La fase previa en Melbourne

José Izquierdo desde la ciudad de Madrid

Los motores del Abierto de Australia están a punto de arrancar. Solo quedan unos instantes para que la pelota se ponga en marcha sobre el azul celeste de Melbourne Park. En apenas unos minutos, 128 guerreros lucharán por una de las dieciséis plazas de la fase previa que dan acceso al cuadro final del primer Grand Slam del año. El primer grande del curso siempre nos reserva sorpresas, tenistas que muestran un alto de nivel de juego de manera inesperada o jugadores que ya avisan bajo el tórrido sol austral que esta va a ser por fin su gran temporada. En definitiva, muchas historias que contar entre el más de un centenar de rostros que entrarán en acción en el plexicushion australia. En TENNISTOPIC nos hemos fijado especialmente en algunas de ellos para quien no quiera perderse nada sobre la primera gran criba del 2015.

La responsabilidad de ser favorito. Rozas el top-100, te has quedado a pocas plazas de entrar de forma directa en el Abierto de Australia pero finalmente deberás pasar por la fase previa. El favoritismo, ya sea por galones o por ranking, puede ser un arma de doble filo para muchos de los principales preclasificados en la fase previa de Melbourne Park. El primer cabeza de serie es el bosnio Damir Dzumhur, tenista que llegó a ser el número 101 de la clasificación ATP a finales de 2014 y que aterriza en el primer Slam del año con la responsabilidad de defender los puntos de tercera ronda que alcanzó el pasado curso tras ser una de las revelaciones del torneo. Un tenista capaz de dictar un partido gracias a su intensidad, con grandes capacidades defensivas y contragolpeador nato. Las duras condiciones climáticas que suelen darse en este evento le favorecen. Debuta ante el eslovaco Miloslav Mecir, un jugador que ya sabe lo que es jugar un grande viniendo de la previa.

Ilustres peleando en el barro. Tenistas ilustres que no están muy acostumbrados a jugar fases previas también están presentes en el plexicushion australiano. Jürgen Melzer, el que fuese antiguo top10 en modalidad individual y bicampeón de Grand Slam en dobles, es el segundo cabeza de serie de la fase de clasificación. El zurdo austriaco, masacrado en las dos últimas temporadas por las lesiones, acude a la qualy con el objetivo de rodarse y recuperar sensaciones de cara a una futura vuelta a la élite. Su amor por el tenis le ha llevado a sus 33 años a penar por el barro, como hacía exactamente hace una década cuando escalaba hacia la zona noble del circuito. Se las verá en primera ronda ante Nicolás Jarry, espigado tenista chileno de 19 años con mucho que decir. Otros nombres conocidos son los de Nicolas Mahut, sexto preclasificado y que debutará ante otro veterano curtido en mil batallas como Jan Hernych, o Benoit Paire, que tendrá un duro hueso en forma de un jovencito sueco de raza negra llamado Elias Ymer, uno de los mejores tenistas sub-18 del circuito. Por último, destacar también a Robby Ginepri, que sigue intentando volver a jugar los grandes torneos y que se las verá en su primer encuentro con el veloz japonés Hiroki Moriya.

¿Una gran semana o algo más? Tenistas que sorprendieron en la primera semana de competición pero que ahora tienen que refrendar en toda una fase previa de Grand Slam lo logrado día atrás. Michael Berrer, el verdugo de Nadal en Doha, parte como el décimo preclasificado de la criba y deberá debutar ante el incomodísimo Taro Daniel, un japonés nacido en Nueva York y que entrena en Valencia, un jugador capaz de rendir en todo tipo de superficies y que intentará que el último Abierto de Australia del veterano alemán sea efímero. Aljaz Bedene, finalista la pasada semana en el ATP 250 de Chennai, es el séptimo cabeza de serie y quiere dejar claro que la irregularidad mostrada en el pasado ha quedado enterrada de una vez por todas. Cruzará raqueta con Guido Andreozzi en el primer envite y es posible que pueda jugar ante tenistas como Zopp o Klahn si avanza rondas. Jugadores como Darcis (Noumea) o Harrison (Happy Valley) triunfaron la semana pasada en torneos Challenger, y también estarán buscando estos próximos días su hueco en el cuadro final del primer Slam del curso. El belga, decimoséptimo favorito, se estrena ante Íñigo Cervantes y en la ronda de clasificación podría vérselas con el anteriormente mencionado Melzer. El estadounidense por su parte, otrora gran promesa de su país, debutará ante su compatriota Wayne Odesnik.

Jóvenes con ganas de sorprender. Tenistas con desparpajo y ganas de sorprender gracias a su talento y juventud. Representando a 1996 con entrada directa están Hyeon Chung y Elias Ymer. Ambos tendrán duros debuts ante tenistas franceses. El coreano jugará ante Herbert, tercer preclasificado y un gran jugador de saque-volea, y el sueco ante Paire, como ya comentamos anteriormente. A última hora también entró otro tenista nacido en ese mismo año, se trata del estadounidense Jared Donaldson, sin tanto recorrido en torneos Challenger como sus compañeros de generación pero con ganas de demostrar que su país también es capaz de fabricar grandes promesas. Se estrena ante Maverick Banes, un invitado australiano. Precisamente los locales también presentan a varios tenistas sub18, en este caso invitados: Blake Mott, Harry Bourchier, Marc Polmans y Omar Jasika. El primero, que progresa poco a poco en torneos menores, cruzará raqueta con el belga De Greef, mientras que el segundo será el rival del español Jordi Samper. Bourchier jugará ante el kazajo Nedovyesov y Jasika, campeón del último US Open júnior, lo hará ante el francés Bourgue, un especialista en torneos Futures. Si este último supera su primer escollo podría verse las caras con el gran teenager presente en la qualy, el alemán Alexander Zverev, que a sus 17 años intentará jugar su primer Abierto de Australia como profesional tras alzarse con la prueba júnior en 2014. John Patrick Smith, un tenista local que rozó la wildcard australiano en el playoff de diciembre será un duro oponente en el debut de la joven perla germana.

Un marbellí lidera a la Armada. Cuatro finales Challenger en los últimos nueve meses, número 130 del ránking ATP -el mejor de su carrera-, y con un puesto entre los primeros dieciséis cabezas de serie de la fase previa del Abierto de Australia. Adrián Menéndez Maceiras está ante la gran temporada de su vida, aquella en la que debe meterse por fin entre los cien mejores tenistas del circuito. La final alcanzada en Noumea es un buen comienzo pero conseguir superar la qualy podría suponer el espaldarazo casi definitivo para conseguir tan ansiado objetivo. Gracias a su condición de top16 en esta criba, el marbellí no deberá enfrentarse a ningún jugador que le supere en la clasificación mundial. Se estrena ante el correoso Travaglia y por el camino podría vérselas con tenistas como Eysseric, Bozoljac, Lokoli o Elías. Tenistas incómodos, sí, pero ni mucho menos imbatibles. Comentados ya los difíciles debuts de jugadores como Cervantes o Samper, no hay que olvidarse de los otros dos españoles presentes en la previa. Muñoz de la Nava, otro veterano que sigue luchando por progresar pese a su edad, tendrá al croata Antonio Veic como el primer escollo, con Jürgen Melzer en el horizonte. El madrileño Enrique López Pérez, por su parte, se las verá con Bradley Klahn, un tenista incapaz de conservar su estatus top100 en los torneos ATP tras dominar los Challengers en la primera mitad del pasado curso.

Presentados los protagonistas de esta multitudinaria batalla, y con la pelota en juego, solo queda disfrutar durante los próximos cuatro días de los 128 jugadores que sueñan con jugar el primer Grand Slam del año. En Melbourne solo sobrevivirán los más fuertes.

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