Ferrer se olvida del codo

Rafael Plaza desde la ciudad de Nueva York

David Ferrer se juega hoy el pase a los octavos de final del Abierto de los Estados Unidos frente al francés Chardy. Para el alicantino, que empezó 2015 como un tiro (títulos en Doha, Rio de Janeiro y Acapulco) es como un regalo: hace unos días seguía recuperándose de la tendinosis en el codo derecho que le impidió competir en Wimbledon y retrasó su vuelta a la competición durante todo el verano, poniendo en duda su presencia en el último grande del año. Ahora, Ferrer busca llegar a la segunda semana tras haber dejado todo eso atrás.

“Ha sido una lesión complicada”, reconoce Francisco Fogués, el técnico del número siete. “Sabíamos de la gravedad que tenía. David llevaba 50 grandes seguidos y para que decidiera no entrar a pista en Wimbledon era porque la lesión era importante”, prosiguió sobre su pupilo, que además de perderse el tercer grande del curso renunció a los torneos de Hamburgo, Montreal y Cincinnati. “Teníamos claro que nos iba a costar un tiempo volver. Pero por otro lado, como él siempre había recuperado las otras lesiones en muy poco tiempo, y quizás antes de lo normal, no estaba acostumbrado”, confesó el técnico valenciano. “Y nosotros, por las mismas ganas que él tenía de estar en todos esos torneos importantes, tuvimos un período en en el que nos pudimos precipitar”, continuó. “Los entrenamientos nos dijeron que debíamos afrontarlo con más calma y de otra forma, sin marcarnos un plazo concreto. Físicamente, David ha estado trabajando sin parar. Al estar bien de forma, por talento y por ganas de competir le ha costado menos”.

Ferrer llegó a Nueva York y se puso a entrenar sin acabar de hacerse con el control de las sensaciones. Eso, sin embargo, cambió según avanzó el reloj. “Llegamos aquí un martes y los primeros días entrenando no fueron fáciles, pero cada día ha ido a mejor”, relató Fogués sobre su pupilo, que en el debut lució un vendaje compresor en el codo del que decidió prescindir en el segundo. “El primer partido lo pasó mal, en segunda ronda también por las condiciones, pero en general el codo mejora cada día. Y esperemos que sea así siga. Somos conscientes de que aún queda para llegar al final del proceso”, reiteró. “Todavía no está al 100%, ni física ni tenísticamente, pero se va acercando. Si llegara a la segunda semana, creo que estaría preparado tras ver su evolución. Nos ha pillado un poco justos, pero podría estar al nivel de jugar con uno de los mejores porque va a más. Pero tanto David como el equipo solo pensamos en el partido de mañana [por hoy] contra Chardy”.

¿Y cuáles son las escuelas de la lesión? ¿Tiene Ferrer limitaciones? ¿Está completamente curado? “Lo que menos pudimos entrenar fue el revés cortado porque tenía un dolor insoportable”, respondió Fogués. “La volea prácticamente tampoco la entrenamos. Y el saque. Pero al empezar la mejoría pudimos comenzar a sacar. Notaba un poco de falta de fuerza y aceleración pero aquí está sacando bastante bien y los cortados que ha pegado en cada partido han sido sin molestias. La limitación del codo es prácticamente nula, pero no nos podemos confiar”, se despidió el técnico del alicantino, que hoy sigue adelante con su aventura de jugar en Nueva York cuando hace unos días parecía imposible.

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