Diálogo con un Doctor en filosofía

Rafael Plaza desde la ciudad de Valencia

Llega después de pasar por la ducha, aplacadas las pulsaciones tras un duelo frenético. Mikhail Youzhny (Moscú, Rusia; 1982) apura en Valencia las últimas semanas de la temporada. Tras ganar al australiano Bernard Tomic en su estreno en el Ágora, el ruso atiende a TENNISTOPIC junto a la puerta del vestuario para desgranar su figura.

Estreno complicado ante Tomic en el que le ha tocado remontar y enfrentarse a 15 pelotas de rotura.

Sí, ha sido un partido duro que he visto perdido. En el segundo set he levantado varios puntos de break y he podido remontar.

Título en Gstaad, final en Halle, cuartos de final en US Open y octavos de final en Roland Garros y Wimbledon. ¿Qué adjetivo le pone a su temporada?

Aún no ha terminado y no me gusta valorar la temporada hasta el final. He hecho buenos resultados y otros no tan buenos al inicio del año.

Ha estado dos veces en semifinales del US Open y ha llegado a cuartos de final en los otros tres grandes. ¿Ve posible que alguien que no se apellide Nadal, Djokovic, Federer o Murray gane un Grand Slam en 2014?

El nivel de los cuatro es realmente alto. En un partido aislado puedes batirles, o puedes intentarlo, pero están lejos. Nunca sabes que puede pasar el año que viene en Grand Slam. Janowicz hizo semifinales este año en Wimbledon. Así que es muy difícil, pero posible.

Boris Sobkin ha sido su entrenador desde los 11 años y esa fidelidad no es nada habitual en el circuito profesional. ¿Por qué nunca ha cambiado?

En nuestra carrera hemos tenido momentos en los que hemos pensado: ‘quizás, deberíamos separarnos, hemos terminado, no podemos aportarnos más el uno al otro’. Pero cuando el entrenador quiere mejorar y el jugador quiere mejorar, no hay problema. Sólo si el entrenador ya lo sabe todo, no quiere aprender y siempre te da la misma información, tienes que separarte. Yo puedo mejorar con mi entrenador y él puede darme cosas nuevas, así que sigo con él.

 Juega con revés a una mano, algo poco habitual en el circuito. ¿Cree que ese golpe está en peligro de extinción?

No, no lo creo. En el futuro habrá tenistas que golpeen el revés a una mano y a dos. Quizá ahora estamos en una época en la que está de moda pegarle a dos manos, pero en el futuro cambiará. Ojalá no se pierda ese golpe.

¿Recuerda qué pasó en la final de la Copa Davis de 1995 entre Rusia y Estados Unidos?

No sólo en la final, también en semifinales y en la Kremlin Cup. Fui recogepelotas. Es una buena escuela y la mejor forma de ver buen tenis. En esa época en Rusia no podíamos ver mucho tenis ni disfrutar de los grandes jugadores como Pete Sampras. Y ser recogepelotas era estar cerca de ellos y pasarlo muy, muy bien. Creo que es una gran escuela para los niños que quieran jugar al tenis.

Hábleme de ese saludo militar con el que celebra sus victorias.

Es una forma de dar las gracias a la gente que viene a verme jugar al tenis. Algunos tenistas levantan las manos, otros lanzan besos, pero yo quería hacer algo diferente. Vi que lo hacían algunos futbolistas y empecé a hacerlo después de cada victoria.

¿Es cierto que está doctorado en filosofía?

Sí.

¿Cuál fue el título de su tesis?

Las tácticas de los tenistas profesionales. Como jugador veo las cosas desde un lado, pero empecé a analizar el tenis desde otro punto de vista. Si te fijas, encuentras pequeñas cosas que son muy importantes. Cosas que son muy buenas y una gran ventaja cuando ya estás al máximo nivel. Es muy interesante cuando ves cómo los tenistas se enfrentan entre ellos, cómo se ganan unos a otros, por qué triunfan y qué van cambiando para mejorar. Lleva mucho tiempo pero es realmente interesante.

Por último, un tema de actualidad que estamos tratando estos días en TENNISTOPIC: las apuestas. ¿El tenis tiene un problema? 

(pausa) Es un problema, no sé de qué tamaño. Pero pienso que en ese tema el tenis ahora está mejor de lo que estaba en el pasado.

*Fotografía: Deme Crego

  • Vassel_Kohl

    “Es un problema, no sé de qué tamaño”. Como yo…

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