Análisis del cuadro individual de Montecarlo 2014

Rafael Plaza desde la ciudad de Sevilla

Atrás ha quedado la pista rápida. Es la señal de la llegada del mes de abril. El principal indicio del regreso de la competición a Europa para subirse en un tiovivo vertiginoso que se pondrá en marcha el lunes en Montecarlo y ya no se detendrá hasta la mitad de junio, pasando por Barcelona, Madrid y Roma antes de llegar a París, donde se disputa el segundo Grand Slam de la temporada en el templo de la arcilla. Una vez celebrado el sorteo del cuadro individual en el corazón del Principado de Mónaco, ya se conocen los emparejamientos iniciales de los 64 jugadores que se lanzarán a la conquista del tercer Masters 1000 de la temporada. Rafael Nadal, Novak Djokovic, Stanislas Wawrinka y Roger Federer, los cuatro primeros cabezas de serie, son los hombres a batir junto a la Costa Azul.

PRIMER SECTOR: 1-16

- Favorito: Rafael Nadal.

- Hipotético camino del favorito: R1 – bye, R2 – Gilles Simon, R3 – Mikhail Youzhny, Q – David Ferrer, SF – Stanislas Wawrinka, F – Novak Djokovic

- Duelo estrella: Edouard Roger-Vasselin-Pablo Andújar.

Darkhorse (tapado): Grigor Dimitrov.

- Análisis: Encara el mallorquín el asalto a la novena corona en Mónaco con un cuadro que le va a permitir tomar temperatura sobre el suelo que le ha visto construir una leyenda como pocas existen en el mundo de la raqueta. Posiblemente, y pese a llegar al torneo que levanta la persiana de la tempera de arcilla sin el impulso de 2013 (títulos en Sao Paulo, Acapulco e Indian Wells), batir a Nadal sobre tierra batida sigue siendo uno de los desafíos más grandes de la disciplina. El número uno del mundo arrancará contra Gilles Simon o un jugador de la fase previa, un duelo asequible para volver a competir sobre la superficie más lenta del planeta semanas después de ganar en Río de Janeiro rodeado de dudas, porque la victoria final llegó entre sufrimientos (dos bolas de partido salvadas ante Andújar en semifinales, servicio roto cuando sacaba para cerrar el encuentro decisivo ante Dolgopolov) como consecuencia del edema óseo que arrastró desde la final del Abierto de Australia. La lógica del ránking marca al ruso Youzhny como potencial enemigo en tercera ronda, uno que golpea el revés a una mano. Eso, bien lo sabe el vestuario, es una alfombra roja para Nadal porque acunado por la lentitud y los efectos de la tierra consigue terribles efectos imposibles de digerir para la mayoría de jugadores que empuñan ese golpe sin la fuerza de las dos manos. Ya en cuartos, atisbando la meta, el balear tendría a David Ferrer como. El alicantino sabe bien cómo: en Madrid y Roma, durante la temporada pasada, estuvo cerca de inclinarle. Por ahí, no obstante, también surge la figura de Dimitrov, que en este mismo escenario fue capaz de arrinconar a Nadal en 2013, ganándole una manga en un día de perros porque estaba nublado y sin la bola caía muerta. Los dos últimos escollos para seguir abriéndose paso son de sobra conocidos para el español: Stanislas Wawrinka y Novak Djokovic. Ante ellos, casualmente, se ha inclinado en las dos finales perdidas en 2014 en Melbourne y Miami.

SEGUNDO SECTOR: 17-32

- Favorito: Stanislas Wawrinka.

- Hipotético camino del favorito: R1 – bye, R2 – Marin Cilic, R3 – Nicolás Almagro, Q – Milos Raonic, SF – Rafael Nadal, F – Novak Djokovic

- Duelo estrella: Fernando Verdasco-Marin Cilic.

Darkhorse (tapado): Marin Cilic.

- Análisis: Hasta su victoria en el Abierto de Australia, todo un puñetazo encima de la mesa del que ahora padece las secuelas, Wawrinka había escrito sus mejores versos sobre pistas de tierra batida. En esta superficie amarró su primer trofeo (Umag 2006), ganó dos más (Casablanca 2010 y Oeiras 2013) e incluso su aupó hasta sus dos únicas finales de Masters 1000 (Roma 2008 y Madrid 2013). En Montecarlo tiene la ocasión de demostrar lo que no pudo en Indian Wells y Miami, acentuado por sus temblores defendiendo a Suiza en Copa Davis ante Kazajistán: que la responsabilidad de ser un ganador de Grand Slam no encadenará el talentoso desparpajo de un jugador con galones de campeón. Las aristas de su cuadro en el Principado de Mónaco, con la fortuna negándole la sonrisa, complican la tarea de andar con paso firme. No habrá un día tranquilo para el número tres del mundo junto al mar. El estreno ante Cilic, que ha devorado los primeros meses de la competición (22 victorias, dos títulos y una final), o Verdasco (finalista en Houston, subcampeón de Montecarlo en 2010) son un anticipo de lo que viene justo a continuación. Nicolás Almagro, que también está en la final de Houston y cuyo bagaje sobre arcilla habla por sí mismo, Milos Raonic, potencial rival de cuartos, posiblemente el menos especialista de todos sus enemigos en Mónaco, y Rafael Nadal, el indomable, en semifinales. Todo eso, antes de mirar a los ojos de Djokovic en una hipotética final. Fuego para un hombre con la cabeza en llamas.

TERCER SECTOR: 33-48

- Favorito: Roger Federer.

- Hipotético camino del favorito: R1 – bye, R2 – Radek Stepanek, R3 – Jerzy Janowicz, Q – Jo-Wilfried Tsonga, SF – Novak Djokovic, F – Rafael Nadal

- Duelo estrella: Ivo Karlovic-Radek Stepanek.

Darkhorse (tapado): Roberto Bautista.

- Análisis: Fue una agradable sorpresa para la organización y los aficionados, quizás no tanto para el resto de rivales. Roger Federer aceptó a última hora una invitación para competir en Montecarlo, algo que no estaba previsto en su calendario inicialmente. El suizo, ausente en el tercer Masters 1000 de la temporada desde 2011, vuelve a Mónaco posiblemente incentivado por el momento dulce que atraviesa, con un comienzo de año que ha destapado de nuevo la mejor versión del campeón de 17 grandes. Sin dolores de espalda, adaptado finalmente a su nueva raqueta y dejándose pilotar por Stefan Edberg, Federer se parece mucho al jugador que apartaba rivales de su camino como si fuesen hojas secas. En uno de los torneos de la categoría que jamás ha ganado, siempre frenado en el último peldaño de la escalera por Nadal (2006, 2007 y 2008), Federer abrirá fuego contra el ganador del partido entre Stepanek y Karlovic, que en tierra batida no representan una amenaza alta como en pista rápida. Otro hombre de rompe y rasga, el polaco Janowicz, le esperaría en la tercera ronda del torneo monegasco. El único precedente, librado en Roma un año atrás, lo ató el suizo en un cruce ajustado. Tsonga, que es otro hombre de características similares, pese a que en su hoja de ruta tiene varias actuaciones notables en arcilla (semifinales en Roland Garros 2013, derrotó a Federer en la ronda previa), es el último escollo antes de que Roger afronte los metros finales hacia la copa. Ahí esperarían Djokovic y Nadal. Actualmente, los dos mejores jugadores del planeta sobre tierra batida. A eso se enfrenta el suizo en su retorno al torneo que se discute junto a la Costa Azul.

CUARTO SECTOR: 49-64

- Favorito: Novak Djokovic.

- Hipotético camino del favorito: R1 – bye, R2 – Benoit Paire, R3 – Kevin Anderson, Q – Tomas Berdych, SF – Roger Federer, F – Rafael Nadal

- Duelo estrella: Alexandr Dolgopolov-Ernests Gulbis.

Darkhorse (tapado): Gael Monfils.

- Análisis: Como el tren de las cinco llegando puntualmente a la estación. Así aterriza Novak Djokovic en Montecarlo porque a su tibio comienzo de año (eliminado en cuartos de Australia y semifinales de Dubái) le siguió una doble conquista fantástica. El serbio prepara la defensa de la corona en Mónaco después de domar el cemento de Indian Wells y Miami. En Florida, además, derrotó a Nadal en una final que gobernó de principio a fin. Son tres victorias consecutivas ante el número uno (Pekín, Copa de Maestros y Miami) como punto y seguido para seguir persiguiéndole en una temporada de arcilla donde tiene mucho que ganar. De ella podría salir con el ático de la clasificación en su poder y con Roland Garros bajo el brazo, el único grande que le falta. A Nole le debería tomar el pulso el francés Benoit Paire, que reapareció hace unos días en el circuito tras dos meses de baja. Luego, y como un peligro respaldado en sus resultados, emerge Kevin Anderson para tratar de frenar al balcánico en la tercera ronda del torneo. Tomas Berdych, que el año pasado le remontó un partido que tenía ganado en Roma, Roger Federer, su verdugo en Dubái, y Rafael Nadal, el culpable de que Roland Garros no descanse ya en sus vitrinas, serían las piedras a superar para lograr lo desconocido: proteger por primera vez en su vida un título ganado en arcilla.

Conclusión

Son dos defensas en un mismo torneo que bien podría marcar el resto de la gira de arcilla. Djokovic defiende el título, un desafío para él porque jamás ha revalidado una corona sobre tierra batida. Nadal, su condición de mejor jugador de la historia sobre tierra batida con la necesidad de frenar al serbio, buscando evitar un cuarto mordisco consecutivo que sería terrible para viajar con confianza a los otros templos en los que su nombre brilla por encima de cualquier otro. La participación de Federer abre una nueva vía de análisis en un torneo que parece bastante cerrado: ¿puede Roger ganar a los 32 años un torneo contra el que chocó cuando era mucho más joven? Al acecho, amparados en una superficie que castiga a los frágiles y premia a los que sufren, estarán todos los jugadores de La Armada, encabezados por Ferrer, y un puñado de candidatos entre los que están Wawrinka, Berdych o Fognini. En Montecarlo, dos príncipes y 62 ladrones.

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