Coric desquicia a Murray

José Izquierdo desde la ciudad de Madrid

Solo han pasado cinco días pero Coric parece un hombre nuevo. El domingo perdía en la última ronda de la fase previa de Dubái ante Fabrice Martin, un desconocido francés que jamás pisó el top-200 del ránking individual en sus nueve años como profesional. El jueves gana a Andy Murray para acceder a semifinales (6-1 y 6-3 en 79 minutos) cediendo tan solo cinco puntos con su servicio en todo el encuentro. Entre ambos acontecimientos, la fortuna le permitió entrar en el cuadro final por delante de Copil, tuvo que remontar un parcial adverso en primera ronda ante Jaziri y sobrevivir a un maratoniano partido de idas y vueltas ante Baghdatis en el que estuvo en varias ocasiones contra las cuerdas. Pero lo que había ocurrido los días anteriores importaba poco en la cabeza del nuevo talento balcánico. Su oponente en cuartos de final era el ideal para medir el estado de forma de uno de los jóvenes valores del circuito y además ante el que se bautizó en el fuego.

El primer gran partido que jugó Coric como profesional fue precisamente ante Murray. Era el 13 de septiembre de 2013 y en la arcilla de Umag un adolescente de 16 años situado en el puesto 521 del ránking ATP iba a debutar en Copa Davis ante el vigente campeón de Wimbledon. En el primer juego, con bola de break a favor del británico, Borna se lleva un intercambio que se alarga hasta los 57 golpes. Acabó perdiendo por un claro 6-3, 6-0 y 6-3 pero era indudable que el niño tenía desparpajo. Poco tiempo después se supo que también tenía madera de campeón. Ganó el US Open Junior y al año siguiente, el primero a pleno rendimiento en el circuito, ingresó en el top-100 tras ganar un torneo Challenger, debutar en un Grand Slam superando la fase previa y firmar sus primeras semifinales en un evento de categoría 500. Lo hizo en Basel y dejando por el camino a un tal Rafael Nadal.

Lo que más llamaba y llama la atención al ver jugar a Coric es esa solidez de la que hace gala en todos sus partidos. No hay ni rastro de la irregularidad de la que pecan, por juventud, otros perfiles jóvenes como Kyrgios, Kokkinakis o Zverev. Él es un martillo pilón. “Tenemos un juego muy similar”, dijo Djokovic en rueda de prensa en el mismo torneo de Dubái sobre el joven croata. El serbio, con 18 años y 4 meses, aún no había transitado el ránking del que ahora disfruta Coric, pero ya apuntaba a futura estrella. Quizá el Novak de sus primeros años era un tenista más agresivo que el croata, pero la madurez física y la seguridad que transmiten desde el fondo de la pista son prácticamente idénticas. Hoy Murray lo sufrió en sus propias carnes. 55 puntos de los 104 disputados fueron errores no forzados del escocés, que no encontró soluciones ante el muro que el de Zagreb planteó desde un principio.

Coric no revienta la bola, la acaricia. Por momentos parece Gilles Simon, el que hasta hace unos minutos era el último verdugo de Murray. Estratega siendo solo un adolescente, teje una tela de araña de la que el británico no puede salir. Angula los tiros con su golpe de revés y con la derecha prefiere tirar centrado y bien profundo, echando para atrás a un Murray que no puede atacar estando tan lejos de la cancha. Borna cocina los puntos con paciencia, creando pequeñas ventajas casi imperceptibles y dejando la sensación de que es su rival el que falla, y no él el artífice de que sea su oponente el que comete el error. Coric posee un don: hacer que el rival juegue peor. En su mano está convertir ese don en un arma con la que convertirse en un gran campeón. De momento va por muy buen camino.

  • Miguel Angel Semper

    Es muy bueno este pequeñín, tiene muchas cualidades y mucha solidez. Pronto llegará arriba, aunque todavía le quedan muchas cosas que aprender y mucho que madurar. Creo que Federer hoy, a quien esta pista tan rápida le va como anillo al dedo, ganará sin problemas en 2 sets. Claro que esto mismo pensaba yo ayer contra Murray…

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