Ferrer navega en aguas conocidas

Javier Méndez desde la ciudad de Madrid

El Maters 1000 de Cincinnati ha presentado una situación atípica. Ninguna de las cuatro raquetas que pelearán por el título luce la etiqueta de Top 10, por lo que el campeón no será ninguno de los integrantes del Big 4 por tercer torneo de esta categoría consecutivo (en Roma y Toronto se impuso Alexander Zverev). Esta vez los cuatro encargados de copar las semifinales son David Ferrer (No. 31) y Nick Kyrgios (No. 23), que avanzan por la zona alta del cuadro, y John Isner (No. 19) y Grigor Dimitrov (No. 11), que se medirán en el primer cruce de la tarde.

En el cuarteto de elegidos para colocarse la corona de campeón sólo David Ferrer tiene experiencia en conquistar este tipo de torneos. El español se impuso en París-Bercy en la edición de 2012 (d. a Janowicz en la final), mientras que el estadounidense se quedó a las puertas del título en 2013 precisamente en Cincinnati frente a Rafael Nadal, el único miembro del Big 4 que partió en la parrilla de salida en esta edición (p. con Kyrgios en CF). Por su parte, el búlgaro tiene como techo las semifinales (Cincinnati 2016, Toronto 2014 y Roma 2014), al igual que el australiano (Miami 2017 y 2016).

Todos se encuentran ante una oportunidad única sin favoritos de peso en el horizonte. A sólo dos pasos de tocar el cielo en un territorio que apenas se muestra condescendiente con extraños. Y es que más allá de Rafael Nadal (30 títulos), Novak Djokovic (30), Roger Federer (26) y Andy Murray (14) sólo cinco jugadores han podido interponerse en su hegemonía en esta década (desde 2011): Zverev, Cilic, Tsonga, Wawrinka y Ferrer. O lo que es lo mismo, sólo les han arrebatado 6 trofeos de los últimos 60 en juego. Pero el de Jávea es el único que navega en aguas conocidas. ¿Repetirá en Cincinnati?

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