Jaume Munar: “Si no consigo dar el salto, al final no habré sido nadie”

Ángel G. Muñiz desde la ciudad de Paris

Jaume Antoni Munar (Santanyi, España; 1997) jugará este domingo la final de Roland Garros. En categoría júnior. Nada menos… y nada más. “Adicto al tenis. Parte del gran #MainDrawTeam”, se define así mismo en su cuenta de twitter. Igual que define su juego como de contraataque, ensalzando las virtudes del juego defensivo en el tenis. Carlos Moyá, paisano y experto en el camino aún por andar, le ve todas las facultades necesarias para llegar al destino, pero sin meter en la ecuación el peso de las comparaciones. Munar recoge el guante, mientras sonríe y no se ruboriza cuando la ITF decide cambiar el lugar de su rueda de prensa: de la sala 3, pequeña y habitual para los tenistas del circuito júnior, a la sala 2, más apropiada para los 23 periodistas presentes y habitual para los tenistas profesionales. Ambas salas separadas por apenas unos metros. El camino que Jaume debe recorrer es mucho más largo.

Pregunta. A la final de Roland Garros júnior sin ceder un solo set.

Respuesta. Tampoco me fijo en esas cosas, ¿no? Pero sí creo que durante todo el torneo, de menos a más, he estado jugando un buen tenis. Ha habido momentos más complicados, momentos menos complicados, pero al final contento de poder dar este paso adelante hacia la final y ahora ya nada más que pensar en el partido de mañana.

P. Buscará el título ante Andrey Rublev, ruso y muy agresivo. ¿Arriesga en cada golpe?

R. Sí, lo conozco desde hace varios años. Es un chico que juega un tenis muy directo, desde cualquier lado de la pista busca el cien por cien de provecho a sus tiros, intenta cada momento buscar algo, y es un rival incómodo, la verdad. Pero creo que en una pista de tierra hay que buscar, con un poco de calma, un encuentro físico y se puede plantarle cara.

P. “¡Vaya derecha!”, “muy bien, nene”, “tiene buena pinta”… Todo eso se ha oído hoy en la pista y no de boca de aficionados, sino de tenistas profesionales.

R. Bueno, (risas) contento por eso, pero ni lo sabía, porque tampoco me doy mucha cuenta de lo que está pasando fuera de la pista. Intentas estar centrado al máximo en lo que estás haciendo y en lo que estás trabajando para al final cosechar el éxito que he conseguido hoy.

P. “La que has liado…”, “no se puede ser tan mediático”… Todo eso se ha oído hoy en una sala de prensa con 23 periodistas. ¿Le sorprende? ¿Alguna vez había hablado ante tantos profesionales?

R. No, no lo había hecho nunca. Y sí, sí me sorprende. Pero los pies en el suelo, que no he hecho nada aún. Estoy en la final de un torneo júnior, que igual tiene repercusión, pero no es nada comparado con Rafa u otros jugadores profesionales. Y a seguir trabajando, que es lo que hace falta para llegar arriba.

P. ¿Su mejor golpe es el saque? Porque no es lo típico en nuestro país.

R. Podría decir que sí es mi saque… y otros golpes. Al final, lo que te hace mejor o peor es tu manera de competir, tu manera de afrontar los momentos importantes en la pista y cómo utilizas tus golpes en los momentos importantes. No diría que mi saque es mi punto fuerte, ni tampoco diría que otros golpes son mis puntos débiles.

P. ¿Y la garra? Dicen que si suelta dos o tres “¡Vamos!” el partido es suyo.

R. Bueno, es un tema de competición. Cada punto en cada partido tiene un valor y tienes que lucharlo al máximo para intentar sacarlo. La garra es una cosa que te sale de dentro sola, o no te sale. Creo que soy un jugador luchador, que me defino por competir al máximo.

P. Dicen que le obligaron a calmarse y que ya no se le va “la castaña”. Hoy ha estado muy tranquilo, y eso que estaba en Roland Garros y con un jugador francés enfrente.

R. Sí, la verdad es que hace unos años era un poquito más nervioso en pista, digamos, un poquito más… no maleducado, pero con un exceso de nervio. Y creo que en este último medio año he conseguido calmarme un poco y esto también te lleva al final a jugar un tenis más equilibrado y más tranquilo.

“Es lo que hace falta. Que no te comparen con nadie”

P. “No le he visto demasiado, pero me han hablado muy bien de él. Llegará lejos, pero depende de con quién le comparemos…”. Lo ha dicho hoy un campeón de Roland Garros. ¿Qué tal si no le comparamos con nadie y dejamos que sea sólo Jaume Munar a ver hasta dónde llega?

R. Es lo que hace falta. Que no te comparen con nadie, porque al final las comparaciones dudo que puedan ser buenas. Igual te planteas objetivos que no puedes alcanzar o que aún no has alcanzado. Al final yo lo que quiero es crear mi propio jugador y, con una base de trabajo, esfuerzo y todo, intentar llegar ahí arriba.

P. Es cierto que el listón en esa isla, en Mallorca, está muy alto.

R. (risas) Sí, por suerte. Por suerte está muy alto, porque es una motivación extra tener a Carlos y a Rafa. Tener jugadores así en nuestra isla te hacen mirar más allá y te ayudan también a estar con los pies en el suelo, porque al final lo que has hecho aquí no tiene nada que ver con lo que han podido conseguir ello.

P. Ya que nombra a Rafa, ha hablado de usted varias veces, siempre con cautela pero también con piropos.

R. Bueno, muy contento de que Rafa pueda decir eso de mí, pero al final soy un júnior y no he hecho nada importante aún. A trabajar, a seguir trabajando, que tengo 17 años. Rafa ya tiene ‘veintilargos’, igual sabe un pelín más y ha conseguido un pelín más de cosas, ¿no? (risas)

“Rafa igual sabe un pelín más y ha conseguido un pelín más de cosas, ¿no?”

P. Circuito júnior, Futures, Challengers… Imagino que sabe que el camino es muy largo.

R. Muy largo. Muy largo y con piedrecitas que te pueden hacer caer cada dos metros. Hay que superarlas poco a poco e intentar llegar.

P. Antonio Muñoz, Juan Herrera, Jacobo Díaz, Carlos Cuadrado. ¿Le suenan?

R. Sí, los conozco a casi todos.

P. Todos ganaron Roland Garros júnior, pero luego no triunfaron con los mayores.

R. Lo que digo yo, al final es un torneo júnior que te ayuda a aprender, pero dónde empieza la competición de verdad, donde tú ya puedes buscar algo más es en el circuito ATP. Ahí es donde se tiene que dar el salto realmente. Yo ahora estoy jugando en júnior y por muy bien que me vaya, si no consigo dar el salto, al final no habré sido nadie.

P. ¿Y los libros? Dígame que todavía estudia.

R. Obviamente. Los libros a todos los lados conmigo y estudiando todo el día, porque por ahora es lo primero. No tengo nada asegurado y creo que una base de estudios es lo más importante.

P. Reto complicado, compaginar estudios y tenis.

R. Muy complicado. Al final es sacrificio. Yo ya sé desde pequeño, ya me han inculcado, que si quiero tenis, tengo que tener estudios. Y es lo que hay. Es complicado, pero no se puede rechazar.

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