“No es consciente de lo buena que puede llegar a ser”

Álvaro Rama desde la ciudad de París

Una demostración de convencimiento en aumento.  Sobre la tierra batida de Roland Garros Paula Badosa (Nueva York, Estados Unidos; 1997) agarró el torneo con ambas manos al derrotar a la rusa Anna Kalinskaya (6-3 y 6-3) en el encuentro decisivo. Para la española, que puso punto final a su etapa júnior ganando un Grand Slam sin ceder un solo set, es la puerta a la madurez. Refrendar el trabajo de una temporada con mucho trabajo fuera de pista y potentes resultados cada vez que entró en ella -a la corona en París le precedió una tercera ronda en Miami y la previa superada en Madrid, con la experiencia de una niña, dos remazos entre las grandes-. Badosa, que cumplirá la mayoría de edad en el mes de noviembre, comenzará ahora a competir de forma permanente en torneo profesionales, buscando curtir el cuerpo para los zarandeos de la élite. Tras la consecución del título, con la emoción todavía palpable en el seno del equipo, Víctor Carceller, encargado de orientar a Paula en el torneo parisino, y Xavier Budó, a los mandos del trabajo mental y director de su proyecto deportivo, se sientan con TENNISTOPIC a valorar lo conseguido.

Víctor Carceller. Esto es una confirmación del trabajo duro que está haciendo. Al final vienes aquí, jugando tres torneos (Amberes, Miami, Madrid) que son cómodos para ella porque viene por arriba y sin ninguna presión. Esta vez le habíamos dado el chip de ‘esta es la semana de demostrar, esta es la semana de que te va a pasar todo lo que no te pasó antes’. Nos ha demostrado, con sus momentos en todos los partidos, la tenista que es, el futuro que puede tener y la realidad que es ahora. Ella se encuentra que todavía le faltan pasos pero se va encontrando cada vez mejor tras estos cinco meses en Barcelona.

Xavier Budó. A ella este torneo le daba respeto por un motivo: no es lo mismo irte a Miami o Madrid, donde juega sin presión con todo a ganar y nada a perder, a venir aquí que es todo lo contrario. Las expectativas eran muy altas, había mucha presión y todo lo que no sea ganar muchos partidos es ‘¿qué ha pasado?’. Me ha gustado mucho cómo ha aceptado sufrir, como ha gestionado todo.

V.C. Cuando la vamos conociendo, en la cara se le nota la presión pero no es una jugadora que haga demasiados gestos en ese sentido. Ni tirando raquetas ni nada por el estilo. Cuando ella cree que ha de ganar o cuando la otra jugadora eleva el nivel, obviamente se tensiona. Pero es bastante tranquila, se le nota que ha vivido, que tiene experiencia, pero tiene ese orgullo de decir “esto no me puede pasar a mí”. Por lo dura esta semana, se le nota mucho esa capacidad para sufrir. Aceptó mucho en Miami, en Madrid, en Amberes, que era el primer torneo. Ese punto de aceptar es lo que hace que las otras vean autoridad. Se queja, pero al siguiente punto me ha hecho un ganador, me lo ha jugado bien. Esto en júniors y en grandes se nota.

X.B. Creo que acapara mirada porque es bonito verla jugar. Te puede jugar con la potencia que se juega actualmente al tenis, pero también con mucha riqueza táctica. Tiene un equilibrio grande. Puede tener varios patrones de juego y esto es bueno a nivel táctico. A nivel mental, desde que ha llegado con nosotros en enero, es a lo que más prioridad hemos dado. Es una jugadora muy impulsiva, muy emocional, muy pasional, y estas jugadoras son en ocasiones muy extremistas, y de repente pasan de estar muy arriba a estar muy abajo. Nosotros hemos trabajado este control emocional, el que esté cada punto, que compita siempre y el que se olvide de todo. Juega mucho con el corazón y al final lo que necesitas es algo más de equilibrio.

V.C. Ahora las nuevas jugadoras pueden jugar en todas las superficies. La diferencia en tierra muchas veces es que se lo crea, que acepte empezar a sufrir. Cuando planteamos la temporada de tierra ella ya resoplaba, ponía la cara por saber que ahora tocaba sufrir, porque sabe que siempre dominará en rápida. Ahora se debe mover un poco más. Ella acepta, sufre. Pero al inicio siempre es un poco reticente en ello. Si en rápida tiene el tiro y aquí tiene la mano, algo que en dura no puede hacer. Le corre mucho la bola, le sube. Todos esos recursos en tierra, si ella está tranquila y se lo cree, puede jugar igual de bien que en rápida. Ahora, en rápida ella sabe jugar a dos tiros, saca muy bien. En tierra tiene que aceptar y saber que puede hacer lo mismo si está con tranquilidad y con paciencia. En tierra puede jugar igual de bien que en pista rápida.

X.B. Sí, siempre he dicho que es de estas jugadoras que van a poner su propio límite. Tienes que jugar bien en todas las superficies porque ya no hay especialistas. Ella en hierba va a jugar una barbaridad, en pista dura también, y en tierra puede jugar a gran nivel. Es una jugadora sin límites, y los va a marcar ella en toda su carrera. Muy pocas jugadoras he visto en mi vida como Paula.

V.C. Y físicamente está en el estilo que ahora tienen casi todas. Salvo Carla, entre la élite, casi todas son grandes, con palancas y ella esto lo tiene.  Esto impresiona bastante. Esa fortaleza, que no solo utiliza esa fuerza, tiene que tirar de potencia pero con control Esta aprendiendo a gestionar toda esa fuerza. No tiene limites porque puede jugar con todas las velocidades. En chicos no marca tantas diferencias, pero en chicas quien tiene eso tiene algo muy valioso. El físico le ayuda mucho a poder hacer todas estas cosas.

X.B.: El aspecto físico en chicas de 16-17 es relativo, porque están en una época de cambios, pero es un aspecto a trabajar muy importante. Ella tiene un físico muy potente, tiene que trabajar como cualquier jugadora de esta edad porque es un plano vital. El final de la etapa junior es algo que desde que empezamos a trabajar en enero lo dejamos muy claro. Algún Grand Slam júnior jugaríamos, y queríamos que trabajara para el tenis profesional. Jugar júniors está bien, porque al final compiten entre jugadoras de su misma edad, pero al final cuanto antes vivias el circuito profesional, antes vas a madurar, antes vas a vivir nuevas experiencias y antes las cosas que no hagas bien vas a tener menos premio y vas a rectificar más rápido.

V.C.: Al final, has de quemar todas las etapas y en todas ellas te encuentras alguna cosas. A veces de madurez, a veces de ritmo y el cambio de junior a grande es el más brusoc. Ves a personas ya hechas, aunque Paula físicamente no va a tener un problema tan marcado. Gent que te saca 6 o 7 años que sabe jugar a otro ritmo. Paula ha demostrado que puede aguantarlo ya, ¿pero puede hacerlo dos horas? Eso es lo que tenemos que trabajar, porque al final el tiempo que aguantes a ese ritmo es lo que marca la diferencia. Cuando consigamos eso, que lo puede conseguir por constancia de trabajo y estar ordenada, ahí no habrá problema. Pero hay que trabajar mucho para llegar a eso. La diferencia on los júniors: qué bien juega este a tres juegos, pero no es capaz de hacerlo un partido entero como sí hacen los mayores.

X.B.: Al final, hay una cosa que es importante, que es cómo vives. Si a Paula la estamos acostumbrando a decirle vamos a Amberes, a Madrid, a Miami, es porque desde que se levanta hasta que se va a dormir está vivinedo con las profesionales, viendo como viven las prifesionales y como tienen sus rutinas. Al final si tu quieres ser profesional, tienes que hacer la vida de los profesionales. No es solo el ritmo, la parte del juego es muy importante, pero también es clave cuando descansas con quién te relaciones, cómo vives, cómo comes, cómo haces los preventivos,.. todos los hábitos de un tenista. Cuanto antes viva todo esto, más semanas, antes va a madurar y antes va a ser consciente de todo lo que necesita.

V.C.: Ella está encantada. Le encanta mirar prensa y estas cosas. Si no está 28 horas al día con el móvil es porque no las tiene. Le gusta estar conectada a ver qué se dice. Eso es un plus, por verse si hace las cosas bien. Si lo disfruta quiere más, y querer más es un punto al que no voy a llegar siempre llego. Hay mucha gente que prefiere no salir y apartarse.

X.B.: Ojalá Nadal y Ferrer siguieran aquí, porque Paula se fija mucho en los fenómenos que tenemos en España y los admira. Lo más importante es que este torneo le reafirma de tener la autoestima muy alta y que se dé cuenta de que jugar un Grand Slam júnior, ganarlo y no perder un set en todo el torneo. Es una jugadora que a veces no es consciente de lo buena que puede llegar a ser. Tiene que tener la autoestima más alta. Ahora está viendo esto. Este torneo lo mejor que le va a ir es que ella, con unos mínimos correctos de actitud, tiene un nivel muy alto. Lo importante del torneo es un escalón más, pera reafirmarle que es una jugadora sin ningún tipo de límite.

V.C.: Y apasionada por lo que hace.

X.B.: Sí. Muchas jugadoras dicen “me apasiona el tenis”, pero lo dicen porque toca. En este caso, Paula siente pasión por lo que hace. Sueña con ello. Todo lo que representa ser tenista, dentro y fuera de la pista, le apasiona. Lo vive. Le gusta mucho. El mundo en el que está lo adora. Esto es muy importante.

V.C.: Sharapova, por ejemplo, le apasiona por todo. Por tipología de juego, por presencia. Es una chica que la ves en la pista y se hace grande. A ella le gusta eso, sentirse grande en pista. Le gusta ese  tipo de juego agresivo, esa concentración, una forma de trabajar muy profesional. Le gusta rodearse por mucha gente. Que todo el mundo esté por ella y ella darlo todo por los demás. Ver que Sharapova va con fisio sparring y ella diga, “yo el año que viene vengo a Miami con sparring”. Es una forma de hablar pero le gustan esos detalles, ver el modo de trabajo de las personas de éxito.

X.B.: Nos encanta que se que fije en Sharapova. Porque muchas veces la ponemos como ejemplo. Presencia en pista, rutinas y mentalidad la mejor del mundo, fuera de pista superprofesional, cuida todo al máximo. Que tenga como referente a una jugadora como Sharapova, nos facilita mucho el trabajo.

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