Dominadores del mundo

Mario Blanco desde la ciudad de Madrid

Esta es la realidad del ránking, que no disfraza ni oculta los resultados: España tiene 14 jugadores entre los 100 mejores, Francia cuenta con siete jugadores en esa lista y Argentina y Estados Unidos cierran el podio con seis hombres. Alemania y Australia (cinco) y República Checa, Italia, Serbia y Croacia (cuatro) completan la lista.

España exprime su edad de oro con Nadal y Ferrer al frente de La Armada. Francia mantiene un gran potencial con todos sus representantes dentro del top-50, mientras Estados Unidos intenta no perder por completo la supremacía que ejerció en el deporte de la raqueta años atrás. Argentina, aún sin Del Potro, cuenta con seis representantes en la cima, siendo el único país con tradición sin haber podido levantar la Copa Davis.

España (Rafael Nadal, David Ferrer, Feliciano López, Roberto Bautista, Tommy Robredo, Guillermo García López, Fernando Verdasco, Marcel Granollers, Pablo Andújar, Pablo Carreño, Albert Ramos, Nicolás Almagro, Albert Montañés y Daniel Gimeno-Traver) ha dominado el tenis mundial en los últimos años. Los 14 torneos del Grand Slam de Nadal o las cinco Copa Davis logradas entre 2000 y 2011 demuestra el potencial de un grupo de tenistas que se coronó en 11 torneos ATP la temporada pasada (2014) y en 17 en 2013.

La hegemonía española en la última década parece no tener fin con dos nuevos triunfos en este comienzo de año. Ferrer levantó el trofeo de Dubai y García López en Zagreb, cuando las giras más prolíficas para los españoles estaban todavía por llegar: las de tierra batida en Latinoamérica y en Europa. El problema de cara al futuro es la falta de nuevas raquetas entre la lista de componentes de la armada. Carreño (23 años) está llamado a llevar el peso de España en la transición hacia una nueva generación cuando Nadal, Ferrer, López, Verdasco o Almagro cuelguen la raqueta, pero no hay otros nombres para garantizar el relevo.

Francia (Jo-Wilfried Tsonga, Gilles Simon, Gael Monfils, Richard Gasquet, Julien Benneteau, Jeremy Chardy y Adrian Mannariano) cuenta con un bloque compacto de jugadores experimentados que llevaron al país a conquistar la ensaladera en 2001 y se quedaron a las puertas en tres ocasiones, la última en el estadio Pierre Mauroy de Lille contra Suiza. Al igual que sucede con los tenistas españoles, esta generación gala es ya veterana. Francia suspira por encontrar un gran jugador que les permita rememorar su época dorada, cuando Henri Cochet y Rene Lacoste conquistaron siete coronas de Roland Garros en la ciudad de la Luz.

Mientras Tsonga o Monfils reman contracorriente para recuperar las posiciones de top-10 que ocuparon hace unos años, Adrian Mannariano busca seguir creciendo como jugador. El tenista de Soicy disputó la final del torneo de Sídney donde cedió ante el checo Jiri Vesely. Por su parte, Gasquet alzó su tercer título en Montpellier sin ceder ni un solo set en toda la semana. Richard parece haber recuperado su mejor nivel y Francia debe contar de nuevo como uno de los grandes candidatos a levantar la Copa Davis.

Argentina (Leonardo Mayer, Diego Schwartzman, Federico Delbonis, Juan Mónaco, Carlos Berloq y Máximo González) espera con ansia el retorno definitivo de Juan Martín Del Potro al circuito para intentar un nuevo asalto a la Davis. Los albicelestes reinaron en cuatro torneos en la temporada 2014, año en el que Mayer rompió la barrera del top-30 e ilusionó a la hinchada tras la ausencia de Del Potro.

Leonardo sintió la presión de ser el número uno argentino después de haber logrado la madurez tenística a sus 27 años. El tiempo pasa deprisa para Argentina mientras Juan Martín se recupera de sus múltiples lesiones en la muñeca. Gran parte de las esperanzas para el futuro están depositadas en la progresión de Diego Schwartzman. El bonaerense ocupa actualmente el número 62 mundial y alcanzó su primera final ATP (dobles) formando pareja en Sao Paulo con el italiano Paolo Lorenzi.

Estados Unidos (John Isner, Sam Querrey, Steve Johnson, Jack Sock, Donald Young y Tim Smyczek) vive la mayor crisis tenística de su historia. El gigante americano fue la primera potencia mundial con grandes nombres como Richard Sears, Bill Tilden, Jimmy Connors, John McEnroe, Andre Agassi y Pete Sampras. Con solo un tenista en el top-20 (Isner), el país ha sufrido en los últimos años algunos de los récords más negativos de su historia, sin haber podido clasificar a ninguno de sus jugadores en las rondas finales de torneos tan fructíferos en el pasado como el Abierto de Australia o el Abierto de los Estados Unidos.

Andy Roddick fue el último americano capaz de ganar en un Grand Slam: fue en la Gran Manzana, en septiembre de 2003. Sin duda una gran losa para una potencia que no consigue ilusionarse con sus jóvenes talentos como Jack Sock o Ryan Harrison. Haciendo autocrítica de la situación, algunos entrenadores o exjugadores americanos han señalado que los jóvenes crecen ahora con todo lo necesario para triunfar, sin poner el mismo empeño en conseguirlo como tienen que hacer en otros países que parten de cero en cuanto a infraestructuras y posibilidades.

Alemania (Philipp Kohlschreiber, Benjamin Becker, Jan-Lennard Struff, Tobias Kamke y Dustin Brown) es otro de los países que busca retornar a la cima del tenis. Tan solo Kohlschreiber, 22 mundial, se acerca a los puestos de privilegio. El germano cuenta con cinco coronas de la ATP y cuatro de ellas se produjeron en suelo bávaro: Múnich (2007 y 2012), Halle 2011 y Dusseldorf 2014, el último éxito de un tenista del país centroeuropeo.

Alemania se acostumbró a los éxitos de la mano de Boris Becker y la incomparable Steffi Graf, ganadora de 22 torneos del Grand Slam, pero no ha podido volver a repetir éxitos en los grandes. Sin los tenistas locales despuntando, torneos históricos como el de Hamburgo (antes Masters 1000), han bajado de categoría ATP y la edad de oro germana queda cada vez más lejos en el tiempo.

Australia (Nick Kyrgios, Bernard Tomic, Sam Groth, Marinko Matosevic y Lleyton Hewitt) se ilusiona con jóvenes talentos que están llamados a ocupar las posiciones nobles de la ATP. Kyrgios ya ha demostrado su potencial alcanzando los cuartos de final en Wimbledon 2014 después de eliminar en octavos a Rafael Nadal, y firmando la misma ronda en el Abierto de Australia 2015 para delirio del público local. Sin formar parte del top-100 todavía, Thanasi Kokkianakis (18 años) es otra de las grandes esperanzas para el país oceánico.

Australia disfruta todavía de la lucha y entrega de su último gran campeón, Hewitt. El de Adelaida ganó el Abierto de los Estados Unidos en 2001 y Wimbledon en 2002, siendo las últimas alegrías en Grand Slams para una histórica nación que despedirá a su ídolo durante el Abierto de Australia 2015. Mientras, los jóvenes talentos ya sueñan con emular a Roy Emerson, hexacampeón en Melbourne.

República Checa (Tomas Berdych, Lukas Rosol, Jiri Vesely y Radek Stepanek) es otra de las grandes potencias tenísticas. Ivan Lendl, con ocho grandes, propició los mayores éxitos del país en los años 80, pero la República Checa ha conseguido mantenerse en la cima de la ATP gracias a la regularidad de Tomas Berdych.

Aunque no ha podido ganar ningún grande habiendo cedido la final de Wimbledon en 2010, Berdych cuenta con 10 títulos en su palmarés y junto a Radek Stepanek conquistó dos veces consecutivas la Copa Davis (2012 y 2013). La república cuenta además con jóvenes talentos como Lukas Rosol o Jiri Vesely, que ganó su primer torneo como profesional en Auckland 2015.

Serbia (Novak Djokovic, Viktor Troicki, Dusan Lajovic y Filip Krajinovic) disfruta del mejor momento de su historia gracias a Novak Djokovic. El número uno del mundo logró en el Abierto de Australia el octavo título de Grand Slam para su país. El de Belgrado conquistó siete títulos en 2014 situando a Serbia en el tercer peldaño mundial en número de éxitos.

La nación balcánica llegó a contar con dos jugadores en el top-10 (Novak y Janko Tipsarevic) y tres dentro del top-20 cuando Viktor Troicki escaló hasta la posición número doce del ránking. La mejor generación serbia alzó la Copa Davis en 2010. Con la ausencia indefinida de Tipsarevic es ahora Viktor el segundo espada del país. El tenista de 21 años logró un meritorio triunfo en Sídney (2015) después de varios meses apartado de las pistas por una controvertida sanción por dopaje.

Italia (Fabio Fognini, Andreas Seppi, Simone Bolelli y Paolo Lorenzi) ejerce presión sobre Fognini para recuperar la lejana época de Nicola Pietrángeli. El mejor tenista transalpino de la historia se coronó en Roland Garros 1959 y 1960, sin haber encontrado un sucesor. Fabio se acercó al top-10 a comienzos de 2014, momento en el que Italia volvía a una semifinal de Copa Davis. Pero el de San Remo ha perdido fuelle en los últimos meses. El público del Foro Itálico de Roma intentará alentarlo en un Masters 1000 que respira una atmósfera fantástica de tenis.

Por último, Croacia (Marin Cilic, Ivo Karlovic, Borna Coric e Ivan Dodig) conquistó su primer Grand Slam como país independiente de la mano de Marin Cilic. El experimentado tenista balcánico dio el salto decisivo en la pista central de Nueva York para alegría de todo un país. El futuro prometedor tiene un nombre propio: Borna Coric. El joven ya ganó a un tenista de la talla de Rafael Nadal e intentará, paso a paso, cumplir las etapas necesarias para emular la precocidad del mallorquín en Roland Garros.

Países con más jugadores en el top-100

1. España (14)

2. Francia (7)

3. Argentina y Estados Unidos (6)

4. Alemania y Australia (5)

5. República Checa, Serbia, Italia y Croacia (4)

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