El retorno del gigante

Carmen Romero desde la ciudad de Madrid

Juan Martín Del Potro volverá al circuito, de nuevo, en 2015. Tras su operación de muñeca en marzo, el argentino prepara a conciencia el inicio de la próxima temporada.

Es uno de los tenistas que más ha sufrido por sus lesiones estos últimos años. Aunque solo han sido dos graves, en ambas muñecas, la derecha en 2010 y la izquierda en 2014, el tiempo y el esfuerzo que le ha costado recuperarse de cada una han sido considerable. Pero si por el algo se caracteriza el tandilense es por su constancia, esfuerzo y sacrificio. No quería volver a competir hasta estar completamente recuperado, por eso dejó pasar esta temporada y se centró en el 2015. Los dolores que sufrió en su muñeca a comienzos de año no eran nuevos, y tras la lesión del 2010 en la derecha sabía a quién tenía que acudir y cuál sería su resultado. Además, esta lesión estaba diagnosticada desde el 2012, cuando sintió las primeras molestias, durante la gira norteamericana. Entonces los médicos advirtieron un esguince de primer grado en los ligamentos de la muñeca izquierda.

Para Del Potro no era nada nuevo encontrarse de cara con una lesión así. Contaba con antecedentes de dolores en su espalda durante 2007, 2008 y 2009, pero la torre argentina pudo superarlos sin ninguna necesidad especial. El mayor golpe fue en 2010, cuando en plena carrera por el número uno su muñeca derecha le frenó en seco y le ató a la rehabilitación directamente durante cinco meses, tras la operación de tendinitis. El argentino había perdido dos meses más antes porque los médicos no daban con su problema y por ende, su solución. En mayo de 2010 comenzó el calvario del entonces número seis del mundo. Tras llevar a cabo su mejor temporada en 2009, cuando consiguió su primer grande en el Open de Estados Unidos, la fortuna golpeó duramente al tandilense en el mejor momento. Tras la operación en 2010, tuvo tiempo para volver al circuito en Bangkok y Tokio a finales de septiembre, pero su vuelta oficial fue en la nueva temporada de 2011. Ese año levantó el trofeo en Estoril y Delray Beach. Durante las dos temporadas siguientes del Potro sumó ocho títulos más, aunque ningún Masters 1000 o Grand Slam. Uno de sus mejores resultados en el circuito ATP fue en 2012 cuando alcanzó las semifinales en la Copa de Maestros. Además, ese mismo año consiguió la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Londres. Del Potro disputó contra Federer en semifinales el partido más largo a tres sets en la Era Open. En esa ocasión el argentino perdió, pero no se dio por vencido y se llevó la victoria ante Djokovic en la lucha por el bronce. Semanas después comenzarían los primeros dolores en su muñeca, en uno de los momentos más dulces que le había dado su profesión. El tenista no ha tenido suerte ni con las lesiones ni con el momento de sufrirlas.

Las aspiraciones de Del Potro a dominar el ránking han sido siempre claras, pero su físico es su mayor impedimento. Ha tenido que luchar contra el peor enemigo de un tenista: él mismo. A pesar de haber intentado forzar y dominar su organismo, sus condiciones le han puesto punto y seguido a su carrera en los mejores momentos. Los médicos aseguran que sus dolencias de espalda se debieron a su gran estatura y la exigencia que el argentino demanda de su cuerpo constantemente. No obstante, las lesiones de ambas muñecas no tienen más explicación que la mala suerte. El argentino echa carburante a la máquina pero la máquina no responde como debiera. La muñeca es uno de los puntos más importantes a tener en cuenta para un tenista, fácilmente dañable, y el argentino ha encontrado ahí su punto débil.

Del Potro sigue el patrón de Nadal: ambos jugadores han estado muy afectados por las lesiones continuamente, sin embargo han forzado su físico hasta el límite, para llegar al punto de no tener más opción que parar, solucionar y recuperarse, eso sí, de manera espectacular.

Los grandes tienen un peligro argentino añadido en el futuro inmediato. Del Potro volverá a comienzos de año en Sídney, donde levantó el título esta temporada. Más adelante estará en una de las grandes citas, en Melbourne. En la última edición el argentino solo alcanzó la segunda ronda pero en la próxima llegará en condiciones muy distintas. Ha sido uno de los jugadores más castigados por las condiciones físicas, pero lleva seis meses esperando volver a tocar una pista de tenis en competición.

Del Potro comenzó la temporada con éxito en Oceanía, sin embargo en el primer Grand Slam las molestias estaban presentes y no revertían, al contrario. Aguantó Rotterdam y Dubái, pero finalmente cedió a lo obvio: no podía seguir compitiendo en esas condiciones. Continuar arrastrando dolores crónicos desde 2012 no le permitía llegar a ser el jugador que pretendía. Demasiado había hecho con su muñeca ya. Había arriesgado mucho por su empeño y fortaleza, incluso podría encontrarse en una situación peor. Se bajó de Indian Wells y Miami para entrar en quirófano cuanto antes. Tras la operación en Estados Unidos, los médicos advirtieron que sus ligamentos estaban peor de lo que se figuraban. Aun así todo salió bien y el argentino pudo comenzar su recuperación rápido.

En marzo de este año Del Potro ocupaba la séptima posición mundial. La próxima vez que dispute un torneo lo hará como 138 del mundo (aunque posiblemente usará el ranking protegido), pero con pocas semanas de juego el argentino cambiará ese puesto por uno probablemente de una sola cifra. A su vuelta se encontrará con nuevas amenazas en el top-10: Nishikori, Cilic, Raonic e incluso Dimitrov. Pero el peligro es recíproco, y no solo hacia ellos, sino también hacia la cúpula del ranking. Enfrentarse a del Potro nunca ha sido el sueño de ningún tenista, ahora menos si cuenta con todo su potencial.

Cuando este año Del Potro abandonó la competición temporalmente el primer beneficiado fue Federer, entonces número ocho. Se quitó al jugador que estaba por encima, y mantenía una gran diferencia con Gasquet, noveno. Murray, séptimo, también sintió la ausencia de presión y pudo olvidarse de los quince puntos escasos que recortaba a Del Potro. La competición sin el entonces número uno de Argentina sería completamente distinta. Menos a repartir, más posibilidades para los que quedaban. Ahora vuelve y obliga a los mejores jugadores a estar más que alerta. Federer lleva advirtiéndolo años, del Potro puede ser número uno si se lo propone y las condiciones se lo permiten. Se añade uno más a la lucha por el primer puesto. Más peligro para Djokovic, a quien la torre ha demostrado que es uno de los tenistas que puede vencerle, como ocurrió en Londres, y dejarle sin objetivo. El 2015 cuenta con muchos candidatos a los grandes momentos y no es ningún secreto que Del Potro será un nombre más que repetido la próxima temporada. El argentino tiene algo de lo que no todos los buenos jugadores pueden presumir: una ilusión por jugar al tenis y alcanzar victorias que mueve montañas. Sin duda, su perfil es de campeón, aunque sus resultados no lo avalen. Pero tiempo al tiempo.

De nuevo el argentino vuelve a un camino más que conocido. Recorrerá el circuito desde donde lo dejó por segunda vez, para pelear en la tercera ocasión por liderar el tenis mundial. De nuevo, volverá a ser uno de los grandes nombres en lo más alto del tenis.

  • Szasza

    Delpo, no puedo esperar a volver … Mucho éxito en el 2015!

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