Los invitados en Wimbledon

José Izquierdo desde la ciudad de Madrid

Veteranos que quieren reverdecer viejos laureles, jóvenes promesas que pueden dar alguna que otra sorpresa en la catedral del tenis y jugadores locales que tienen una gran oportunidad de justificar ante su público la invitación otorgada por la organización. Un total de ocho jugadores han recibido una Wild Card para disputar Wimbledon, el mejor torneo del mundo. Algunos nombres le sonarán, otros le resultarán muy familiares y otros serán totalmente desconocidos. En cualquier caso, se los presentaremos uno a uno a continuación:

Jiri Vesely #74: El segundo jugador más joven del top100 se encontraba fuera del corte cuando la lista de Wimbledon se cerró hace cinco semanas. Esta temporada ha ganado doce partidos a nivel ATP con las semifinales de Düsseldorf como mejor resultado. Un tenista muy peligroso en tierra batida y que llega en buena forma tras ganar el título en el Challenger de Prostejov y ser finalista en Praga. Recibió la invitación porque, a falta de una baja, era el primer Alternate que se quedaba fuera del cuadro final. Sin apenas bagaje sobre césped será complicado que su aventura en el All England Lawn Tennis Club dure demasiado. Su participación en Wimbledon es sobre todo un premio al trabajo bien hecho durante este curso.

Marcos Baghdatis #118: Tenista irregular pero el más talentoso de todos los que han recibido una Wild Card. Semifinalista en Wimbledon en 2006 y ex top-ten, el chipriota parece haber recuperado en la gira de césped el nivel que un día le llevó a ser un jugador muy peligroso en superficies rápidas. Ganó con facilidad el Challenger de Nottingham hace apenas seis días y en el Queen’s Club batió a Bradley Klahn antes de retirarse por molestias en el hombro ante Stan Wawrinka. Con el torneo más importante del mundo a la vuelta de la esquina el antiguo finalista del Open de Australia no quiso forzar la máquina en exceso. Ningún cabeza de serie va a querer verle por su parte del cuadro en la primera semana de competición.

Dan Evans #139: Su poca envergadura -175 cm- engaña, es un tenista tremendamente agresivo, con un gran servicio que en hierba propicia que muchas de las devoluciones de sus rivales no lleguen a buen puerto. A sus 24 años parece haber alcanzado un punto de madurez importante para su juego. Las peleas con la LTA -Federación Británica de Tenis- son ya cosa del pasado lo cual le ha permitido obtener una invitación para disputar Wimbledon, hecho que no llegó a ocurrir en 2013. La tercera ronda en el pasado US Open y las semifinales del ATP 250 de Zagreb, ambos resultados viniendo desde la fase previa, son sus mejores registros de los últimos tiempos. Si consigue avanzar una ronda en Londres el objetivo de ser top100 por primera vez en su carrera no quedaría tan lejos. Motivación suficiente para mostrar todo el tenis que lleva dentro.

James Ward #155: El lugarteniente de Andy Murray en la Copa Davis posee las condiciones necesarias para hacerlo bien en césped pero la etapa que pasó en Valencia le ayudó a pulir su juego en polvo de ladrillo. Su victoria ante Sam Querrey en la arcilla de San Diego fue decisiva para la primera victoria de Gran Bretaña en el Grupo Mundial en más de veinticinco años. Clasificado también para el cuadro final de Roland Garros tras superar la fase previa, jugó en la primera ronda un buen partido ante Tommy Robredo, al que le arrebató un set. Sus buenos resultados en canchas lentas han hecho que no afronte la temporada de hierba con las urgencias por ganar partidos que tenía otros años. En Queen’s consiguió ganar un partido y disputará esta semana el ATP 250 de Eastbourne con una invitación. Históricamente no ha conseguido mostrar su mejor versión en Wimbledon pero el Ward de 2014 parece más sólido que el que estábamos acostumbrados a ver.

Nick Kyrgios #173: El jugador más joven del top200 sigue maravillando a todo el que le ve jugar. En su segunda temporada como profesional ha ganado ya tres Challengers, dos en arcilla y uno en hierba, este último en Nottingham que a la postre le va a valer jugar Wimbledon con una invitación. Dotado de un gran servicio y de una derecha que es un látigo, la mejora de su revés que ya pudimos intuir en la última edición del Open de Australia puede ser la que le consiga una reserva perenne en la élite del circuito mundial. Sin nada que perder al tratarse de su primera participación en la catedral del tenis, si saca a relucir el descaro que le caracteriza puede ser un quebradero de cabeza para cualquier nombre importante en las primeras rondas.

Daniel Cox #214: Un guerrero de las pistas. Con sus 175 centímetros de altura este tenista de Lincoln representa a la perfección lo que debe luchar un jugador humilde para llegar a cumplir sus objetivos. Acostumbrado a fajar en torneos de categoría ITF Futures, su gran 2013 le permitió empezar a disputar Challengers con asiduidad, acercándose así a puestos cercanos al top200. Sus resultados durante este curso no están siendo los que se esperaban de él pero el global de la nota lograda en los doce meses previos le ha valido la invitación para Wimbledon. El objetivo será disfrutar pero, como ya demostró en Queen’s ante Mannarino, si el oponente especula él va a quemar la bola.

Daniel Smethurst #243: Tenista totalmente desconocido, no solo para el gran público, sino para los que siguen a menudo los circuitos menores. Smethurst jugará su primer partido a nivel ATP en un Grand Slam, pero no en uno cualquiera, sino en Wimbledon, en el torneo más importante del panorama tenístico. Complicado no sentir vértigo. En su carrera ha disputado pocos Challengers, siendo en el circuito ITF Futures donde ha logrado mayor éxito. Sin ir más lejos, durante esta temporada ha alcanzado ocho finales, alzándose con tres títulos y sumando un total de 37 victorias. Jugador explosivo, su derecha es un guante pero en general tiene poco control con cualquiera de sus golpes, desangrándose a errores no forzados ante tenistas que cometen pocos fallos.

Kyle Edmund #297: A sus 19 años es la gran promesa del tenis británico. Nacido en Sudáfrica pero residente en Beverley, este gigante entrenado por Greg Rusedski y que prefiere la tierra batida a las superficies rápidas consiguió el año pasado en el torneo de Eastbourne su primera victoria en un torneo ATP. Semifinalista en su día en la prueba junior de Wimbledon, ahora es momento de demostrar que ya está para competir ante la élite del circuito. A pesar de su estatura se mueve realmente bien por el fondo de pista sin adolecer de las armas necesarias que todo jugador de su envergadura debe tener. Con el físico robótico del tenista del futuro, Edmund puede sorprender en el césped de Londres.

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