Las dos caras de un mismo equipo

Rafael Plaza desde la ciudad de Sevilla

Sin los cuatro mejores tenistas españoles del ránking (Rafael Nadal, David Ferrer, Tommy Robredo y Nicolás Almagro), con un debutante (Roberto Bautista) y con una pareja inédita en Copa Davis (Fernando Verdasco y David Marrero). Así se estrena hoy Carlos Moyà como capitán de La Armada en Frankfurt ante Alemania, donde le espera una pista de cemento bajo techo, un equipo con tres top-30 (Tommy Haas, Philipp Kohlschreiber y Florian Mayer) y la amenaza de volver a pelear por segundo año consecutivo en septiembre por no perder la categoría. Así, el exnúmero uno del mundo, que comprende las ausencias de los mejores, deja el futuro del equipo el primer día en manos de Feliciano y Bautista, la cara y la cruz porque uno lleva 20 eliminatorias en las piernas, con actuaciones memorables (Mar del Plata 2008 y Austin 2011) y el otro carece de experiencia representado los colores de España.

“Roberto ha ido de menos a más”, explica Pedro Rico, el técnico del número 52 del mundo que abre la eliminatoria contra Philipp Kohlschreiber, dejando paso después a Feliciano López y Florian Mayer. “Era de esperar porque casi no había tenido nada de tiempo para recuperar después de Australia. Ha entrenado muy bien todos los días junto al resto de componentes del equipo. Se ha notado cómodo con el ambiente y también con la pista”.

La superficie, no obstante, no es un problema para Bautista. Él, un jugador amante de la velocidad y los golpes planos y directos, un tenista contracultural porque no hay huella en sus tiros de la escuela española, ha escrito su corta carrera en el circuito ATP en partidos sobre cemento (50 encuentros: 24 victorias y 26 derrotas), ha llegado a su única final en un torneo de pista dura (Chennai) y ha logrado sus mejores victorias en suelo duro (contra Juan Martín Del Potro, el número cuatro del mundo, en el pasado Abierto de Australia). La situación, sin embargo, es distinta. El castellonense debuta en la competición representando a un equipo que desde el año 2000 ha ganado cinco veces la Ensaladera y ha estado en otras dos finales. Un terreno inexplorado para una cabeza de hierro.

“Depende de cómo te enfrentes a la situación”, dice Rico sobre el estreno de Bautista en Copa Davis, un auténtico bautismo de fuego porque será a domicilio y con la responsabilidad de amarrar o ceder el primer punto de la eliminatoria, condicionando lo que suceda a continuación. “Siempre existe un punto de presión o de respeto a debutar en la Copa Davis y representar a tu país, pero tanto el capitán como el resto del equipo le han hecho sentirse cómodo”, prosigue. “Han transmitido buenos mensajes a Roberto. Lo más importante es que desde que llegamos a Frankfurt tanto él como Feliciano, Fernando y David están dando su 100%. Roberto está muy motivado y contento por esta oportunidad y hará todo lo posible para competir a un buen nivel”.

De entrada, a Bautista le espera Kohlshcreiber (sin precedentes previos), que no disputó el primer Grand Slam de la temporada por lesión y cargará con los galones que correspondían a Tommy Haas, el número uno alemán, que se retiró en la primera ronda del Abierto de Australia por otra lesión en el hombro y apenas se entrenó durante la semana, por lo que Carsten Arriens, el capitán germano, decidió reservarle para el punto de dobles que jugará con Daniel Brands ante Verdasco y Marrero, los campeones de la Copa de Maestros que jamás han competido juntos en la competición por países, y quizás para un hipotético quinto punto si la serie llegase viva.

“Hay que intentar aceptarlo con normalidad y afrontar los momentos difíciles, que los habrá, con la mayor tranquilidad posible”, analiza el entrenador del castellonense sobre el partido que medirá a su pupilo con el número 27 del mundo, un peligro en cualquier pista, más aún bajo techo porque el picado bajo de la bola potencia sus disparos. “Las oportunidades vendrán en algún momento, sobre todo porque es un partido a cinco sets donde pueden pasar muchas cosas. Él está preparado para debutar y afrontar cualquier situación este fin de semana”.

Para Feliciano, que no juega por España desde 2011 tras llevarse un mal trago en la final de Praga (fue convocado y descartado), será una oportunidad más para demostrar que a los 32 años sigue preparado. Contra el irritante Mayer (3-2 en duelos anteriores, 2-1 bajo techo), un experto de las alturas, ritmos y velocidades, capaz de disfrazar mil veces distintas la bola, vivirá una de esos encuentros donde competirá con la motivación rozando el cielo porque la competición, el escenario y el rival son un reto de primera línea, terreno Feliciano. Moyà, con el que compartió una relación en el vestuario de igual a igual, de jugador a jugador, y ahora lo hace con una jerarquía establecida por los puestos que ambos ocupan (capitán y tenista), le ha devuelto la confianza para jugar con La Armada. Antes, el seleccionador ya habrá comprobado si la decisión de apostar por Bautista en lugar de Verdasco ha sido la correcta. En Alemania, bajo la cubierta del Fraport Arena, dos países en guerra y un puñado de soldados con historias muy distintas.

Orden de juego

Viernes, 14.00 horas: Philipp Kohlschreiber-Roberto Bautista. A continuación: Florian Mayer-Feliciano López

Sábado, 13.00 horas: Tommy Haas/Daniel Brands-Fernando Verdasco/David Marrero

Domingo, 13.00 horas: Philipp Kohlschreiber-Feliciano López. A continuación: Florian Mayer-Roberto Bautista

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