“Hoy en día los niños sangran poco”. No seré yo el que atribuya la autoría de dicha frase. En todo caso, metáfora al margen, es un eslogan que ilustra la teoría de que la edad de oro del deporte español obedece al proceso de desarrollo de nuestro país en los últimos 20 años. Hemos sido uno de los últimos estados en ingresar en el llamado primer mundo. En consecuencia, nuestra actual generación de deportistas ha forjado su carácter en medio de condiciones adversas que han sido superadas gracias al esfuerzo y al trabajo. Esos mismos valores son compartidos sin excepción por los españolitos que hoy se suben a los podios de medio mundo en todo tipo de disciplinas… incluyendo por supuesto los del tenis.

Cinco Davis en el siglo XXI e innumerables títulos profesionales son un bagaje espectacular para los nuestros. España ha liderado el ránking de países por número de títulos ATP en 10 de los últimos 13 años terminando cada ejercicio con al menos una decena de trofeos… y no sólo de Rafael Nadal. Sin ir más lejos, el año pasado David Ferrer completó su mejor ejercicio con siete títulos, superando al entonces número uno del mundo Novak Djokovic. Sin embargo, y pese a que el número y calidad de nuestros jugadores es envidiado por cualquier otro país, Nadal sólo hay uno y ya sabemos todos la coletilla que viene después: Rafa es Rafa.

Uno que le conoce bien es Jofre Porta. Colaborador habitual de Toni Nadal durante los primeros años de carrera del astro de Manacor, dirige una escuela de tenis en Mallorca. En una conversación reciente me dijo que ya no podía poner como ejemplo a Rafa cuando está con sus alumnos. “Enseguida me dicen: ‘vale, vale, hablemos de gente normal. Eso queda para los libros. Lo que ha hecho es casi imposible”. Es una delicia conversar con Jofre de tenis, y de todo. Es un libro abierto, un filósofo, un tipo al que puedes escuchar durante horas sin aburrirte. Seguimos hablando de Rafa y me suelta una frase de Sampras que va como un guante. Dice el norteamericano campeón de 14 grandes: “yo aprendí tenis hasta el día que me retiré. Primero para mejorar y segundo para no empeorar”. Porta añade: “Rafa sigue mejorando. Ha sido capaz de adaptar su tenis a las circunstancias que ha ido encontrando. Ese es su mérito”. Para el entrenador mallorquín, el límite de Rafa es su físico: “su cabeza no dirá basta hasta que su cuerpo no le permita seguir”.

Desconozco quién habrá influido en quién, si Toni en Jofre o al revés… o quizás hayan coincidido en tiempo y espacio por casualidad. Ambos abrazan esa filosofía espartana que pone el esfuerzo y el trabajo en primer plano. El truco está en aprender a disfrutar desde el sufrimiento porque para ellos lo que más vale es lo que más cuesta… ¿os suena de algo este discurso? Es lo que vino a decir Rafael Nadal tras alcanzar la final de Pekín hace unos días y con ella el número uno del mundo. Es la misma filosofía que surca la mente de cada uno de los deportistas que componen esta bendita generación de oro. ¿Irrepetible? Si hacemos caso al sanguinario eslogan, sí. Ahora los niños no sangran. Ya somos un país desarrollado. Aquí los niños están sobreprotegidos. Amén.

  • lola del castillo

    En 2012 no se pueden comoparar en calidad los títulos de Novak con los de Ferrer

  • padelnews

    Los niños están sobreprotegidos. Por eso juegan al pádel. Para no sangrar. Así nos va. Seremos el nuevo Suecia del tenis, arriba y abajo en 20 años, o tendremos el vacío generacional de los argentinos, que sufrieron con el boom del pádel.

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