Antes muerta que sin récord

“No tengo ninguna duda de que ella no quería estar viva para ver cómo le quitaban su récord. Tenía 87 años y lo había tenido durante tanto tiempo que lo quería sólo para ella. Pero los récords existen para romperse”. Elizabeth Montague Ryan nació un 8 de febrero en Anaheim, California. Un 8 de febrero del siglo antepasado. De 1892. Murió 87 años después. Cuando ella quiso.

Elizabeth emigró muy joven al Reino Unido. Le gustaba Inglaterra. Y le encantaba Wimbledon. Esa hierba, ese verde. Pronto empezaron a llamarle Bunny y aún antes empezó a jugar al tenis. “Antes de la Primera Guerra Mundial el tenis femenino consistía en duelos primarios y extenuantes desde la línea de fondo. La volea, como técnica fundamental y agresiva, fue introducida por primera vez por Elizabeth Ryan”, dejó escrito Ted Tinling, con la autoridad que tiene el que portó la raqueta antes que la pluma. “Su dejada deslizaba la pelota como un ganso se desliza en el hielo. Era virtualmente imposible de devolver, fueses hombre o mujer”, acompañaban sus coetáneos plumillas.

Bunny no era una gran jugadora individual. “No era suficientemente rápida. Demasiado pesada”, explicaba Tinling. Llegó a dos finales de Wimbledon y las perdió contra dos mitos: Suzanne Lenglen y Helen Wills Moody. De hecho, tuvo un 4-0 en el tercer set y bola de partido en el US Open y tampoco ganó.

Elizabeth Ryan ganó 30 títulos del Grand Slam, 19 de ellos en Wimbledon

Pero Bunny era una extraordinaria jugadora de dobles. Ganó 30 títulos del Grand Slam. Ocho Roland Garros, tres US Open y ¡19 Wimbledon! Entre 1912 y 1934, sin contar los cuatro años que el torneo no se celebró por la Primera Guerra Mundial, Ryan ganó 190 partidos en la hierba del All England Lawn Tennis and Croquet Club y levantó 12 trofeos  del dobles femenino y otros 7 del dobles mixto. Jamás perdió un partido formando pareja con su amiga Suzanne Lenglen.

En 1934 Elizabeth Ryan se retiró con dos honores indiscutibles: la mejor doblista de la historia y el récord de títulos en Wimbledon. Más tarde daría clases de tenis a niños y niñas y no sólo les enseño su magnífica dejada. Insistió mucho en que aprendiesen el spin forehand, esa derecha liftada que tantas glorias le ha dado a Rafa Nadal y que Bunny llamaba “el vegetal del tenis”. Dieta imprescindible. Se quedó a vivir en Londres y en 1972 entró a formar parte del Salón de la Fama del Tenis. Pero su gran orgullo era otro. El que contemplaba a diario en su impresionante sala de trofeos. Eran 19 coronas en la Catedral del tenis. Cifras inalcanzables…

Billie Jean King nació un 22 de noviembre en Long Beach, California. A 27 kilómetros del hogar natal de Ryan. Un 22 de noviembre de 1943. Medio siglo después que Bunny. Sólo el dobles femenino del Abierto de Australia le impidió completar el Grand Slam en las tres disciplinas del tenis. Pero su víctima favorita siempre fue Wimbledon. Se estrenó en 1961, con sólo 17 años, y fue coleccionando trofeos. Seis individuales, nueve del dobles femenino y cuatro más del doble mixto. Total, 19. Récord empatado.

Billie Jean King se estrenó en Wimbledon con 17 años

Es 1975. King acaba de ganar su último título individual en la hierba londinense. Seguirá intentándolo pero nunca repetirá. Una anciana a la que sus amigas llaman Bunny le ha echado una maldición. No volverá a ganar Wimbledon. 1976, finalista del dobles femenino. Pierde. 1978, finalista del dobles mixto. Pierde.

1979. Billie Jean King forma pareja con la vigente campeona de Wimbledon. Es checa y responde al nombre de Martina Navratilova. Demasiado nivel. Elizabeth Ryan toma el té con sus amigas y por primera vez pronuncia unas palabras que le parten el alma: “este año me quitan el récord de Wimbledon”. Sus amigas no dan crédito. Siempre le habían visto orgullosa y convencida. Unida de por vida al honor que le alegraba cada despertar. Eso de rendirse no iba con su carácter de octogenaria de la high class londinense.

Arranca el torneo y Bud Collins, el comentarista más famoso de la historia del tenis, habla con Bunny. “Quiero hacerte una entrevista con Billie Jean King. Las dos juntas”. No llega a terminar su petición. “Jamás, esa mujer intenta quitarme mi récord”. Habían nacido a 27 kilómetros, pero nunca se conocieron. “Siempre quise conocer a Miss Ryan en Wimbledon y ser amigas, pero nunca quiso. Para mí no era nada personal. Claro que quería el récord, pero no quería robarle nada suyo”, confesaría después Billie.

Habían nacido a 27 kilómetros, pero nunca se conocieron

Domingo 8 de julio de 1979. Elizabeth Ryan ha cumplido 45 años con el récord de títulos en Wimbledon. Como siempre, se pasea por el All England Lawn Tennis and Croquet Club. Pero esta vez le falta su perenne altanería. Sus ojos denotan preocupación. Tiene 87 años y presume de una salud de hierro. Mira el cuadro del dobles femenino. La gran final enfrenta a King y Navratilova contra las segundas favoritas, Betty Stove y Wendy Turnbull. Las previas no son unánimes. Puede ganar cualquiera.

Pero Elizabeth no tiene dudas. Entra al clubhouse y pide un té para acompañar un válium que le temple los nervios. No llega a terminarse el té. Se desploma. Un ataque al corazón le quita la vida antes de llegar al hospital. Stove y Turnbull ganan el primer set. 5-7. King y Navratilova los dos siguientes. 6-3 6-2. Billie Jean King acaba de ganar su vigésimo título en Wimbledon y le cuentan que Elizabeth Ryan no ha vivido para verlo. “No tengo ninguna duda de que ella no quería estar viva para ver cómo le quitaban su récord. Tenía 87 años y lo había tenido durante tanto tiempo que lo quería sólo para ella. Pero los récords existen para romperse”. En unas horas Elizabeth Montague Ryan ha perdido su vida y el récord que le dio sentido.

  • María de los Ángeles Aguirre M

    Brillante. Desconocía esa historia, muy bien contada, por cierto.

  • M. (Thelonious)

    Aplauso por contar esta magnífica historia.

  • txente

    Muy buena historia en esta web no sois de noticias sino de grandes historias y magnificas entrevistas. Eso me gusta enhorabuena

© TENNISTOPIC.com 2015. Todos los derechos reservados