Preguntas en Birmingham

Álvaro Rama desde la ciudad de Madrid

La gira de hierba toma velocidad y en pleno corazón de Inglaterra el circuito WTA se congrega en la coudad de Birmingham. Un evento de categoría Premier donde entran en competición algunas de las mejores raquetas del mundo. En concreto, ocho de las 20 primeras jugadoras del ránking femenino se dan cita sobre el césped británico, a dos semanas exactas de adentrarse entre los muros de Wimbledon. Muchas líneas de actuación a considerar en una gira tan corta como intensa. Las principales protagonistas del gran torneo de la semana, a examen.

¿Gran versión de Simona Halep? Tras caer en la segunda ronda de Roland Garros, Halep ha tenido tiempo para preparar a conciencia la gira. Ante el reto de adaptar su juego de elaboración, con habilidad para extender el intercambio más allá de dos golpes, a los requisitos del césped, un suelo que premia el juego directo. Su trabajada agresividad, con una movilidad excelente y un revés preciso y variado, puede causar estragos en el suelo más rápido del circuito. Lejos de las tenistas esculturales que hoy dominan el tenis, con sus botes bajos la hierba ofrece a la rumana multitud de pelotas en zona cómoda de golpeo. Con su semifinal de Wimbledon como aval de rendimiento, un nombre a subrayar.

¿Mantiene la forma Ana Ivanovic? La responsabilidad de competir como vigente campeona. En 10 años de carrera la de Belgrado nunca había pisado una final de césped, y en 2014 logró abrirse paso hasta el título en Birmingham siendo la primera cabeza de serie. En un cuadro más cargado -cuatro top10 en 2015, ninguna en 2014- será realmente interesante observar cómo gestiona la balcánica la llegada de la hierba. Su inercia camino de la superficie, tras firmar en Roland Garros su primera semifinal de Grand Slam en siete años, es bastante fuerte.

¿Margen para Carla Suárez? La canaria ha probado solvencia en pista dura y tierra batida hasta el momento. La llegada del césped, el único suelo donde no pisó una final, vuelve a poner a prueba su crecimiento: con habilidad para golpear el revés cortado y un servicio con más variedad de direcciones y efectos que potencia, tiene armas para sobrevivir en la superficie verde. Una de las jugadoras más regulares de la temporada, tiene un reto de adaptación entre sus manos. Parte como tercera cabeza de serie en Birmingham.

¿La amenaza de Angelique Kerber? Quizá no sea la jugadora que más duro golpee, pero la profundidad permanente en sus golpes y su capacidad para impactar en carrera le convierten en una tenista difícil de frenar en césped. Siendo zurda, detener sus respuestas en la superficie se antoja especialmente complicado. Capaz de pisar en 2014 una final sobre hierba previa a Wimbledon -donde derrotó a María Sharapova-, la de Bremen tiene armas para convertirse en una alternativa de primer nivel a la favoritas. Con dos títulos ya a su nombre esta temporada y recuperado su puesto en el top10 WTA, una de las posibles tapadas en esta gira de césped.

¿Responde Eugenie Bouchard? El tiempo se estrecha para la canadiense con Wimbledon en el horizonte, donde defiende su puesto de finalista y un lugar entre la élite. Su caída prematura en Roland Garros le ha hecho salir del top10 femenino, y el arranque de la gira de hierba, entregando la primera ronda de Hertogenbosch, no parece haber solucionado su espiral de inseguridad. Ocho derrotas en sus últimos nueves partidos muestran un balance preocupante. La hierba es para los jugadores proactivos. El margen de duda es mínimo. Técnicamente, con una tremenda aceleración en sus golpes y capacidad para abrir ángulos metida en pista, una jugadora a tener en cuenta.

¿De nuevo Sabine Lisicki? Una competidora de rendimiento estacional que suele dejarse notar en hierba. Su potente servicio y una voluntad por partir la pelota a la mínima opción encumbran a la alemana en los torneos de césped. Si atraviesa un tramo de confianza, talento para no perder pista incluso sin renunciar a una desmedida velocidad de bola. Con un tren inferior fortísimo, ideal para soportar la flexión que requiere el césped, Lisicki es capaz de plantear un tenis a tres golpes con más suavidad que muchas rivales. Una antigua campeona en Birmingham y finalista de Wimbledon. Más que respetable.

¿Reverdecer para Garbiñe Muguruza? Tras completar un espléndido Roland Garros, firmando de nuevo los cuartos de final, la caraqueña cambia el chip para el reto del tenis sobre hierba. En una superficie que prima el tenis directo, la contundencia desde el fondo de Muguruza es un activo a considerar. Dos años atrás ya fue capaz de rozar una final en césped procedente de la fase previa. Con más experiencia y galones en el circuito, puede dar de qué hablar en Birmingham.

¿Otro test para Victoria Azarenka? La bielorrusa continúa trabajando su regreso hacia la élite, y en tierra batida dejó pruebas de ello, quedando en dos ocasiones a un paso de tumbar a Serena Williams. La llegada de la hierba no favorece su espléndido juego tras la línea de fondo, pero sirve para remarcar un área de progreso en su tenis: las acciones en mitad de pista. Carente de un servicio contundente, Victoria afronta el reto de acelerar su tenis, buscar más riesgo en su esquema de ataque a través del ritmo de pelota y probarse preparada para pelear con las mejores. Dos semifinales en Wimbledon demuestran su capacidad en el césped.

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