Nadal, chico 10 también en Barcelona

Javier Méndez desde la ciudad de Madrid

Rafa Nadal es insaciable. Sus piernas han recuperado la chispa y su raqueta la mordiente en una temporada sobresaliente. De 10. La misma cantidad de títulos que este domingo celebró en el Barcelona Open Banc Sabadell, sólo una semana después de que en el ATP Masters 1000 de Montecarlo firmara la misma cantidad de títulos. “Tener esta copa diez veces, en el club que quizás me ha visto crecer profesionalmente hablando, no tengo palabras para describir lo que significa”, reconoció aún a pie de pista. El rey de la tierra batida no pone límites al mejor historial de todos los tiempos sobre esta superficie, mucho menos en casa, donde superó a Dominic Thiem en la última ronda por 6-4, 6-1, para ampliar el récord absoluto de títulos en arcilla hasta 51.

“Han sido dos semanas increíbles, la pasada en Montecarlo y esta aquí en Barcelona”. Después de caer en las finales del Abierto de Australia (p. con Federer), Acapulco (p. con Querrey) y Miami (p. con Federer), el aterrizaje sobre el polvo de ladrillo ha sido balsámico. Desde que inició su camino en el Monte-Carlo Country Club no ha cedido un solo encuentro sobre tierra batida, encadenando diez victorias consecutivas para firmar el doblete Montecarlo-Barcelona por octava vez en su carrera. “Ganar aquí en Barcelona otra vez después de ganar en Montecarlo es un inicio de tierra soñado, estoy muy feliz. Significa mucho llegar a 10 también aquí, en mi club. Estoy muy feliz”.

Maestro y aspirante se citaron en la final de Barcelona para hacer historia. El español opositaba por ampliar su leyenda; el austriaco, por reemplazar en el palmarés del torneo a su compatriota Thomas Muster veinte años después. El primer juego sólo fue el prólogo de una pelea por cada punto, de una amenaza desde el revés de Thiem y la sentencia con la derecha de Nadal. El pulso se decantó en el décimo juego del lado de Nadal con el único break del primer set en su tercera oportunidad (6-4). “El primer set tenía una importancia vital por eso lo he celebrado con energía”, reveló tras el encuentro. Fue un mazazo para el No. 9 del mundo, incapaz de recomponerse ante el español que para entonces ya había desatado todo su potencial sobre la pista central que lleva su nombre.

El campo de batalla derivó en una exhibición del manacorense, que fue desgastando la confianza de su rival hasta someterlo a sus normas (6-1). Así construyó una nueva página de una leyenda de diez capítulos inmaculados en Barcelona y un total de 71 a lo largo de su carrera. “Lo gestiono con normalidad, que creo que ha sido la clave del éxito durante toda mi carrera. Sin dar excesiva importancia a nada, ni a victorias ni a derrotas. Aceptar las cosas con tranquilidad”, aseguró el segundo jugador del año en la Race. Con tranquilidad y normalidad, Nadal levantó la décima. En Montecarlo y en Barcelona. ¿Y París?

© TENNISTOPIC.com 2015. Todos los derechos reservados