Ferrer sin miedos

Javier Méndez desde la ciudad de Madrid

“Nishikori no es el mismo jugador de hace dos años”. La advertencia procede de David Ferrer. Pocos jugadores como él han padecido el látigo del japonés. Hace prácticamente dos años (desde el Masters 1000 de Miami en 2013) que el alicantino no ha podido derrotarle en los cinco enfrentamientos en los que se han encontrado en la pista, incluidos los octavos de final del Abierto de Australia esta misma temporada. El ATP 500 de Acapulco vuelve a reunirles, esta vez, para pelear por el título.

La perla del Pacífico (Acapulco), ubicada en Guerrero, convoca la batalla entre el samurái y gladiator. El primer y segundo cabeza de serie del torneo frente a frente. Kei Nishikori vs David Ferrer: la final soñada. El español presenta un historial impecable durante 2015. “Ahora aprecio mucho más las victorias. Además, va muy bien el año. Estoy realmente contento de disputar mi quinta final en Acapulco”, confesaba el de Jávea después de encadenar dos roscos seguidos ante Harrison, para convertirse en el jugador que alcanza la última ronda un mayor número de veces en el campeonato mexicano.

Pero, ¿estamos ante el mejor David Ferrer jamás visto? “No, no, el mejor David Ferrer se vio en 2012. También en 2013. Fueron años muy buenos. Me encuentro bien tenísticamente y eso es muy importante”, responde el propio protagonista antes de encarar su tercera final del año, más que ninguna otra raqueta del circuito durante 2015. Y es que el curso está siendo impecable, ganando 17 de los 18 partidos que ha disputado (sólo padeció una derrota precisamente ante el japonés en Melbourne).

Y, por si fuera poco, el número 9 del mundo está en disposición de igualar a Thomas Muster con cuatro coronas en Acapulco, además de ser el primero en hacerlo tanto en tierra batida como en cemento. “No lo he pensado, porque para ello queda muchísimo por delante. Juego la final contra Kei Nishikori y los últimos enfrentamientos no han sido muy buenos, la verdad. Espero que pueda darle la vuelta”.

Invoca Ferrer el recuerdo de un cara a cara que le ha castigado durante los últimos tiempos sobre tierra, pista dura o hierba. No obstante, las tres victorias del español ante Kei Nishikori se han producido en la misma superficie que les espera en Acapulco. “No tiene nada que ver. Es un partido más en mi carrera. Es bonito porque es una final y trataré hacer lo que pueda para poder ganar”.

Y es que al otro lado de la red se sitúa una de las raquetas del circuito  más parecidas a su estilo de juego: piernas, velocidad y talento. “Contra Kei tengo que jugar muy bien, estar muy bien tenística, física y mentalmente. Él ha cambiado en los últimos años física y, sobre todo, mentalmente. Es un jugador mucho más peligroso. Un top-10 consolidado”.

Pero el alicantino también lo es. Cinco temporadas consecutivas entre los diez mejores del mundo le avalan (desde octubre de 2010). Hace apenas unos días estaba levantando en la arcilla de Río de Janeiro su segundo trofeo de la temporada (tras Doha) y en Acapulco peleará por firmar el tercero.

“Sabía que los primeros partidos iban a ser muy duros, que no iba a tener buenas sensaciones. Tenía que aceptar fallos, intentar sacar esos partidos como fuera. Me he ido adaptando al horario, a la pista hasta desplegar un buen tenis”. El español atisba el triplete. Y aunque Nishikori amenaza, David no teme a nada. Ferrer sin miedos.

© TENNISTOPIC.com 2015. Todos los derechos reservados