Dos oportunidades para hacer historia

Rafael Plaza desde la ciudad de Sevilla

Esta es una machada de las que hacen época. Serbia ya no depende de su líder para conquistar la Copa Davis en Belgrado. Aunque Novak Djokovic, maestro de maestros y protagonista de una racha activa de 23 victorias consecutivas, gane hoy a Tomas Berdych el cuarto punto de la final (1-2 ahora mismo), la derrota de Zimonjic y Bozoljac en el dobles (2-6, 4-6 y 6-7) obliga a los locales a llevar la guerra por la Ensaladera hasta el quinto partido, donde presumiblemente Dusan Lajovic, el 117 del mundo que no conoce la victoria en 2013 y jamás ha celebrado un triunfo ante uno de los 50 mejores jugadores del planeta, se enfrentaría a Radek Stepanek, el encargado de conquistar la temporada pasada el duelo definitivo ante Nicolás Almagro en Praga para dar a la República Checa el segundo título por países de la historia (1980, 2012). Antes de llegar ahí, el número siete mundial tendrá la oportunidad de cerrar la serie ante Nole, al que ganó este año en las semifinales del Masters 1000 de Roma, pero contra el que pierde 2-14 en los duelos previos. En consecuencia, la República Checa tiene dos oportunidades para convertirse en el quinto país que gana dos Ensaladeras consecutivas desde 1975. A su favor está la estadística: en los últimos 10 años solo se ha remontado un 1-2 en una final de Copa Davis. En su contra, la misma estadística que señala a Serbia como esa nación capaz de dar la vuelta al marcador (a Francia en 2010 sobre el mismo escenario). Primero, Djokovic ante Berdych con la soga al cuello.

El campeón de seis grandes llega al partido de números uno más fresco que Berdych porque eligió no jugar el punto de dobles cuando todo el mundo imaginaba que el capitán serbio rompería su pareja habitual para dejarle paso e intentar asestar un puñetazo a la eliminatoria, inclinando la balanza hacia la orilla balcánica. “Novak fue totalmente honesto esta mañana”, explicó Obradovic sobre la decisión que habría llevado al serbio a jugar tres partidos en menos de 72 horas, una barbaridad a estas alturas de la temporada incluso para él. “Djokovic remarcó que estaba preparado para dar toda su energía en individuales, pero pedirle que jugara el dobles habría sido demasiado”. Para Berdych y Stepanek, dos raquetas unidas en una sobre el cemento, fue una buena noticia. ”Si el equipo serbio ha decidido no alinear a Djokovic, para nosotros era también lo mejor y hemos podido ganar en tres sets”, analizó el checo tras su segunda victoria en la final. “Yo voy a jugar sin ninguna presión ante él cuarto punto, pero va a ser un gran desafío enfrentarme con Novak ante su público en su casa. Voy a tratar de dar lo máximo y hacerlo lo mejor posible. Ya veremos qué pasa”, cerró. “Será difícil para Djokovic y Berdych”, le respaldó el capitán serbio. “Son grandes jugadores, y aunque Novak siguiendo las estadísticas haya ganado más veces, va a ser durísimo”, valoró antes del último asalto.

“Habría sido un partido diferente con Novak porque él resta mucho mejor, es el mejor restador del mundo, tiene buenos segundos golpes y la pista tampoco era muy rápida”, analizó Zimonjic, la hipotética pareja de Nole que recibió el premio a la Excelencia antes del partido por su compromiso con la competición de la mano del equipo serbio. “Por otro lado, Djokovic no ha jugado muchos dobles últimamente y era una situación difícil para él también porque no es fácil ajustar tu juego de individuales a dobles”, siguió el número 14 de la modalidad por parejas. “El equipo checo es muy experimentado, ellos juegan regularmente en el circuito mucho más que cualquiera de los equipos que podíamos formar nosotros. Tienen un récord extraordinario en Copa Davis y esa es la diferencia”.

En cualquier caso, si la lógica del ránking se impone y Djokovic inclina a Berdych, el quinto punto de la final será un pulso eléctrico, una batalla donde templar los nervios y apaciguar los latidos del corazón sumará tanto como disparar sin preguntar. ”Creo que en el quinto partido jugará Stepanek”, dijo Obradovic, el capitán serbio que examina cada movimiento con precisión de cirujano. “Tengo que decidir quién jugará ese quinto punto. Stepanek ha jugado dos días, ha gastado mucha energía y yo tengo dos opciones para el último punto”. En la mente del seleccionador revolotean dos apuestas igual de imprevisibles. Mantener al novato Lajovic (se inclinó el viernes con Berdych dejando una imagen aceptable) o entregar toda la responsabilidad a Bozoljac, el 238 del mundo que como el joven de 23 años no ha ganado un partido en 2013 (0-3) y tan solo ha sumado 11 victorias en su carrera por 19 derrotas, pero que sorprendentemente tiene mejor balance en individuales que en dobles, donde llegó a ser el 122 del mundo (101 en solitario), celebrando 7 victorias y 11 derrotas. A diferencia de Dusan, el jugador de Aleksandrovac tiene 28 años y quizás algo más de templanza, aunque la misma inexperiencia en escenarios de semejante dimensión. “Estoy bien, voy a intentar recuperarme para mañana y si tengo que jugar lo intentaré 100%. Estoy listo mentalmente”, lanzó Bozoljac nada más inclinarse en el dobles. Algo está claro: si la final se decide en el quinto punto, si Djokovic gana a Berdych, los serbios fiarán sus opciones de victoria a un hombre (sea Lajovic, sea Bozoljac) sin galones mientras que los checos pondrán la responsabilidad en manos de Stepanek. Un tigre con los colmillos afilados.

Así está la final de Copa Davis

Novak Djokovic a Radek Stepanek por 7-5, 6-1 y 6-4

Tomas Berdych a Dusan Lajovic por 6-3, 6-4 y 6-3

Tomas Berdych y Radek Stepanek a Ilia Bozoljac y Nenad Zimonjic por 6-2, 6-4 y 7-6

Hoy, 14.00 horas: Novak Djokovic – Tomas Berdych

A continuación: Dusan Lajovic – Radek Stepanek

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