Federer busca su ritmo

Álvaro Rama desde la ciudad de Lérida

“No voy a competir durante las próximas dos semanas”. Roger Federer se marchó del torneo de Montecarlo con una misión transparente como el cristal: habituar su cuerpo al esfuerzo tras varios meses de varón competitivo. El suizo, que fue remontado (3-6 6-2 7-5) por el francés Jo-Wilfried Tsonga en un partido donde estuvo a dos puntos de la victoria, estableció sus siguientes metas desde la calma: pendiente de la respuesta física tras una semana de intensidad, podría mantener los entrenamientos desde mañana mismo para tomar temperatura; a la espera de colocar una fecha de retorno a la arcilla, organizará con su equipo los puntos de mejora; y en función de evolución decidirá su hoja de ruta  sobre la arcilla, despejando dentro de 10 días si juega en Madrid y esperando una quincena para ver si acude a Roma.

“Primero, es bueno jugar un torneo tras pasar por quirófano” indicó el campeón de 17 grandes, enumerando las lecturas dulces de la semana en las inmediaciones del Principado. “Segundo, es bueno poder jugar un partido. Fue positivo tener un encuentro y después margen para descansar. Ahora fue interesante jugar partidos consecutivos en dos días. Estuvo bien poder competir durante dos horas y 10 minutos hoy. Por encima de todo”, cerró, “en situaciones de presión donde no estás tan suelto como en los entrenamientos, saco muchas cosas positivas de esta semana y del trabajo que pude hacer antes del torneo. Han sido dos semanas buenas para mí”.

Lejos de mostrar una visión negativa de su encuentro ante Tsonga, al que había batido en 11 de los 16 enfrentamientos previos, el de Basilea se mostró consciente en la derrota. “Fue un buen partido. Es interesante poder competir con intensidad. Estoy contento por la reacción de mi cuerpo ante un partido intenso. Sé dónde me encuentro ahora mismo. Espero que mi rodilla y mi cuerpo estén preparados para los próximos dos días. Si es el caso, quizá vaya mañana a entrenar para mantener el cuerpo en ritmo de juego de alta intensidad durante cuatro días seguidos. Si siento que necesito un descanso mi equipo me aconseja hacerlo”, señaló antes de valorar las virtudes del jugador de Le Mans.

“Sabemos que es capaz de ser muy agresivo tanto con derecha como con revés, y puede servir bien durante largo tiempo” indicó acerca de Tsonga, que mañana buscará ante su compatriota Gael Monfils su primera final en Montecarlo. “Creo que podría haberlo hecho mejor en los juegos al resto del tercer set. Pero analizaré qué hice bien, las tácticas, con mi entrenador. Me tendrá que decir si necesito hacer ajustes. Pero estoy contento por la manera en que jugué. El revés está funcionando bien, la derecha marcha,… Quizá mi servicio está algo inestable, especialmente en tierra donde vuelven más pelotas. pero estoy contento con mi actuación”.

Así, y tras despedirse del primer Masters 1000 de tierra de la temporada, tras firmar su regreso al circuito, Roger Las cosas están bien ahora mismo. Tuve mis opciones y no las aproveché, desafortunadamente. pero en este torneo es algo que no importa demasiado. Necesito estar más tiempo en pista. Estoy restando mucho mejor, a mejor nivel que en otros comienzos de temporada de tierra batida” indicó el suizo, que logró controlar el 40% de los juegos de devolución (13 de 33) durante el torneo, toda una demostración de reflejos y capacidad de reacción a sus 34 años. “No sé si se debe a la nueva raqueta. Tendré que mantener esto, mi saque volverá conforme acumule partidos”.

Con el regreso a las pistas ya en la lista de tareas cumplidas, un horizonte claro para Roger: ajustar el cuerpo a la intensidad del circuito y optimizar las opciones de unas piernas curtidas.

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