Kvitova sigue creciendo en Wuhan

José Izquierdo desde la ciudad de Madrid

Petra Kvitova es una jugadora imprevisible. A sus 26 años, con dos coronas en Wimbledon, siendo maestra y medallista olímpica y ex número 2 del mundo, nadie puede dudar que estamos ante una tenista de un talento tremendo pero no es menos cierto que su irregularidad le lastra en exceso y la consistencia nunca ha sido uno de sus fuertes. Además, su buen en hacer en los grandes torneos del circuito -Grand Slam- ha estado en entredicho desde que conquistó su segundo major en Londres, hace ya más de dos años. Desde entonces, nueve participaciones en los mejores eventos WTA y solamente en uno de ellos (Abierto de los Estados Unidos 2015) fue capaz de alcanzar los cuartos de final.

El 2016 de Kvitova es ciertamente decepcionante. Tan solo logró dos victorias en sus seis primeros torneos del año y tiene las semifinales de Stuttgart y los cuartos de final en Indian Wells como mejores resultados del curso, medalla de bronce en los JJOO de Río aparte. Su país, República Checa, disputará en Estrasburgo ante Francia la final de la Fed Cup, pero no precisamente por el buen hacer de Petra, que ha perdido los dos encuentros que jugó -ante Rumanía en los cuartos de final- sino por el de Pliskova y Strycova, claves en la ronda de semifinales, instancia en la que las eslavas se deshicieron de Suiza.

Sin embargo, un esperanzador Abierto de los Estados Unidos, donde cayó en dos disputados sets ante Angelique Kerber, a la postre campeona, en octavos de final, auguraban un buen rush final de temporada para Kvitova. La checa, tras ceder en la segunda ronda de Tokio ante Mónica Puig, aterrizaba en Wuhan como la raqueta número 21 de 2016, a más de 1300 puntos de distancia de Carla Suárez Navarro, la tenista que actualmente marca el corte de entrada al WTA Championsips de Singapur, el evento que reúne a las ocho mejores jugadores de la temporada. Unos días después, con la checa en semifinales, las opciones siguen siendo mínimas pero el actual momento de forma de Petra invitan al optimismo.

Kvitova partía como cabeza de serie número 14 en el cuadro del WTA Premier 5 de Wuhan y tenía que hacer frente a un cuadro durísimo. Se deshizo en los primeros encuentros de la jovencísima Ostapenko y de la emergente Svitolina por idéntico resultado (6-3 y 6-1) antes de cruzar raqueta con Kerber, flamante número uno del ranking mundial y encargada de eliminar a Petra en el último Grand Slam disputado. La batalla fue feroz y acabó decantándose a favor de la checa por un salvaje 6-7(10), 7-5 y 6-4 tras tres horas y 20 minuto de encuentro, uno de los mejores del año en el circuito femenino.

Lejos de dejarse embriagar por la a veces irresistible fragancia que deja el triunfo, Kvitova ha seguido haciendo las cosas bien y en la jornada de hoy ha derrotado a la británica Johanna Konta (6-3 y 6-4 en 90 minutos) en los cuartos de final, firmando 7 aces, ganando el 78% de los puntos jugados con el primer servicio, exhibiendo una alta velocidad de bola ante la que poco pudo hacer su rival. En semifinales espera Simona Halep, la tenista de mayor ránking que queda en el torneo. Si derrota a la rumana, subiría a la duodécima posición de la Race y estrecharía ligeramente el cerco que le separa de Singapur. Aunque haga lo que haga en Wuhan, debería ganar también en Pekín, WTA Premier Mandatory, para tener opciones de jugar el torneo de maestras. Pero primero, la checa debe levantar el título en Wuhan. Poco a poco, Kvitova sigue creciendo y recuperando su hueco en la élite.

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