¿Cómo encuentro mi raqueta perfecta?

Xavi Segura desde la ciudad de Valencia

Antiguamente las raquetas eran todas de madera. La elección del material hace 40 años se basaba simplemente en escoger la raqueta con la que jugaba nuestro ídolo. Apenas existían diferencias entre los modelos de las diferentes marcas de la época. Lo único a tener en cuenta para la elección era el tamaño del grip. Antes se jugaba con grips grandes, preparados para golpes planos, mientras que la tendencia hoy en día son más cambios de empuñadura para obtener diversos efectos en los golpes. Luego os lo explico mejor.

La tecnología ya está dentro de todo el deporte y el tenis no iba a ser una excepción. Tenemos a nuestra disposición infinidad de modelos con características diferentes. Y cuando queremos escoger nuestra raqueta, siempre aparece la misma duda. ¿Cuál me irá mejor? Para la elección de nuestra raqueta lo mejor que podemos hacer es definirnos como jugador. ¿Cómo juego al tenis? Hay muchas formas de clasificar a los jugadores, pero la mas práctica es definir si necesitamos potencia o control en nuestros golpes.

Una vez definido mi perfil de jugador, surgen nuevas preguntas. ¿Cómo reconocemos esas raquetas? ¿Cómo podemos saber qué raquetas son de potencia y cuáles de control? Para reconocerlas nos tendremos que fijar sobre todo en dos cosas: el perfil y el balance. Las raquetas de potencia generalmente tienen un perfil ancho y un balance alto. Y viceversa las de control.

El perfil (o sección) ancho nos aporta potencia, estabilidad y contundencia en nuestros golpes. En cambio, las raquetas con perfiles más tradicionales (más estrechos) nos aportan más precisión y una mayor sensación en el golpeo.

El balance de las raquetas es el reparto de masas en el interior del marco. Cuando una raqueta concentra su peso en la parte de la cabeza, nos proporciona más potencia que una raqueta que tenga el peso en la zona del grip. Las raquetas son como martillos: si centramos el peso en la punta obtendremos más potencia pero será más difícil mover. En cambio, si lo centramos en la parte baja de la raqueta ganaremos en manejabilidad pero perderemos potencia.

Tampoco podemos olvidarnos de otros parámetros a tener en cuenta en las raquetas.

El peso: cuanto más pesada, mas potencia obtendremos.

La rigidez: es un parámetro que depende del material de construcción y cómo está situado en el interior del marco. Cuanta más rigidez, mas potencia. Si la raqueta es flexible, obtendremos mas control.

La superficie del marco: cuanto más grande sea la cabeza de la raqueta, más potencia obtendremos.

El patrón de encordado: cuantas menos cuerdas tenga la raqueta, mas potencia y efectos obtendremos en nuestros golpes.

La longitud del marco: cuanto más larga sea la raqueta, mas potencia obtendremos, así como mayor ángulo de servicio.

Y una vez que tenemos nuestra raqueta, perfecta para nuestro juego, sólo nos falta elegir el tamaño del grip. Como os decía antes, antiguamente se jugaba con empuñaduras mas grandes que ahora. Antes se cogía la raqueta con una empuñadura continental, ideal para golpes planos, y hoy en día los jugadores prefieren la empuñadura western, preparada para golpes con efecto. Para la western tendremos que escoger un grip más pequeño, para no tener dificultades en el momento de girar la raqueta en la mano. La norma de la mayoría de fabricantes es dejar un hueco entre la yema de los dedos y la palma de la mano.

Ah, se me olvidaba un último detalle. Ahora que ya habéis tenido en cuenta todos estos parámetros sólo falta comprobar qué raqueta entra en nuestro presupuesto. Más vale una raqueta perfecta para nuestro juego que una más cara sólo porque la use nuestro ídolo. Esa época ya pasó.

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