Marruecos como lazareto

Rafael Plaza desde la ciudad de Sevilla

Es una doble falta para entregar la primera manga y una bola de partido en contra durante el tie-break de la segunda. Eso debería ser suficiente para doblar las rodillas de un niño de 21 años sin más experiencia en la élite que un par de partidos. Semejante combinación tendría que acabar con la aventura en Casablanca de un tenista inexperto. Y ocurre todo lo contrario. En el encuentro de segunda ronda que mide a Roberto Carballés con Joao Sousa, el español firma una remontada para el recuerdo porque levanta esa pelota que le habría mandado de vuelta al vestuario como perdedor e inclina 6-7, 7-6 y 6-2 al número 38 del mundo en 3h13m, hasta ahora el cruce a tres mangas más largo de la temporada. Días después de bautizarse en el circuito con su primera victoria como profesional derrotando al belga Goffin, el tinerfeño puso la mirada en los cuartos de final que discutirá ante Andrey Kuznetsov sin caer en la autocomplacencia.

“Sabía que si en el segundo set salvaba la bola de partido luego podría tener alguna opción. Al final, la tuve y la pude aprovechar”, explicó el español a este portal tras acabar con Sousa y pedir cita en la antepenúltima ronda del torneo marroquí. ”Ha sido un partido muy duro, con una intensidad altísima y peloteos muy largos”, siguió el jugador residente en Granada, que ganó 10 puntos más que su contrario (135 por 125) cocido en intercambios eternos desde el fondo de la pista. “Era un partido que exigía mucho físico y dureza mental”.

Carballés salvó bola de partido ante Sousa para ganar su segundo partido ATP

La carrera de Carballés se resumía hasta Casablanca en una pila de encuentros a caballo entre Challengers y Futures, los dos escalones de los torneos mayores. Solo la invitación de la organización del Conde de Godó le permitió la temporada pasada jugar su primer partido profesional ante Nikolay Davydenko. Perdió. En el torneo árabe, y tras superar la fase previa, apareció una nueva ocasión para estrenarse. Esta vez, sin embargo, no la desaprovechó. ”Mis sensaciones tras ganar a Goffin fueron increíbles”, resumió Carballés sobre la victoria que puso en marcha su contador de triunfos en la élite, el primero de muchos porque su potencial invita a pensar en ello. “Sabía que era un partido muy complicado porque él tiene un nivel de tenis muy bueno, pero yo llegaba al partido con confianza después de haber ganado encuentros muy buenos en la previa”, prosiguió el tinerfeño. “En el momento de cerrar el partido fue cuando me salieron todos los nervios y emociones, pero por suerte pude rematarlo”. No solo fue un remate, la victoria ante Sousa es un trampolín que le permite soñar con alcanzar las semifinales en su segundo torneo ATP porque se enfrentará a un lucky loser, toda una oportunidad.

“El año pasado entrenábamos juntos y lo viví muy cerca. Sé todo lo que está trabajando para ser tenista, para dedicarse a esto y ganarse la vida con una raqueta. Me alegro mucho de las dos victorias que Roberto ha tenido en este torneo”, confesó Pablo Carreño a TENNISTOPIC después de inclinar a Aleksandr Nedovyesov (3-6, 6-1 y 7-6) y pasar a cuartos de final, donde le espera Marcel Granollers. “Espero que siga sumando. No solo aquí, en todos los años que le quedan. Es un gran amigo. Hemos vivido muchas cosas juntas. Ojalá en el futuro le vayan las cosas tan bien como el año pasado me fueron a mí y ojalá que sigamos creciendo los dos como jugadores”.

“Sé todo lo que Roberto está trabajando para ser tenista”, dice Carreño

Carreño sufrió en el arranque de la temporada las consecuencias de su imponente 2013, cuando empezó como el 654 del mundo y acabó como el 65, siendo el jugador que más puestos subió en el año. A los 22 años, y tras volver entre los mejores después de superar siete meses de baja por una operación de hernia discal, el gijonés llegó a Casablanca con ocho derrotas y una sola victoria, compitiendo ya entre gigantes. ”Este principio de temporada ha sido complicado en cuanto a resultados”, aseguró el español. “No he acabado de ganar los partidos que quizás me hubiera merecido o que podía haber ganado, pero el nivel de juego siempre ha estado ahí. No he cerrado algunos encuentros, pero han sido siempre resultados muy ajustados. ¿Qué quiere decir eso? Que el nivel estaba ahí, pero me faltaba rematar. Ahora en tierra batida es un poco más fácil empezar a sumar triunfos y confianza”.

Cuando Carreño habla de esos partidos apretados se refiere a tres encuentros cedidos en la manga decisiva (ante Kohlschreiber en Auckland, Benneteau en Australia y Lorenzi en Indian Wells) y cuatro desempates que no cayeron de su lado. “Ante Nedovyesov empecé perdiendo el primer set, pero durante todo el año llevaba una buena dinámica de luchar los partidos, aunque no me acaba de salir”, reflejó el número 64 mundial, que reaccionó estupendamente tras ser golpeado primero porque hizo suyo el segundo set en un suspiro y no dudó en el desempate final, mermada como tenía la confianza tras varios duelos en el alambre. “En este, por suerte, he peleado hasta el final y he conseguido la victoria que me dará mucha confianza de cara al futuro. No sé si para ganar el próximo partido aquí o para hacerlo en el siguiente torneo. El año hasta no estaba siendo muy bueno de resultados, pero a partir de ahora seguro que cambiará”.

El gijonés llegó a Casablanca con una victoria y ocho derrotas en el arranque de 2014

En consecuencia, Casablanca ha sanado las heridas de ambos porque uno ha logrado concatenar sus dos primeras victorias como profesional y otro ganar dos partidos ATP seguidos desde abril del año pasado, cuando alcanzó las semifinales en Oeiras. Que los resultados hayan llegado sobre arcilla, el suelo emblema de la escuela española, no es casualidad.

“En tierra batida casi todos los españoles hacemos mejores resultados”, sentenció el gijonés, que ha ganado ocho de los diez partidos disputados en el circuito sobre la superficie más lenta del mundo. “Es un poco por la mentalidad luchadora y por estar más acostumbrados a jugar en esta superficie que el resto”, continuó. “No es solo que nosotros juguemos mejor en tierra batida, es que los demás también juegan peor. Eso hace que las victorias vayan cayendo. Ahora empieza la gira de tierra y es una buena ocasión para sumar partidos, victorias y puntos”, cerró Carreño, que luego viajará a Montecarlo para disputar el tercer Masters 1000 de la temporada. “Y mi objetivo para esta temporada es seguir mejorando en muchas aspectos”, le siguió Carballés. “Si voy mejorando el ránking y los resultados irán llegando”. En Marruecos, dos jóvenes españoles se abren paso entre los mayores.

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