El espejo de Conchita

Javier Méndez desde la ciudad de Londres

“Conchi, nunca te he visto jugar. Vamos a poner tu final de Wimbledon en YouTube”. Garbiñe Muguruza apenas tenía unos meses de vida cuando Conchita Martínez logró un hito irrepetible en la historia del tenis español hasta hoy. La aragonesa levantó en 1994 el título en la Catedral del tenis, después de tumbar a uno de los grandes mitos sobre la hierba londinense como Martina Navratilova. Más de veinte temporadas más tarde, Conchita regresa al All England Club para dirigir desde el banquillo a una de las grandes candidatas a reemplazarle en el historial nacional.

Antes, en Galati, Cochita también fue la encargada de propiciar el debut de la española de origen venezolano en la Copa Federación en una eliminatoria frente a Rumania. Precisamente en aquella cita Muguruza conoció a su mentora en Wimbledon como jugadora. Una tarde de aquel mes de febrero de 2015, juntas se sentaron a contemplar el mayor éxito en la carrera de Martínez. “Fue hace tres años en la Fed Cup y la vi jugar por primera vez”, recuerda la No. 15 del mundo que debutó en esta edición con una sólida victoria ante Ekaterina Alexandrova (6-2, 6-4).

“Conchita es un gran apoyo”, señala desde Londres, donde se ausenta su entrenador principal Sam Sumyk. “Hemos entrenado mucho tiempo, me entiende como jugadora porque ella ha salido a la pista. Lo pasamos bien y siempre ha habido buen rollo”, continúa explicando Muguruza sobre un rostro habitual en su banquillo en muchos torneos del calendario WTA. “De momento es algo temporal. Cuando se decide que Sam no va a llegar a Wimbledon, la persona que se viene a la mente es Conchi, que es con quien más he compartido en pista. Mi equipo la conoce de Copa Federación, así que fue algo muy fácil”.

Probablemente no exista un referente mejor en Wimbledon para el tenis español que Conchita. Y Garbiñe lo sabe. La española, desprendida de las cadenas que en Roland Garros le impedían caminar sin el factor presión como compañero de viaje, ha decidido resetearse en esta nueva edición de Grand Slam. “Lo de París era un torneo que era difícil de afrontar, estoy orgullosa porque tuve partidos sufridos. En el último no se dio, aunque no jugué mal. No he pensado mucho en Roland Garros, y ahora quiero hacerlo bien aquí”, confiesa antes de su próxima cita. Este jueves frente a Yanina Wickmayer.

© TENNISTOPIC.com 2015. Todos los derechos reservados