Coronarse para abrir el curso

José Izquierdo desde la ciudad de Madrid

David Ferrer rompió en la tarde del sábado su mala racha en finales ATP sumando el vigésimo segundo título de su carrera deportiva tras vencer a Tomas Berdych en la final del torneo 250 de Doha (6-4 y 7-5 en 90 minutos de juego). El tenista de Jávea, que a sus 32 años inicia su decimoquinta temporada en el circuito con el objetivo de mantenerse en el top-10, conquistó el primer trofeo del año en el Golfo Pérsico, el primero de la mano de Francisco Fogués, entrenador con el que trabaja desde finales de la pasada temporada. Ferrer había cedido en 10 de las 11 últimas finales que había tenido la oportunidad de disputar, pero desde el comienzo del encuentro se pudo ver que las tornas iban a cambiar.

Ferrer empezó el partido como un tiro. Intensidad en cada golpe y forzando desde un primer momento a Tomas Berdych a jugar sobre las líneas. El checo, que no había cedido su servicio en toda la semana, vio como el español le quebraba hasta en dos ocasiones en los primeros veinte minutos de juego. Con un doble break a favor de inicio, David se relajó y su oponente despertó. Berdych recuperó enseguida una de las roturas de desventaja y a punto estuvo de igualar el marcador a cinco en el décimo juego del primer set. Afortunadamente para el cuarto cabeza de serie del torneo, el flamante pupilo de Daniel Vallverdu tiró por la borda sus oportunidades de equilibrar la contienda en el parcial que abría la gran final.

El segundo set comenzó con una tónica similar. Berdych, maniatado por esa muñeca de mármol que le impide dotar de algo de sensibilidad a su tenis, se ahogaba en un mar de errores, regalando a Ferrer su servicio nada más empezar el parcial. El alicantino, experto en navegar en un mar de tonos grisáceos, no ofreció en ningún momento un nivel excelso, situación que le impidió poner la directa hacia su primer trofeo en Doha, pero sí ofreció una consistencia que acabó siendo definitiva para decantar el encuentro a su favor. El checo recuperó la desventaja en el set e incluso disfrutó al resto de dos puntos para llevar el partido al acto definitivo, pero las imprecisiones, como casi siempre ante los grandes, le acabaron lastrando en demasía.

En el undécimo juego del segundo set se confirmaron los peores augurios para Berdych, que tras haber rozado la manga minutos antes, tiró por la borda todo el trabajo del parcial cediendo su servicio con una doble falta. Sirviendo para el encuentro, a Ferrer no le tembló el pulso y sumó en Doha, su título número 22 en el circuito ATP y el primero en once meses. Un comienzo de temporada inmejorable para el segundo tenista más veterano del top-10, que viajará en las próximas horas hasta Nueva Zelanda para formar parte del elenco que disputará el torneo 250 de Auckland, torneo en el que ha vencido en cuatro ocasiones. Año nuevo, entrenador nuevo pero hay algo que no cambia, y es que Ferrer sigue siendo incombustible.

© TENNISTOPIC.com 2015. Todos los derechos reservados