La fortuna de Coric

José Izquierdo desde la ciudad de Madrid

La suerte es una parte importante de la vida de cualquier persona. Es algo innegable y que, sin embargo, nos negamos a aceptar. Nos es realmente complicado reconocer que nuestro destino puede estar condicionado por el azar. La fortuna puede llegar a ser decisiva en el camino de un perfil. Y también lo es en el tenis. Durante esta semana, la suerte le está sonriendo a Borna Coric, el tenista más joven de todo el top-100. El croata, número 84 de la clasificación mundial, iniciaba su andadura en el torneo de Dubái desde la fase previa. Allí derrotaba en primera ronda a Daniel Muñoz de la Nava y cedía en tres sets ante el cañonero Fabrice Martin en el partido que daba acceso al cuadro final. El francés, especialista en dobles y número 350 del ránking ATP, batía a una de las grandes promesas del tenis. Las alarmas se encendían y las dudas empezaban a cernirse sobre el rendimiento del pupilo de Zeljko Krajan .

“Cuando juego mi mejor tenis me parezco más a Djokovic. Cuando no lo hago soy más como Murray”. Esas eran las incendiarias palabras de Coric en la primera semana de 2015, cuando se encontraba disputando el ATP 250 de Chennai. Luego tuvo que matizar sus declaraciones. Antes, también había dicho que era el mejor jugador de su generación, provocando la carcajada como respuesta de Nick Kyrgios, un año mayor que el croata y con múltiples victorias en partidos de Grand Slam. Está claro que el bueno de Borna no va a ser un tenista dotado de un carácter dócil, ni dentro ni fuera de las pistas. Junto a Kyrgios o Zverev forman parte de esta nueva hornada de jugadores descarados, con una pizca de arrogancia y sin miedo al rival, sea quien sea. Sin embargo, las palabras a Coric no parecieron encumbrarle. Su balance en estos dos primeros meses de competición antes era de dos victorias y cinco derrotas. Pero todo cambiaría en Dubái, porque iba a entrar en juego la suerte.

Philipp Kohlschreiber era baja en el cuadro final por enfermedad. Una plaza quedaba libre. Se hizo un sorteo entre los dos tenistas con mejor ránking derrotados en la última ronda de la fase previa. La fortuna sonreiría a Borna por delante del rumano Copil. Coric estaba en el cuadro final como lucky loser. Su rival: el invitado Malek Jaziri, un tenista tunecino que siempre suele jugar a buen nivel en los Emiratos Árabes Unidos. El croata pierde el set inicial pero consigue remontar el partido y avanzar hacia octavos de final, donde cruza raqueta con Marcos Baghdatis. El carismático chipriota, que ha empezado la temporada con un muy buen rendimiento sumando un considerable número de triunfos, quiere recuperar ese nivel que le llevó a ser top-10 en el ya lejano 2006. Coric, por su parte, aspira a darle un mordisco a su ránking y aprovechar la oportunidad que le brindó la diosa fortuna.

Y la suerte volvió a aparecer para Borna. Estuvo contra las cuerdas. 4-1 abajo en el tercer set con dos roturas de desventaja. Y sobrevivió. Y 4-1 de nuevo en el desempate que decidía el partido. E igualó el marcador. Y no se jugó más. El cuerpo de Baghdatis dijo basta. El croata, que estaba fuera del torneo el lunes por la mañana, avanzaba a cuartos de final tras la retirada del chipriota por calambres tras el octavo punto del tie-break definitivo. La suerte le ofreció una oportunidad y Coric no la ha desaprovechado. Perdía pero supo sufrir, se agarró a la pista y revirtió la situación. Con solo 18 años aguantó un encuentro que se alargó hasta las 2 horas y 56 minutos. Su oponente, once años más veterano, no pudo decir lo mismo. Suerte por una parte, talento por otra. Esa madurez física en un tenista tan joven no se ve en el circuito desde hace mucho tiempo. Murray es el próximo escollo a superar, buscando lo que serían sus segundas semifinales en un torneo de categoría 500. Coric confía en que la suerte siga de su lado.

  • Pablo1989

    Kyrgios es un año mayor que él.

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