, completa una llave llena de peligros. Exigencia total en cada ronda.

Tres focos de este sector

Respuesta: a dos puntos quedó la serbia de levantar la corona en Indian Wells, donde llegó a servir por ganar el título en un esfuerzo improbable. La balcánica ha recuperado un puesto entre las 20 primeras del mundo -un año atrás llegó a ser número seis mundial- y tiene grandes recuerdos de Miami, donde fue finalista en 2008 y semifinalista en 2013. ¿Puede recuperarse del golpe moral de California y volver a abrirse paso?

Tapada: la checa Lucie Safarova atraviesa uno de los mejores momentos de su carrera. Campeona en Doha semanas atrás tiene la oportunidad de confirmar su ascenso en un evento tradicionalmente amargo. No ha logrado superar la tercera ronda en sus nueve visitas previas. ¿El momento de dejarse notar en Crandon Park?

Aceleración: derrotas ante la número 42 y 85 mundial ha frenado el arranque de temporada de Eugenie Bouchard, una de las grandes revelaciones de 2014. A sus 20 años, la canadiense aspira a probar su permanencia entre las más fuertes del circuito y en Miami tiene una oportunidad de hacerse notar antes de llegar al corazón de la temporada. No logra una victoria top 30 desde el pasado mes de septiembre.

Tercer cuarto 

Con necesidad de reafirmarse en un evento de gran calibre. La danesa Caroline Wozniacki, número 5 mundial, tiene en Miami la oportunidad de saldar una cuenta pendiente en 2015. Tras abandonar por la puerta trasera los primeros grandes colosos de la temporada -segunda ronda en el Abierto de Australia, segunda ronda en Indian Wells- la de Odense llega a Miami con tiempo para preparar el evento y reverdecer laureles. En las pistas de Crandon Park ya batió a Serena Williams años atrás y ha peleado hasta en cuatro ocasiones por pisar las semifinales. En un torneo de gran humedad, bolas pesadas y gran demanda física, una de las jugadoras con mayor capacidad de sacrificio del circuito femenino buscará dejar su sello.

La danesa puede tener que afrontar un cuadro lleno de morteros desde el primer impacto. Emprenderá el camino ante la ganadora del duelo que enfrenta a la local Madison Brengle y la serbia Alexandra Krunic, que ya dio de qué hablar el pasado año al situarse en la segunda semana del Abierto de los Estados Unidos. Como segundo escollo la estadounidense Varvara Lepchenko o la estonia Kaia Kanepi, dos perfiles de golpeo durísimo, pueden exigir las mejores piernas a la escandinava. Una demanda todavía mayor aparecería buscando el pase a cuartos de final donde Venus Williams, su verdugo en Auckland durante la primera semana del año, o Sam Stosur, aparecen como escollos de mayor altura.

La polaca Agnieszka Radwanska figura como oposición principal en el camino a las semifinales de este sector. La polaca, campeona en 2012, acude a un evento donde la pesadez de las bolas puede dar rienda suelta a su creatividad. Un sector donde también aparece la española Carla Suárez, número 5 de la temporada y una jugadora instalada de forma regular en las fases decisivas, habiendo firmado cuartos de final en los seis eventos WTA jugados en 2015.

Tres focos de este sector

Regularidad: la grancanaria Carla Suárez ha mostrado una solidez valorable en 2015. Después de firmar en el desierto de Indian Wells el mejor resultado de su carrera llegando a la ronda de las ocho más fuertes, aborda Miami con confianza renovada. Tiene en la barrera de los octavos de final su techo en Crandon Park.

Frescura: Venus Williams ha ganado en tres ocasiones el torneo y en 2015 ha mostrado síntomas de vigencia. Semifinalista en Doha, su último evento previo a Miami, la americana no ha competido en el último mes, pudiendo preparar a conciencia un torneo que conoce bien.

Obstrucción: Sam Stosur encuentra una auténtica tortura en las condiciones de Miami. La australiana no ha logrado rebasar el segundo partido en ninguna de sus siete participaciones previas en Crandon Park. En un torneo donde es complicado levantar la pelota, la aussie encuentra dificultades para imponer el kick de su servicio y sus derechas liftadas. ¿Será distinto en 2015?

Cuarto cuarto 

Un recinto de sensación agridulce, eso encara María Sharapova al pisar las instalaciones de Crandon Park. La rusa ha alcanzado hasta cinco finales en Miami, entregando todas y cada una de ellas. Su regularidad sobre el cemento de Florida es incuestionable, allí se crió deportivamente y está completamente acostumbrada a las condiciones presentes a orillas del Atlántico. Tras ceder en Indian Wells ante la vigente campeona Flavia Pennetta, la siberiana mantiene unos registros más que respetables en 2015, donde ha ganado 17 de los 19 partidos disputados. La número 2 mundial competirá en un entorno que ha palpado desde pequeña y, a pesar de no tener coronas en su palmarés, cuenta con una experiencia envidiable por casi todo el frente femenino.

La rusa emprenderá el camino ante la ganadora del duelo que mide a su compatriota Daria Gavrilova con un perfil de la fase previa, rivales con evidente carencia de partidos en este tipo de torneos. Talento joven podría salir a su paso como segundo escollo con la francesa Caroline García, quien ya le puso en aprietos años atrás sobre la arcilla de Roland Garros, o la croata Ajla Tomljanovic.  Buscando los cuartos de final emerge la figura de Shuai Peng, que sabe lo que es batir a la rusa en pista dura testando su movilidad con una empuñadura a dos manos desde ambos flancos, y la checa Karolina Pliskova, una mujer de golpes durísimos y gran revelación en el arranque de temporada, donde figura como cuarta raqueta en la Race. Cabe destacar en este sector el debut en cuadro final WTA de Paula Badosa, invitada por la organización y una de las grandes promesas del tenis español a sus 17 años.

La pelea por las semifinales ofrece un panorama de adversarias realmente abierto. La rusa Ekaterina Makarova, semifinalista en los últimos dos Grand Slam sobre suelo duro, aparece como perfil a tener en cuenta en un torneo de cemento de gran calibre. Un sector realmente infestado de raquetas con apetencia por el tenis ofensivo, donde destacan perfiles como la checa Zahlavova Strycova, competitiva como pocas, Elina Svitolina, rondando el top 25 con 20 años, o la alemana Andrea Petkovic, antigua semifinalista, como principales exponentes.

Tres focos de este sector

Empuje: la checa Karolina Pliskova figura como cuarta raqueta de la temporada cuando va a completarse el tercer mes de competición. Un buen papel en Miami puede introducirle en el corazón de la temporada con unos galones muy a considerar. La pista viva de Miami puede primar su estilo directo. Si la cabeza responde, un perfil a tener en cuenta para romper algún pronóstico.

Crecimiento: dos finales y dos victorias sobre Ana Ivanovic en los últimos tres torneos dejan a Caroline García como una de las jugadoras con mayor inercia del circuito femenino. La francesa se ha aupado hasta el top 25 WTA y en Miami tiene una opción inmejorable de continuar su ascenso. Tenista agresiva, con mucho terreno por ganar y pocos miedos. Un peligro en Crandon Park.

Irregularidad: cuatro primeras rondas y una final figuran entre los resultados de Andrea Petkovic en 2015. La alemana, que logró recuperar un puesto entre las 10 primeras del circuito, necesita pulir su constancia semana a semana. En Miami ya peleó por meterse en la final años atrás y las condiciones con pelota pesada y pista algo viva pueden encajar en uno de los físicos más duros del circuito.

© TENNISTOPIC.com 2015. Todos los derechos reservados