Del Potro olvida su calvario

Javier Méndez desde la ciudad de Madrid

Al menos durante una hora, Del Potro volvió a sonreír. Fue el tiempo que necesitó para resolver su regreso al circuito profesional en Delray Beach ante Denis Kudla por 6-1 y 6-4. Durante aquellos sesenta minutos olvidó por un momento el sufrimiento, el calvario y las dudas de saber si su muñeca respetaría su carrera profesional. Pero el argentino, apartado de las pistas durante los últimos once meses (no jugaba desde la primera ronda de Miami en marzo de 2015), demostró al mundo y a sí mismo que aún tiene tenis para rato.

Antes de que escuchara su nombre por megafonía para encarar su debut sobre el cemento estadounidense, el campeón del US Open en 2009 sentía el cosquilleo de un principiante, como si fuese la primera vez que saltara a la pista en su vida. “Estoy nervioso… Es como si fuese mi primer partido en el circuito. Trataré de dar lo mejor, no me importa el resultado. Veremos qué puedo hacer”, reconocía el de Tandil segundos antes de salir del túnel de vestuarios.

La pregunta era inevitable, como lógica la respuesta. “¿Cómo está la muñeca?”, le preguntaron. Con una media sonrisa, Del Potro respondió: “Espero que lo suficientemente bien para jugar el partido después de un año”. A lo que añadió: “Tuve muchos problemas con la muñeca izquierda, pero creo que eso ya es pasado. Tengo un presente diferente, trataré de empezar de nuevo mi carrera después de hoy, después de esta noche. Es un año nuevo. No sé qué ocurrirá así que voy a disfrutar el momento”.

Y así lo hizo. Arrancó el encuentro con total seguridad, con un break y apuntándose 8 de los primeros 9 puntos en juego. Aquel inicio fue una declaración de intenciones de lo que sería el partido. El argentino se adjudicó el 92% de los puntos que puso en juego con su primer saque, sin ceder una sola oportunidad para que el americano quebrase su servicio.

Mientras tanto, en el resto apretó las clavijas a Kudla, asfixiándole con tres breaks decisivos para firmar su pase a una segunda ronda, donde le espera John Patrick Smith, un jugador que apenas acumula una decena de partidos en el ATP World Tour. Eso sí, el australiano dio la sorpresa al dejar fuera al tercer cabeza de serie, Ivo Karlovic. “¿Le sorprende? ¿Podría decirnos algo de su rival?”, cuestionaron al argentino. “No lo sé, llevo en casa dos años viendo los Simpsons”, contestó con ironía.

Lo cierto es que Del Potro vuelve a sonreír y la confianza es su mejor arma: “Quizás puedo volver a ser peligroso”, amenaza. Aunque aún es pronto, parece haber encontrado el camino para olvidar su calvario.

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