El círculo vicioso en el que vive encerrado el tenis femenino en España fue magníficamente expuesto por Rafael Plaza para este mismo medio en un reciente artículo. A propósito de aquel texto, tras haber tenido la suerte de preguntar sobre ello a prácticamente la totalidad de las tenistas españolas actuales en el top-300 y varias de las ya retiradas durante los últimos años, me nacen numerosas reflexiones que me gustaría compartir.

El viernes 17 de mayo de 2013, Jelena Jankovic y Simona Halep disputaron un encuentro tremendo en Roma que fue emitido en directo por teledeporte. Un total de 341.000 espectadores lo siguieron de media aquella tarde-noche. ¿El tenis femenino no vende? Un par de días antes el Venus Williams v Laura Robson fue el partido más visto del día en esa misma cadena, y por cierto el único femenino de los cinco emitidos. ¿Qué ha pasado con esas 341.000 personas que estuvieron interesadas en aquel partido por Teledeporte durante casi tres horas? O mejor, planteándolo en positivo, ¿podemos volver a atraerles? Respuesta primera: no lo sé, quizás no han mostrado más interés y nadie les ha vuelto a llamar a la puerta con tenis femenino. Respuesta segunda: desde luego que si estuvieron delante del televisor, podrían volver a estarlo.

Ahora bien, esto de atraer al espectador requiere esfuerzos. Y si se le quiere atraer mucho y bien, más. “Invertir en conocimientos produce siempre los mejores beneficios, aunque no siempre inmediatamente”, comentó hace ya más de doscientos años Benjamin Franklin. ¿Cómo se va a interesar la gente por algo que desconoce? ¿Cómo va la gente a ver un partido de Angelique Kerber si nadie le cuenta su historia, su juego y sus resultados? ¿Cómo estarán pegados a la pantalla si desconocen que se emite? ¿Cómo van a leer sobre una jugadora a la que nadie les presentó? Quizás hace falta construir con ganas y calidad. ¿Y si hacemos una prensa diferente? ¿Y si no sólo contamos el tenis sino que lo construimos? Ese es el comienzo para romper el círculo vicioso. Y ese camino lleno de trabas haría bien en encontrar apoyos.

Nueve de las veinticinco deportistas más buscadas en Google el año pasado son tenistas, incluida la más buscada de todas (Serena Williams con 44.800.000 de búsquedas). Sharapova es la deportista con mayores ingresos del planeta (29 millones de dólares), liderando una clasificación de Forbes que tiene siete tenistas entre su to-p10. Na Li, por su parte, fue reconocida por la poderosa revista Time como el personaje más influyente del mundo hace unos meses. El tenis es, de lejos, el deporte femenino mejor pagado, organizado e informado. Cuarenta años celebró el curso pasado la WTA; más de un siglo ha transcurrido desde que una mujer, Maud Watson, conquistara por primera vez la versión femenina de Wimbledon. Centrándonos en nuestro país, España cuenta con la quince del mundo en Carla Suárez, con un bloque asentado en el top100 dirigido brillantemente por Conchita Martínez, con un diamante que empieza a brillar con fuerza en Garbiñe Muguruza, con uno de los torneos más importantes del mundo y con muchas papeletas para emocionarse en el futuro no sólo con Garbi sino también con Tita, Lara y más que vienen detrás. El punto de partida permite ilusionarse, o en otras palabras hay mucho ladrillo para colocar.

Compartir la magia que tiene el tenis femenino es la base para que genere interés; y que genere interés es el cimiento para que cada día haya más interesados y para que aquellos que apostaron por él, descubran su acierto.

Desde aquí, mi agradecimiento y mi consejo para TENNISTOPIC, así como para cuantos otros medios y periodistas cubran el tenis femenino: sigan narrándolo, sigan descubriéndolo. No recorten el tenis al 50%, es más… ¡no lo corten al 5%! No se obliguen a no disfrutar plenamente del deporte. No pongan barreras que no existen. El tenis es mucho más que Nadal, así como el deporte es mucho más que el fútbol. ¿Estoy pidiendo que grandes medios abran sus portadas con deportes minoritarios? ¿Estoy pidiendo que una mujer pueda ser protagonista principal de una edición de un periódico o revista? Sí, lo pido. ¿Ocurrirá? Estoy tan seguro de que no ocurrirá pronto, como de que terminará ocurriendo en el futuro. España es un país culto, sé que nos gusta pensar y repetir constantemente lo contrario generando nuestro propio chiste, pero lo somos; y desde el extranjero se ve muy bien. ¿Por qué le prensa que triunfa en el resto de Europa no lo hace en España? Si me lo permiten, creo que es porque no le hemos dado la oportunidad de hacerlo.

El mundo ha cambiado con internet, las redes sociales y los nuevos dispositivos, ahora todos tenemos acceso a miles de contenidos, podemos rebuscar cuantos datos queramos y encontrar opiniones diferentes a montones. Quien apueste por diferenciarse, por dedicar tiempo y por cubrir con calidad, irá un paso por delante. Quien informe, aporte y ordene al mismo tiempo, será quien termine ganando la guerra del lector; un lector que se dirige inexorablemente hacia la especialización y la digitalización. Hay un círculo creado pero no cerrado, querido Rafael. Muy sinceramente confío en que usted, junto a otros, se dedique a abrirlo. Y oiga, que el pan está muy bueno, hay muchos panaderos por ahí poniéndole tiempo y ganas, y aunque no se hacen ricos, resulta que también venden.

  • Pepa

    Muy de acuerdo con tu artículo, Pedro Gutierrez, y espero que el tenis femenino español recupere parte del esplendor que tuvo en tiempos de Sanchez Vicario y Martinez. Nuestras chicas merecen que se les haga un buen seguimiento y se valore el esfuerzo que hacen por estar en la élite del tenis mundial.

    Puede que el gran problema resida en el enorme éxito de la Armada masculina en general, y de Rafa Nadal en particular, porque, sin pretenderlo, por supuesto, eclipsan todo lo que les rodea. Tiempos vendrán, esperemos.

  • Carmen

    Fantástico artículo.

© TENNISTOPIC.com 2015. Todos los derechos reservados