En busca de la gran Carla

Álvaro Rama desde la ciudad de Madrid

“Después de escalar una montaña muy alta, descubrimos que hay muchas otras montañas por escalar”, dejó dicho en vida Nelson Mandela, apelando a ese fenómeno del hombre trabajador cuando desborda la propia expectativa. Que contempla cómo nuevos horizontes se abren más allá del primigenio Finisterre particular de cada uno. En este fotograma se encuentra la canaria Carla Suárez, primera raqueta de España, número 16 del mundo, cuando corretea por el soleado Valle de Coachella, en pleno corazón de California.

Tan cerca de la élite pero tan lejos al mismo tiempo. En un deporte con temporadas de 11 meses, no hay margen para gozar lo logrado. Si ganas, hay torneo la semana siguiente. Si pierdes, también hay maletas que hacer para el próximo lunes. Sin lugar a relajaciones, construir un carácter de ambición continua se perfila clave en un entorno cada vez más profesionalizado. Nunca, hablan los números, hubo líderes tan veteranas como ahora. Nunca, opinan voces expertas, hubo un desgaste físico como el actual. Ambas realidades conducen a una fórmula irrenunciable: durabilidad en la entrega. Ése es el combo que persigue Xavier Budó, entrenador de Carla Suárez, cuando cierne sombra sobre la grancanaria.

En la víspera del debut, con todo un Premier Mandatory como excusa, explica en charla con TENNISTOPIC la circunstancia que rodea a Suárez. “Después de hacer un salto muy grande el año pasado y meterse en el top15, Carla tiene dos objetivos. Por un lado, consolidar todo lo hecho en los últimos dos años. En este tiempo ha mejorado muchísimo en un estilo de vida tremendamente profesional. Siempre lo ha sido, pero ahora cuida muchísimo más los detalles” comenta el técnico catalán sobre su jugadora, que ha pisado su archipiélago natal un puñado de días en el último año.

“Ha ganado en una humildad muy grande. En ganar un metro de pista. En ser consciente de que el aspecto físico y mental es absolutamente prioritario. En hacer un trabajo 365 días al año muy comprometido para ser mejor cada día. En todos estos aspectos ha mejorado en los últimos 2-3 años. Esta disciplina de trabajo, junto a su talento, le ha permitido llegar al top15″.

El compromiso fuera de pista, la variante táctica y técnica enfocada al patrón agresivo, es una cara de la moneda. Pero no sólo mostrar sino sostener sus virtudes en competición, son señalados como el elemento capital para alcanzar el siguiente nivel. Es el segundo objetivo.

“Por otra parte, estamos en un proceso donde Carla tiene que seguir manteniendo estos conceptos que le han llevado a top15, pero dar un paso más hacia adelante. ¿En qué sentido? Nos falta que, desde el primer punto hasta el último del partido, llevemos una idea de juego” comenta Budó, consciente de tener entre manos una competidora de arranque diésel. Más del 50% de sus partidos en 2014 se han discutido desde la entrega del primer parcial. No hay un torneo en la temporada, tras siete comparecencias, donde la canaria haya escapado a parciales perdidos plantando oposición igual o inferior a dos juegos. Fases frías que deben templarse en busca de intensidad permanente. Activación, alerta. Pasión y cabeza en cada pelota. Para ahorrar sufrimientos e imponer respeto. A imagen de las referentes.

“Queremos una personalidad. Una convicción. Un creer continuo en ella misma. Esto es lo que al final tienen las mejores del mundo. Estamos en un proceso de consolidar todo lo trabajado en los últimos dos o tres años y a la vez mejorar todos estos conceptos. Los mínimos de Carla son ya cada vez más altos. La prueba es que gana muchos partidos donde sus mínimos son más altos”.

La meta es jugar el tenis que desea Carla. Que los partidos discurran por un guión brotado de su puño y letra. Plantarse en la línea y soltar la mano. Abrir ángulos, jugar a varias alturas. Mover la pista a antojo. Tener la comodidad como estilo de juego. “Ahora lo que nos falta es que los máximos los mantengamos mucho más rato. Esto dependerá de que tenga más autoconvicción y un carácter más determinante. Una idea de juego donde ella imponga su estilo, su patrón, su idea desde el inicio hasta el final. En cada entreno y en cada partido. Es otro proceso en el cual estamos trabajando y que evidentemente requiere su tiempo”.

“Carla todavía tiene partidos, sets, donde su patrón de juego, su idea, mentalidad y carácter es muy bueno, y hay momentos donde todavía se siente un poco pequeña. A partir de ahí, este es el objetivo en el que estamos trabajando. Va a ser un proceso duro de trabajar, lo sabemos. Dentro del top100 hay unas cinco etapas: top10, top20, y detrás una tercera, cuarta y quinta fase. Dentro de estas cinco, creo que Carla ya está en la segunda. En top20. Nos falta trabajar todo para llegar a la primera”.

La preparación para Indian Wells no ha sido la ideal debido a un arranque de año frenético. Tras una intervención en el codo derecho que trastocó la pretemporada y forzará a visitar quirófano a final de curso, una superposición de eventos. El peaje de la élite. Gira australiana, indoor parisino, Copa Federación en Sevilla, Dubái y Florianópolis. Un trajín intensificado en el último mes, compitiendo en tres continentes y dos superficies distintas: liderando a España, tumbando a Kvitova en el emirato y peleando en Brasil por su primera final sobre cemento. Desde el pasado diciembre, apenas margen para el respiro: 4 días en Barcelona, su base de entrenamientos.

Una circunstancia que obliga a Suárez a blindarse en esta gira donde está acompañada de preparador físico y fisioterapeuta de Novaelite. Escoltada por profesionales para optimizar los esfuerzos de un cuerpo exprimido.

“Ella no llega fresca” reconoce Budó sobre el horizonte que perfila Indian Wells y Miami, dos colosos del cemento. “Ha tenido mucho desgaste de viajes, cambios de horarios, etc. A partir de ahí, no llega fresca físicamente, pero sí con muchas ganas. Y somos muy conscientes de que tiene un primer partido muy duro”, afirma Xavi, que observa cómo Mladenovic, un perfil de servicio durísimo e impactos planos aguarda como oposición de bienvenida sobre el cemento de California. Un partido que no ayuda a aclimatarse. Donde la ausencia de ritmo puede ser factor a dominar y donde esa imposición de estilo de principio a fin que persigue Budó con Suárez es clave. “Es una tenista que a un partido puede ganar a cualquiera, porque tiene un tenis muy brillante. Juega muy ofensivo, con mucha agresividad. Esta jugadora en pista rápida es muy peligrosa. La prueba es que en París hace poco ganó a Simona Halep, que para mí es uno de los referentes mundiales actualmente”.

“Somos conscientes de que el primer partido es muy peligroso, muy conscientes de que nos falta un poco de frescura a nivel físico y muy conscientes de que hay que seguir trabajando para seguir creciendo. Sigues trabajando para crecer o si no, la gente te pasa. El circuito cada vez está más exigente, más duro y tremendamente igualado en todos los sentidos”. En Indian Wells, entre el clima seco del desierto californiano, en busca de la gran Carla.

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