Sara Sorribes: “La garra es innegociable”

Rafael Plaza desde la ciudad de Madrid

El panorama es para valientes. Sara Sorribes (Castellón, España; 1996) jugará el próximo fin de semana la eliminatoria de Copa Federación que medirá a España contra Argentina en Buenos Aires. La 162 del mundo, que nunca antes ha protegido la camiseta de La Armada, tiene de repente la responsabilidad de contribuir para evitar el descenso de la selección, desamparada tras las bajas de Carla Suárez y Garbiñe Muguruza. Antes, Sorribes cuenta en esta entrevista con TENNISTOPIC sus pensamientos acerca de la serie.

Pregunta. ¿Estaba apuntada a algún torneo esta semana?

Respuesta. Sí, jugaba Bogotá.

P. ¿Y se planteó renunciar a ir con España?

R. En ningún momento me planteé renunciar a la Copa Federación. Estoy encantada. Y es una experiencia muy buena para mí porque es algo completamente nuevo. Cuando esté jugando en un torneo, y a lo mejor se me venga el mundo encima, tengo que decir: ‘¡Sara, esto no es nada!’. Yo soy muy española y me encanta jugar por España. He estado en todas las categorías inferiores, cuando quizás habría podido jugar torneos más grandes. Y he jugado por España igual. No había ningún tipo de duda.

P. Con 18 años, y sin experiencia previa, usted va a tener que debutar con La Armada en una eliminatoria marcada con el fantasma de la Tercera División.

R. Cuando me lo dijo Conchita estaba encantada y me hacía mucha ilusión. Este paso es increíble tras haber jugado por España en todas las categorías inferiores. Después, ocurrió lo de Tita [la número 97 renunció al cruce como consecuencia de unos problemas en el hombro, convirtiendo automáticamente a Sorribes en la número dos del equipo]. Me enteré antes de mi partido con Errani y fue un poco shock. Pensé: ‘cuidado, Sara. La que te viene’. Pero al poco tiempo me gustó la idea. Me acostumbré a los 15 minutos. Tengo ganas de disfrutarlo. Va a ser una experiencia que me va a ayudar mucho para lo que queda de temporada y para el resto de mi carrera.

P. ¿No siente presión?

R. Como le decía, en los primeros minutos pensé madre mía… Le dije a Lara [Arruabarrena] que me había acalambrado (risas). Después, que Lara estaba como yo. Vamos las dos nuevas y no tenemos nada que perder. Me motiva la eliminatoria. No quiero pensar en lo que puede pasar. Voy a intentar que no pase, que no se llegue a ese punto. Aunque perdiese, quiero dar una buena imagen, que la forma sea buena. Por ejemplo, el otro día perdí con Errani, pero la forma de hacerlo me ayudó a mejorar. Aquí espero lo mismo.

P. Sois tres debutantes con la selección…

R. El otro día lo hablé con Anabel [Medina]. Estoy tranquila porque viene ella y me apoyará. También viene Jorge, que es mi persona de confianza. En un momento dado, puedo recurrir a él. En cualquier caso, es un cruce difícil porque ninguna de nosotras hemos jugado antes, salvo Medina. Es algo completamente nuevo y es la Copa Federación. No es como jugar en Charleston, que pierdes en primera ronda y no se entera nadie.

P. En Charleston superó la fase previa, ganó dos encuentros y desafió a Errani. 

R. Estuve entrenando un mes antes de jugar allí y me estaba encontrando bien, pero evidentemente me faltaban partidos. La pista de Charleston me ayudó bastante a conseguir esas sensaciones. El primer día empecé jugando muy bien. Luego me compliqué un poco, entre que ella quiso parar el partido y después empezó a jugar a otra cosa. Después, la primera ronda del cuadro final fue genial y en la segunda ni le cuento. Y con Errani también, aunque físicamente es mejor que yo y también en momentos donde tiene más experiencia y sabe qué hacer.

P. ¿Notó mucho la diferencia física?

R. Yo venía un poco más cansada, con más partidos que ella porque había jugado tres y Errani solo uno. Está claro que físicamente ella es mejor a día de hoy, solo hay que vernos a una y a otra. Me superaba cuando para sumar un punto necesitaba ganarlo dos o tres veces, porque ella las recuperaba siempre. Y cuando me desbordaba me ganaba el punto. Hay una gran diferencia

P. Comentaba que no es una jugadora que haga 30 golpes ganadores por partido. ¿Le cuesta más en una época donde la mayoría de sus rivales buscan así la victoria?

R. Sinceramente, prefiero jugar con una rival que pegue, que las meta y que las falle. Siempre y cuando no sea algo muy descabellado y no llegue a dar ningún tipo de ritmo. Con Pavlyuchenkova, me encontraba muy cómoda porque la pelota siempre me llegaba y me gustaba. Aunque me he sorprendido a mí misma esta semana. Con Errani, hice muchos golpes ganadores. Muchos. Estoy intentando mejorar eso. Sé que cada vez tengo que dar un paso hacia delante. Y eso es lo que estoy intentando.

P. ¿Qué ha cambiado en Sorribes?

R. La mentalidad. Lógicamente, también ha cambiado el tenis, pero sigo siendo igual. La cabeza sí que ha cambiado.

P. La garra es la misma.

R. Es lo único que no puede faltar. La garra es innegociable. Meterlas o fallarlas es algo que no depende siempre de ti porque un día las puedes meter todas y otro ni una. Si la gente paga para verte jugar, es lo único que no te pueden recriminar. Ellos ya saben a lo que se arriesgan viniendo a verte. Puede ser que tengas un buen día o uno malo. Pero un ‘¡vamos!’ no puede faltar. O yo no lo concibo, al menos.

P. Ahora, es la 162 mundial. Eso le va a permitir jugar las previas de los grandes.

R. Cuando una es pequeña sueña con ganar Roland Garros y Wimbledon. Se empieza jugándolos. Para mí, sería increíble poder pasar la fase previa y disputar el cuadro final.

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