Dolgopolov desconecta a Nadal

Javier Méndez desde la ciudad de Madrid

Tan cerca de la locura como del virtuosismo. A veces héroe, otras villano, pero siempre talentoso. Alexandr Dolgopolov terminó con la racha de cuatro victorias consecutivas sobre hierba de Rafa Nadal, que se presentaba en Queen’s en condición de campeón de Stuttgart tan solo unos días antes. Sin embargo, el ucraniano se impuso por 6-3, 6-7 y 6-4, en un partido en el que la ruleta giró hasta detenerse del lado opuesto al español.

“A las seis de la tarde cierran las pistas de Queen’s. Son estrictos en eso por el tratamiento de la hierba. Da igual que haya luz, no se entrena. Pero a Nadal le abren una pista a las seis, a las siete o a la hora que llegue de París, para poder pisar la hierba. Aunque esté lloviendo…”, recuerda Feliciano López en el libro ‘De Rafael a Nadal: El camino hacia la leyenda’.

Pero esta temporada el guión no se escribió como antaño. En su sexta aparición sobre el césped del The Queen’s Club, el manacorense no llegaba directamente desde la capital francesa… ni con la condición de campeón de Roland Garros. Esta vez soportaba menos horas de juego en sus piernas ni había trofeo alguno forjado en la gira de primavera sobre tierra batida que decorase su vitrina a estas alturas del año.

El escenario cambió, en primer lugar, porque el calendario ATP sufrió una modificación en 2015, ampliando las semanas sobre césped. Tanto es así que el actual número 10 del mundo ya se ha estrenado en esta superficie, con el cuarto título de su carrera sobre el verde en Stuttgart. Sin embargo, en Queen’s, con el tapete inmaculado sin apenas desgaste –cuando la bola vuela más rápido– Dolgopolov propuso el caos. Y ganó.

Incómodo y pegajoso. Sin dar un solo margen. A Dolgopolov le bastaron un quiebre y 14 golpes ganadores para asegurarse la primera manga. Sin apenas tiempo a entrar en el encuentro, Nadal ya había concedido una ventaja a su rival que sería insalvable (3-0). Al igual que había ocurrido la semana anterior en Alemania (23/26), debía afrontar la defensa de 4 opciones de rotura. Pero lo más preocupante era la incapacidad para dañar el servicio del número 79 del mundo.

La contradictoria estadística tampoco ayudaba a Nadal. Si bien su porcentaje de éxito con el primer servicio se elevaba al 81%, el ‘game’ inicial con su saque le castigó durante el resto del partido. A la par, un pobre 59% en el mismo aspecto del juego permitió a Dolgopolov conservar intacto su servicio sin conceder una sola oportunidad al resto durante los dos primeros sets (terminó el partido con un 66%).

Un saque, una volea y un puño cambiaron el encuentro. Con match point en contra, Nadal rescató a Nadal. Un gran servicio, una lección de reflejos y talento en la red sirvieron para que el español levantara el brazo como antaño. El partido se marchaba al tercer set, después de mantenerse con vida en el tie-break.

Para entonces, el español parecía haberse encontrado con la mejor versión que ofreció en Stuttgart. La garra y la paciencia desembocaron en el juego 25 del partido, en su primera bola de break. Y no desaprovechó la ventaja que se estiró hasta el 4-2. Pero Dolgopolov, con 16 saques directos, dos nuevos quiebres y cuatro juegos consecutivos terminó desactivando a Nadal.

  • lola del castillo

    A ver si vosotros, los supuestos especialistas decis la verdad,. Si yo , una simple aficionada veo claro que Nadal está en las últimas , vosotros no podeis decirque Nadal se desata en la hierba. Ganar Stuttgart no era significativo si no venía acompañado de una victoria en Queens , y ya veis perdió a la primera. Y así desde hace 17 meses

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