Qualifiers: rodados y peligrosos

José Izquierdo desde la ciudad de Madrid

Tres partidos a cara de perro en la fase de clasificación. Horas en pista fajándose bajo el sol de Melbourne. Puño levantado en señal de victoria tras ser uno de los dieciséis supervivientes que acceden al cuadro final del Abierto de Australia. El final de la travesía por la qualy casi siempre es el mismo, pero la historia de cada qualifier es distinta. En TENNISTOPIC te acercamos las historias de cinco jugadores que no son habituales en torneos de esta magnitud.

Yuki Bhambri, 317 mundial. Es el tenista con peor ranking de todos los que disputan el cuadro final. A sus 22 años, el jugador de Nueva Delhi, otrora gran promesa india, disputará su primer Grand Slam tras deshacerse de Donskoy, Nishioka y Buchanan en la fase previa. Campeón del Abierto de Australia en su prueba junior en el año 2009, este producto de la Academia Bollettieri ha sufrido varias lesiones a lo largo de su carrera que han frenado su progresión, la última en el pasado curso, en el pie, que le alejó de su sueño de alcanzar el top100 del ránking ATP. Perfil bastante completo, quizá tiene como punto débil su servicio siendo su arma más peligrosa el golpe de revés. Hará su debut ante Andy Murray. Sin nada que perder, debe demostrar porqué fue considerado en su día una de las grandes promesas del tenis asiático.

Laurent Lokoli, 259 mundial. Un auténtico show. Muy querido en París tras superar la previa de Roland Garros en el pasado curso y estar a punto de deshacerse de Steve Johnson en primera ronda, en Melbourne ya ha dejado su impronta pasando la fase de clasificación, no sin algo de drama después de estar contra las cuerdas en su último encuentro ante el italiano Arnaboldi. Tenista potente y veloz. En ocasiones juega algo atropellado pero no es algo demasiado reprochable a sus 20 años. Algunos dicen que este descarado corso es capaz de combinar lo mejor de Tsonga y Monfils, en la actualidad los dos mejores tenistas franceses. El tiempo dará y quitará razones, pero lo que sí es cierto es que la hoja de ruta de este joven galo ya empieza a parecerse a la de los buenos jugadores. Abrirá su participación ante el austriaco Andreas Haider Maurer.

Marius Copil, 194 mundial. Mucho ha tardado este rumano de 24 años en alcanzar su primer cuadro final de Grand Slam. Dotado de un poderoso servicio, una gran derecha y un plástico revés a una mano, siempre se habló de que Copil tenía condiciones para estar más arriba en la clasificación mundial. Su techo, de momento, es la posición número 124 del ránking ATP, pero su rendimiento en esta fase previa o el gran partido que realizó ante Dimitrov en el pasado Masters 1000 de Madrid indican que, efectivamente, el de Arad está capacitado para alcanzar cotas mayores. Su debut en un major tendrá lugar ante un español, el conquense Pablo Andújar. No partirá como favorito pero puede tener opciones de acceder a segunda ronda.

Elias Ymer, 212 mundial. Por primera vez desde Wimbledon 2011, Suecia tiene a uno de los suyos jugando un Grand Slam. Desde la última aparición de Robin Soderling hasta la primera de Elias Ymer han pasado tres años y medio, la travesía ha sido larga y dura, pero parece que este jovencito, uno de los mejores tenistas sub18 del circuito ATP, viene para quedarse. El pupilo de Magnus Norman y Mikael Tillstrom ha superado la fase previa con una solvencia asombrosa, deshaciéndose sin ceder un parcial de Paire, Mertl y Chung, todos perfiles diferentes que le podían haber planteado problemas. Ordenado en la pista, en Ymer destaca su concentración, su servicio y su golpe de revés, quizá el mejor de repertorio. Tenista de sobrada capacidad para rendir bajo presión, a pesar de ser un teenager ya ha salvado en dos ocasiones a su país en el punto decisivo de Copa Davis. El primer escollo a superar en su debut en un grande será el japonés Go Soeda.

Hiroki Moriya, 146 mundial. Repescado a última hora por la baja de Juan Martín Del Potro, el tenista de Tokio se une a Nishikori, Ito y Soeda como el cuarto nipón en jugar esta edición del Abierto de Australia. Verdugo en la fase previa de veteranos como Ginepri o jóvenes valores como Couacaud, este veloz tenista asiático compensa su falta de estatura -1,65 metros de altura- con una gran anticipación. Eléctrico en sus desplazamientos, intentará en este 2015 acercarse al top100 de la clasificación ATP, uno de sus grandes objetivos de la temporada. Cruzará raqueta con Jerzy Janowicz, una torre que se levanta del suelo dos metros. Sus opciones de pasar la primera ronda serán mínima, pero será interesante ver cómo pelean en la pista dos jugadores antagónicos con recursos tan diferentes.

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