Tomar Florida

Rafael Plaza desde la ciudad de Sevilla

Unos días después de que Novak Djokovic gobernase el primer Masters 1000 de la temporada en Indian Wells, los mejores jugadores del planeta se preparan para afrontar en Miami la segunda prueba de la categoría de la temporada en un evento tan exigente como el celebrado en California la pasada semana. Así, y con la baja de Roger Federer, los grandes tenistas se citan por la última gran copa antes de que el circuito se mueva hacia Europa para la gira de tierra batida.

Primer cuarto

Como en 2014, Novak Djokovic llega a Florida tras celebrar el título en Indian Wells. No hay mejor impulso para competir que la confianza de haber levantado una copa de ese prestigio. Además, el serbio afronta el segundo Masters 1000 de la temporada con la victoria ante Roger Federer como una implacable demostración de poder. A día de hoy, y tras ganar los dos torneos más importantes de la temporada (Abierto de Australia e Indian Wells), Nole sigue siendo la cabeza visible del circuito. El rival a batir. El hombre que marca las diferencias en la élite. Con Nadal y Murray buscando el tono adecuado para competir de tú a tú con el balcánico, más cerca de encontrarlo está el segundo que el primero, Djokovic evidenció en California por qué es el mejor tenista del mundo. En un encuentro plagado de vicisitudes mentales que podrían haber terminado costándole el triunfo, Novak se impuso con mano de hierro a su mayor rival, que actualmente es Federer.

El número uno, que defiende el título levantado el año pasado ante Nadal, abrirá su participación en Miami el próximo sábado ante el ganador del encuentro que cruzará a Paolo Lorenzi con Martin Klizan. Ninguno de ellos debería suponer un escollo importante a sortear en el estreno. Luego, en la tercera ronda, podría encontrarse con Gilles Muller, un competidor con un estilo en vías de extinción (saque y red) al que Djokovic ha derrotado en el único encuentro anterior, que jugaron hace unos meses en el Abierto de Australia. Tommy Robredo aparecería como potencial rival en octavos, marcando la frontera con la zona final del torneo.

Como en Indian Wells, David Ferrer está encuadrado en la misma parte del cuadro que el serbio. Aunque en California no se encontraron (el español perdió ante Tomic, que luego no jugó con Djokovic tras retirarse como consecuencia de una lesión en la espalda), en Miami vuelve a ser su hipotético rival en los cuartos de final. El japonés Kei Nishikori, con el que tendría que haber disputado las semifinales del año pasado (abandonó antes de saltar a pista), emergería como oponente por el pase a la final. Allí, ya con el título entre ceja y ceja, Rafael Nadal sería su último enemigo antes de volver a lograr una gira perfecta por los dos primeros Masters 1000 del curso.

Tres focos de este sector

Idilio: David Ferrer, que jugó la final de Miami en 2013 (perdió ante Murray en un duelo dramático, donde una mala decisión al solicitar el Ojo de Halcón le costó un punto de partido), mantiene una relación especial con el torneo de Florida. Ha llegado dos veces a semifinales (2005 y 2006) y otras dos se ha quedado en los cuartos de final (2011 y 2012). Ahora, y tras caer prematuramente en Indian Wells, el número siete busca un espaldarazo antes de la gira de tierra batida.

Inmortal: Con 34 años, cada torneo que dispute Lleyton Hewitt es un recuerdo que apreciar con cariño. El 107 mundial, que no compite en el circuito desde el pasado Abierto de Australia (jugó el punto de dobles en la Davis ante la República Checa), vuelve en Miami a la competición. Pese a la edad, no hay un motor más vivo que el suyo: la innegociable pasión por el juego que le da oxígeno a su magullado cuerpo de veterano.

Alternativa: Aunque perdió a la primera en el primer Masters 1000 de la temporada, Ivo Karlovic ha construido en los primeros meses del año un 2015 fabuloso. Su victoria en Delray Beach, respaldada por las semifinales en Doha y los cuartos en Acapulco, confirman que es un tenista de colmillo afilado. Siempre escoltado por su descomunal saque, el croata es una opción interesante a tener en cuenta sobre el cemento de Crandon Park.

Segundo cuarto

La baja de Roger Federer, que anunció hace semanas su decisión de no competir en Miami, provoca que Kei Nishikori forme parte de los cuatro primeros cabezas de serie, por lo que evitaría a los mejores hasta unas hipotéticas semifinales. El japonés, eliminado en octavos de Indian Wells a manos de Feliciano López, protege en Florida las semifinales de 2014, cuando se retiró por una lesión en la ingle. Así, tiene la ocasión perfecta para dar un golpe de mando en el segundo Masters 1000 del curso, acercándose aún más a su objetivo, que no es otro que discutir con los más grandes por los títulos de primera línea del circuito. Pese a que su crecimiento el año pasado fue meteórico, la campaña actual le obliga a seguir bregando sin respiro para alcanzar la meta que se ha marcado.

El número cinco mundial se estrenará en Cayo Vizcaíno frente al vencedor del duelo entre Mikhail Youzhny y Andrey Golubev. El serbio Viktor Troicki, en los pasos finales de su escalada después de estar suspendido por dopaje, aparecería como rival en la tercera ronda en una prueba importante para Nishikori, que jugaría en octavos frente a Roberto Bautista. Aunque el español firma un arranque de año de claroscuros, con resultados notables y otros menos destacables, es un oponente afilado sobre cemento. David Goffin, Jerzy Janowicz y Borna Coric también están emparejados en el sector del japonés.

Ya en cuartos, Nishikori podría cruzar con Milos Raonic, que es otro de los jóvenes que pugnan con fiereza por un puesto entre los mejores. Aunque la lógica del ránking coloca al canadiense como rival del número cinco en la ronda de los ocho mejores, hay otros nombres (Dimitrov, Isner e incluso Del Potro, que regresa al circuito después de volver a pasar por el quirófano para operarse la muñeca izquierda) que podrían enfrentar al pupilo de Michael Chang. Novak Djokovic (semifinales) y Rafael Nadal (final) trazarían el último tramo del camino para que el japonés levantase el primer Masters 1000 de su carrera.

Tres focos de este sector

Regreso: Tras llegar a cuartos de final en Sídney y parar para operarse de nuevo la muñeca izquierda, Juan Martín Del Potro vuelve a la competición en Miami. Entre algodones, porque es una incógnita cómo reaccionará el argentino a la exigencia a la que será sometido en Crandon park, el campeón de un grande busca el primer paso en el largo camino que le espera para regresar al privilegiado lugar que un día llegó a ocupar.

Resultados: Grigor Dimitrov no ha ganado cuatro partidos seguidos en todo el año, logrando su mejor resultado en las semifinales de Brisbane de principios de temporada. El búlgaro, al que cada vez le queda menos tiempo para dar un zarpazo a los mejores, necesita reaccionar en un año donde defiende un buen puñado de puntos. Mantener su estatus actual o seguir creciendo le obligan a encontrar una racha positiva para exprimir todo el potencial que guarda.

Futuro: La buena posición que tiene en el ránking permite al croata Borna Coric seguir disputando los torneos más importantes del calendario sin necesidad de quemarse en las fases previas o tener que recurrir a invitaciones de la organización. En Miami, donde vuelve a encontrarse con las más grandes, está ante otra ocasión para seguir avisando de que el futuro pasa por su raqueta.

Tercer cuarto

Andy Murray se despidió de Indian Wells después de ser atropellado por Novak Djokovic en un encuentro en el que el campeón de dos grandes no levantó la voz ni un solo segundo. Pese a que su evolución es evidente (alcanzó las semifinales en un Masters 1000 por primera vez desde Miami en 2013), el británico necesita vencer a alguno de sus rivales directos (esos a los que el mundo llamó The Big Four) para terminar de alcanzar el nivel que le permitió ganar Wimbledon, el Abierto de los Estados Unidos y la medalla de oro en los Juegos Olímpicos de Londres.

Murray abrirá fuego en Crandon Park frente a Donald Young, ganador de su primer partido tras la retirada de Yen-Hsun Lu. El estadounidense, que cayó en Indian Wells frente a Nadal, es jugador de una sola carta: apostando siempre por la agresividad, el número cuatro deberá encontrar la forma de frenar a Young. Después, el colombiano Santiago Giraldo aparecería como oponente en la tercera ronda, aunque por esa zona del cuadro también está el imprevisible Robin Haase. Ya en octavos, antes de rebasar la frontera con la parte final del torneo, el campeón de dos grandes se mediría al peligroso Kevin Anderson, cuyas condiciones conjugan a la perfección con la pista rápida.

Stan Wawrinka aparecería en los cuartos de final como potencial oposición de Murray, que ganó en Miami en la temporada 2013 tras tumbar a Ferrer en la final. Fabio Fognini y Feliciano López son algunos de los otros cabezas de serie con los que el británico se podría encontrar en la antepenúltima ronda en Cayo Vizcaíno. Rafael Nadal sería su rival en semifinales y, una vez más, Novak Djokovic

Tres focos de este sector

Potencia: Jack Sock abandonó el desierto después de perder ante Roger Federer en individuales y como ganador del cuadro de dobles, que coronó acompañado por Vasek Pospisil. En Miami, y después del trampolín emocional que supuso ver cómo su hermano Eric superaba una dura enfermedad, tiene todo de cara para seguir compitiendo con viento de cara. De fuerza y talento va sobrado.

Meta: Tras llegar a cuartos en el primer Masters 1000 del año, Feliciano López sigue peleando por entrar por primera vez en su carrera entre los 10 mejores del mundo. A los 33 años, en el mejor momento de su vida deportiva, el español tiene en Miami una ocasión fantástica para auparse hacia su meta, que es ese top-10 con el que sueña desde hace tiempo.

Invitado: El australiano Thanasi Kokkinakis, que ganó tres partidos en Indian Wells y se acercó a la frontera de los 100 mejores, debutará ante el argentino Berlocq en Miami gracias a una invitación de la organización del torneo. En su mano está dar continuidad a su fantástica semana en el desierto, donde lanzó un mensaje al vestuario: ha venido para quedarse.

Cuarto cuarto

Pese a desaprovechar tres pelotas de partido en los cuartos de final de Indian Wells ante Milos Raonic, Rafael Nadal abandonó el desierto con la sensación de haber dado un paso al frente. Sus tres victorias (Sijsling, Young y Simon), que le permitieron encontrar una línea regular desconocida en la temporada, acabaron en la antepenúltima ronda ante el canadiense. El mallorquín, que llegó a la final de Miami en 2014, se cayó en su entrenamiento del lunes y se provocó una torcedura en el tobillo izquierdo que puso en peligro su participación en el torneo. En principio, y tras valorar con los médicos el alcance del esguince, la presencia del español en Crandon Park está garantizada con la intención de seguir tomando velocidad de crucero antes de volver a Europa para encarar la gira de tierra batida, que es su parte más importante del calendario cada año.

El campeón de 14 grandes, que ha caído cuatro veces en el partido decisivo de Miami sin haber logrado levantar el título (es el único Masters 1000 que le falta, junto a Shanghái y París-Bercy) jugará en segunda ronda frente a Sergiy Stakhovsky o Nicolás Almagro en una buena toma de contacto con el cemento de Florida. Después, Nadal se mediría con Fernando Verdasco en tercera ronda y con Ernests Gulbis en octavos. Guillermo García-López o Juan Mónaco también están encuadrados en la zona del balear, que tendría rivales de distinto corte antes de disputar los cuartos de final en el torneo de Florida.

Allí, en la antepenúltima ronda, aparecería Tomas Berdych, que fue el hombre que le apeó en los cuartos del Abierto de Australia hace unos meses. Nadal sigue sin ganar un encuentro ante un top-10 desde el pasado Roland Garros, habiendo cedido en los dos pulsos disputados en 2015 (Berdych en Melbourne y Raonic en Indian Wells). Superar ese desafío antes de la temporada de tierra batida sería un importante paso en su recuperación. Por último, las semifinales de Miami le medirían ante Andy Murray y una hipotética final frente a Novak Djokovic, el mismo jugador que le arrebató el título la temporada pasada.

Tres focos de este sector

Calvario: Nicolás Almagro, de parón en parón, llega a Miami anhelando un puñado de partidos que le ayuden a recuperar las buenas sensaciones. Asumido que jugará el último tramo de su carrera con dolor, el murciano solo quiere disfrutar de la travesía por el lugar que tantas cosas positivas le ha dado en su vida como profesional.

Entonado: Tras llegar a cuartos en Indian Wells, donde no pudo competir frente a Djokovic (lesionado en la espalda), Bernard Tomic está de regreso. Vuelve a ocupar las posiciones del ránking que por proyección la corresponde. Si logra la continuidad que todo jugador necesita, ordenando prioridades, es un tenista imparable con cualidades para tener hueco entre los mejores.

Espectáculo: Gael Monfils regresa en Miami después de estar varias semanas sin competir. El francés, que jugó por última vez en la eliminatoria de Copa Davis que midió a Francia contra Alemania (ganó a Kohlshcreiber) toma vuelo de nuevo en Crandon Park, donde tiene un debut amable (Krajinovic o Lajovic) para conseguir avanzar y amenazar a Tsonga, su potencial rival en tercera ronda, uno que también vuelve a la competición.

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