Héroes: Roy Emerson

Roy Stanley Emerson es uno de los hombres que ayudó a construir las grandes páginas de la historia del tenis. Nació en Australia, como otros compañeros de profesión que se convirtieron en leyenda, pero él tuvo varios matices especiales. Colaboró en la época dorada de Oceanía en el tenis durante los años. Fue uno más de los nombres que firmaron en los registros que serán recordados siempre.

Emerson es el único jugador de la historia en conseguir los cuatro Grand Slam en individuales y dobles. Hasta el año 2000 ostentó el récord de grandes con 12 individuales (un total de 28), uno más que Rod Laver (11 individuales). Su reinado en los Grand Slams comenzó en 1959 y terminó en 1971. 11 años de triunfos coleccionados una y otra vez: seis en Australia, dos en Francia, dos en Londres y dos en Nueva York, en individuales. Tres en Australia, seis en Francia, tres en Wimbledon y cuatro en Nueva York, en dobles. Cuando jugaba solo, en hierba, tenía pocos competidores. Acumula 35 títulos en toda su carrera.

Cuando Pete Sampras levantó Wimbledon en 2000 y superó al hasta entonces invicto Emerson, no se lo tomó mal, al contrario. Felicitó a su sucesor conociendo mejor que nadie lo que es ganar tantos títulos importantes. Más tarde Federer le alcanzó en 2008 y Nadal en 2013. Pocos nombres han superado los datos del jugador enteramente dedicado al circuito amateur y a la Copa Davis. Emerson fue el hombre clave para las victorias conseguidas entre 1959 y 1967 por Australia, cuando únicamente cedió la ensaladera para prestársela a Estados Unidos en 1963.

Emerson definió su posición inamovible entre los jugadores aficionados y se convirtió así en el mejor de este circuito durante la década de los 60. Fue uno de los rivales indiscutibles de Rod Laver, amigo y compañero en otras circunstancias en la pista y fuera de ella. La gran anécdota entre ellos está en sus cinco años separados en ambos circuitos, en los que cada uno gobernó como quiso en su territorio, aunque Laver volvió a los grandes para dejar claro quién era. Finalmente Emerson consiguió superar el número de Grand Slams de Laver, aunque no llegó a lograr lo que su compatriota hizo en dos ocasiones, levantar los cuatro el mismo año. La otra cara de la moneda es que fueron campeones de dobles juntos en Grand Slam de 1968 a 1971. No tenían por qué quedarse con una rivalidad si en el mismo lado de la pista regentaban este deporte.

Emerson formó parte del ejército australiano de Copa Davis, invicto de 1959 a 1962 y de 1964 a 1967.

Nació el 3 de noviembre de 1936 en Blackbutt, Queensland, Australia. Se crió en una granja familiar, donde el esfuerzo que hacía le servía de apoyo para su posterior profesión. Él mismo asegura que trabajar en la granja le dio fondo físico y fortaleció sus músculos y muñecas, lo que le benefició durante muchos años. Era delgado y atlético, con un cuerpo formado para la actividad física.

Siendo adolescente se trasladó a Brisbane para ser entrenado en una escuela de tenis, donde se reunieron las jóvenes promesas de Australia.

En 1954 debutó en el circuito de manera oficial, pero hasta 1959 su nombre no comenzó a sonar entre los grandes. Fue cuando compitió por primera vez en la Copa Davis por Australia, con Hopman al mando. Desde entonces y hasta 1967 Emerson fue el único jugador que permaneció en el equipo para levantar nueve ensaladeras.

En su debut, junto a Fraser, ganó el punto de dobles en la final contra Estados Unidos. Emerson dejó ahí su granito de arena para Australia en la competición por equipos, que iría creciendo con los años hasta convertirse en el gran pilar.
Entre 1960 y 1962 Australia repitió equipo y revalidó las ensaladeras. No había rival para el mágico grupo que llevaba la gloria una y otra vez a la isla oceánica. Italia en dos ocasiones y Estados Unidos en una fueron incapaces de frenar a los jugadores que estaban dando los mejores años del tenis a su país. Oceanía estaba viviendo su época dorada, como lo había hecho Francia décadas atrás. Pero todo tiene un fin. En 1963 Laver no estuvo en el conjunto porque su presencia en el circuito profesional le impedía formar parte, y pareció ser ese el motivo de mala fortuna para los australianos. Emerson y Fraser se quedaron para batallar por la ensaladera por quinto año consecutivo. Les acompañó Newcombe esta vez. Pero no pudieron lograrlo. Estados Unidos se impuso en la final por un ajustado 3-2. Emerson fue el que dio los dos puntos a Australia en sus partidos individuales, pero perdió el de dobles con Fraser, al igual que Newcombe sus otros dos encuentros. Australia se halló en un paréntesis en medio de las victorias. El eterno rival derrotado resultaba vencedor. Pero todos los períodos son cíclicos y Emerson, quien se estaba convirtiendo en el alma del equipo oceánico, necesitaba ganar para saciar su sed de victorias, como estaba haciendo en el circuito. Dejó esperar el mínimo tiempo de rigor para volver a pelear por uno de sus trofeos más acumulados hasta entonces en su vitrina.

En 1964 Fraser, Laver y Newcombe no estaban. Solo quedaba Emerson del cuarteto que había llevado a Australia la victoria una y otra vez. Pero estaba dispuesto a repetir hazaña, con ellos o con quien fuera. Y pudo revalidar la gloria. Junto a Fred Stolle, otro de sus grandes rivales en individuales y parejas de victoria en dobles, alcanzó un histórico 3-2 para Australia en el último punto, pesar de haber perdido el partido de dobles. De nuevo, volvían a vencer a Estados Unidos.

El año siguiente volvió Newcombe para la final. Emerson y Stolle seguían defendiendo su bandera. Esta vez el equipo contó con cuatro jugadores, un joven Roche, de 20 años, quería estar entre sus héroes nacionales. En la última ronda se encontraron con España. En el camino a su sexta Copa, Emerson tuvo la oportunidad de vengarse de Manolo Santana, quien le había impedido conseguir el Grand Slam el año anterior. Pero también le dificultó las cosas en esta final, pues le venció en su enfrentamiento individual. El resultado final fue favorable a Australia, esta vez con papel destacado para Fred Stolle.

En 1966 Australia tuvo un rival no tan conocido en la final. India llegaba por primera vez a la última ronda para conseguir su primera Copa Davis. Pero Emerson, Stolle, Newcombe y Roche seguían dominando en la competición por equipos. Con la única derrota de los dobles, Emerson participaba en otro éxito más de Australia. Estaba demostrando que había nacido para los títulos más grandes.

Monopolizada la Copa Davis, con el único fracaso de 1963, de nuevo Australia llegaba a la final en 1967. Y de nuevo le esperaba España. Emerson le había cogido la medida a Santana, y fue él esta vez quien pasó por encima. 4-1 para Australia. Vigesima ensaladera para Oceanía, novena para Emerson. Nunca fue de conformarse con pocos títulos. Fue su última participación en el torneo por equipos. En 1968 comenzó la Era Open, y Emerson pudo participar en el circuito profesional.Comenzó a ganar otros títulos, menores que los que llevaba hasta entonces. Aquel año no ganó ninguno de los grandes ni estuvo en el conjunto australiano. Los Grand Slam seguían siendo una cuenta pendiente para él, pero no tanto la ensaladera de plata, por la no volvió a competir.

Paralelamente a sus progresos en la competición por equipos Emerson fue aún más admirado por sus triunfos año tras año, de los que no se cansaba. Fue más precoz en dobles que en individual y a fecha de retirada, los torneos de dupla superaban a los individuales (16-12), pero tuvo tiempo para todo.

El mismo año de su primer triunfo en la Copa Davis estrenó su palmarés de los grandes. Antes de levantar su primera ensaladera Emerson ganó Wimbledon y el Campeonato de Estados Unidos junto a Fraser en dobles. Siempre ha sentido el de Londres como el título más importante en este deporte, y ganarlo por primera se convertiría en su mejor recuerdo. Ese año se quedó a las puertas de reinar también en París, pero sería esa única vez en mucho tiempo. En 1960 se impuso en la arcilla y repitió título en Norteamérica. Emerson se sentía como pez en el agua en la hierba, pero también dominaba la arcilla con asombrosa facilidad. Ganó seis años consecutivos Roland Garros en dobles, desde el primero en 1960 hasta 1965, con cinco compañeros diferentes. Era un afiliado a la Philippe Chatrier. Neale Fraser, Rod Laver, Manuel Santana, Ken Fletcher y Fred Stolle le acompañaron a lo largo de un lustro levantando la Copa de los Mosqueteros. En 1967 volvió a llamar a la victoria con la que había compartido tantos momentos, pero él y Fletcher se quedaron a las puertas. Newcombe y Roche se proclamaron campeones ese año. En 1968 y 1969 junto a su más que conocido rival y compañero Laver, buscó ampliar su leyenda, más que respetable hasta entonces. Sin embargo, de nuevo se quedó a unos sets de conseguirlo.

1961 es una de las fechas más importantes en la cronología de Emerson. Tras triunfar en dupla levantó su primer grande en individual. No conforme con el Campeonato de Australia, en Nueva York empezó a imponer su dominio también. Pero esa temporada no terminó con estos datos. Londres y París ya eran territorio de Emerson, junto a Fraser, el tenista con el que más títulos compartió. Ese año ganó todos los grandes: dos individuales y dos en dobles. Con 25 años y siete como jugador profesional apenas empezaba su legado. A Emerson le faltaban más de 20 años antes de decir adiós a las pistas, y con el ritmo que llevaba apuntaba muy alto. También fue el campeón del trofeo Conde Godó esa temporada, para volver a serlo en 1963 y 1964.

En 1962 fue el único año en que no levantó un grande en individuales. Se topó con Rod Laver en las finales de Australia, Francia y Nueva York. Estaba claro que juntos podrían conquistar los títulos con más tradición de este deporte, pero como rivales les tocaba dividir. Aun así, no se quedó sin título en dobles. En 1961, el hombre que no sabía vivir sin mínimo, un Grand Slam al año, volvió a escribir su nombre, junto al de Fraser, en Australia y París. Roy estaba dando al tenis lo que pocos llegarían a dar.

En 1963 Laver se cambió al circuito profesional. Emerson se quitó a uno de los mayores peligros. Siguió con su juego tradicional australiano, agresivo, de saque y volea, con gran presencia en la red, intimidando a sus rivales y dispuesto a acaparar todos los trofeos que pudiera almacenar. No era gran partidario de los peloteos de fondo y le gustaba terminar los intercambios rápido. Se sentía cómodo con tres o cuatro golpes a la bola para resolver los puntos. Ese año ganó en Australia y en Francia, por primera vez en individual, además del dobles. Emerson, amigo y compañero de alojamiento en los torneos de Manolo Santana, aseguró que siempre fue mejor en hierba, mientras que el español le solía ganar en tierra, pero lo cierto es que ambos tienen el mismo número de Roland Garros individuales (2), mientras que la cifra del australiano en dobles es muy superior. En 1967 ambos levantaron la Copa de los Mosqueteros juntos.

En 1963 Emerson comenzó otra lenta pero más que virtuosa hazaña. Encadenó cinco victorias consecutivas de singles en Australia, hasta 1967. Le dijo de esta forma durante mucho tiempo a Laver que había dejado el circuito amateur en buenas manos.

Un año después, con la misma ilusión que siempre, estuvo a punto de conseguir el hito de Laver. Manolo Santana se lo impidió en París, cuando iba encaminado hacia la hazaña de los elegidos. Cayó Emerson en la final, pero terminó la temporada con los otros tres grandes.

En 1965 ganó en Australia y Londres en solitario. En Francia y Nueva York estuvo acompañado por Fred Stolle en la victoria, su compañero en la Davis. Emerson no consiguió el Grand Slam, pero se dosificaba para conseguirlo, de alguna manera, por categorías, por segundo año.

En 1966 consiguió la penúltima corona en Australia en individuales y dobles, además de su último título en Estados Unidos en dupla.

En 1967 ganó sus dos últimos Grand Slam en individuales, en Australia y Francia, el segundo que le faltaba sobre tierra.
1968 fue el año de la estampida de tenistas del circuito profesional al amateur. Comenzaba la Era Open y por fin, los jugadores podían competir en ambas categorías. Malas noticias para Emerson, Laver volvía. La amenaza fue grande, aunque solo consiguió reinar en Wimbledon a su regreso. Tendría que esperar al año siguiente para volver a repetir el logro de 1962. Emerson por su parte no ganó ningún grande esa temporada, únicamente levantó el torneo de Buenos Aires, ya que él también se había beneficiado de poder estar en el circuito profesional a partir de entonces.

Junto al mito consiguió sus dos últimos grandes en dobles, el mismo que en individuales le había quitado la corona un año después de su vuelta en 1968. En 1969, Emerson ganó en dobles en Australia, además de Gstaad, y en 1971 en Wimbledon, también como dupla. El torneo favorito del australiano fue su último logro en Grand Slam. Cerró el círculo como lo comenzó, once años después y con 28 grandes sobre sus hombros.

En 1973 levantó el título en San Francisco, sobre pista rápida, y en 1975 ganó su último trofeo en Denver, en la categoría de dobles. Finalmente se retiró por completo de la competición en 1983, con 47 años.

Durante los años que acumulaba títulos, Emerson fue dejando huella en este deporte. Su metodología, empeño y deportividad agrandaban su leyenda. Fue un referente como deportista y como persona. Reunía todas las aptitudes para ser un campeón, como demostraba año tras año. Su tesón, ganas y empeño le hacían ganar una y otra vez. Tomaba el tenis en su estado más puro, y junto a sus capacidades, obtenía un resultado sublime: su juego era vivo, brillante y asombroso. Con un carácter muy marcado fue capaz de estar en lo más alto durante años, sin perder la ilusión.

Nadie puede quitarle méritos a esta leyenda del tenis, pero lo cierto es que la decisión de mantenerse en el circuito amateur durante toda su carrera le permitió evadir durante años enfrentamientos con Sedgman, Gonzales, Rosewall, Hoad, Trabert, Fraser, Gimeno, Anderson y sobre todo Laver.

Emerson es uno de los grandes de la historia, pero su carrera legendaria siempre estuvo empañada a causa de la división entre el torneo amateur y profesional, que separó a los jugadores en distintos campeonatos hasta 1968. Sus logros se vieron algo ensombrecidos por la mayor importancia que se le daba al circuito profesional, pero la única verdad es que los torneos más tradicionales estuvieron del lado amateur, y Emerson reinó sobre ellos durante décadas, mucho después de retirarse. Además, el australiano le dio la misma importancia a la competencia individual que en pareja, lo que actualmente se ha perdido. El tenista que dominó los grandes durante años lamenta la globalización que ha sufrido este deporte hasta la actualidad, y la pérdida de interés de los jugadores individuales en los dobles. Cuando él viajaba por los torneos no había agentes, representantes de jugadores o entrenadores fijos. Cada jugador estaba solo frente a sus opciones y sus rivales, y de esas circunstancias salieron los grandes de aquella época, como él.

  • Eva

    Chapeau….pero tú lo has dicho. Había diferencias entre los amateurs y los profesionales, y yo agrego que……era otro tenis….

© TENNISTOPIC.com 2015. Todos los derechos reservados