Debutantes en París

José Izquierdo desde la ciudad de Madrid

La fase previa más dura del mundo ha finalizado hace apenas unas horas. La lluvia que ha azotado París durante toda la semana obligó a extender la fase de clasificación hasta la mañana del sábado y Paolo Lorenzi, primer preclasificado de la criba, fue el último tenista en cerrar su pase al cuadro final. En total, dieciséis gladiadores que han superado tres partidos antes de inscribir su nombre junto a la élite del circuito ATP. De todos ellos, seis debutarán en un Grand Slam, uniéndose a Axel Michon y Pierre-Hugues Herbert, que también disputarán por primera vez un major tras recibir una invitación por parte de la Federación Francesa de Tenis. Son debutantes, pero también peligrosos porque no tienen nada que perder.

Diego Sebastián Schwartzman (109 del mundo). Aguerrido tenista argentino nacido en Buenos Aires hace 21 años. Su baja estatura -170 cm- le obliga a batallar cada punto y a retar a su oponente a un verdadero despliegue físico. Siempre activo de piernas, es capaz de llegar a cualquier bola pero también es efectivo cuando tiene que dominar desde el fondo de pista. Después de estar rozando el top100 durante un año aproximadamente, en una misma semana podría lograr el objetivo de jugar su primer Grand Slam y de superar la barrera de las cien mejores raquetas del circuito. Debuta ante el portugués Gastao Elías, otro tenista procedente de la fase previa. Muchas opciones para soñar con una posible segunda ronda ante Roger Federer.

Andrea Arnaboldi (175 del mundo). Una de las grandes sorpresas de la qualy. Si bien es cierto que estuvo en el pasado US Open a solo un desempate de debutar en un Grand Slam, un italiano de perfil bajo no parecía ser una de las grandes apuestas para superar la gran criba parisina. Sin hacer mucho ruido batió primero al joven Tatlot, luego a Zeballos, uno de los grandes favoritos de la previa, y por último al irlandés McGee en el duelo de tenistas desconocidos. Especialista en polvo de ladrillo que poco a poco ha ido adaptándose en las demás superficies, como bien indican las semifinales en Bérgamo o los cuartos de final en Heilbronn alcanzados esta temporada. Buen restador, jugará ante su compatriota Bolelli en la primera ronda, un tenista al que conoce muy bien y ante el que se ha inclinado dos veces este año.

Miloslav Mecir (208 del mundo). Compartir nombre, apellido y sangre con un campeón olímpico y un doble finalista de Grand Slam no debe ser algo sencillo. Miloslav es el hijo del “Gato” Mecir, y tras atravesar un calvario durante años en forma de lesiones, parece haber alcanzado la madurez necesaria en su juego para enfrentarse a los grandes. El pasado otoño jugó en Viena su primer torneo ATP y la semana que viene debutará en un Grand Slam después de superar la fase previa más exigente del mundo. Mecir es lo opuesto a un jugador de tierra batida, pero ha aprovechado un cuadro benévolo para colarse entre los 128 afortunados que disputarán el major parisino. Tobias Kamke será el primer escollo a superar por el eslovaco.

Facundo Bagnis (144 del mundo). Un nombre que ha estado sonando durante varias temporadas pero que no ha logrado dar ese salto necesario en el circuito Challenger para acercarse al top100. El tenista de Rosario es, como buen argentino, un especialista en polvo de ladrillo, y en la previa de París lo ha demostrado deshaciéndose de incómodos jugadores como Huta Galung o Carballés. Campeón del torneo de dobles de Stuttgart el pasado curso junto a Bellucci, en Roland Garros puede conseguir los puntos necesarios para, en un futuro, poder disputar también ese tipo de cuadros pero en modalidad individual. Su debut será ante Julien Benneteau y seguramente en una de las pistas principales. Ocasión perfecta para demostrar de qué pasta está hecho.

Ante Pavic (179 del mundo). El gigante oriundo de Ogulin es el perfecto ejemplo de progesión en una temporada. Hace tan solo nueve meses se encontraba fuera del top500 y a día de hoy se está bien situado entre las doscientas mejores raquetas del circuito gracias a sus buenos resultados en los torneos Challenger. Disputó en Rimouski la primera final en esa categoría pero cayó ante Sam Groth. Aterrizó en París con un balance en arcilla de tres victorias y cuatro derrotas pero una vez se puso la bola en juego, Pavic no resultó ser la perita en dulce que en un primer momento pudo parecer. Su gran envergadura -196 cm- le permite disponer de un gran primer saque y de una derecha muy potente. Tenista muy dado a buscar el punto sin contemplaciones, lo que le ha dado dividendos durante esta semana permitiéndole remontar sets adversos en cada uno de los tres partidos que ganó. Hará su debut en un Grand Slam ante Gilles Simon. Sin nada que perder y ante un oponente dado a especular, el croata puede reventar la bola.

Laurent Lokoli (402 del mundo). La gran historia de la semana. Jugador local, 19 años, con un pasado marcado por desgracias familiares y que además es todo descaro. Capaz de mirar a la derrota a los ojos y no estremecerse lo más mínimo. Combinación perfecta para que las masas le adoren. Salvó pelotas de partido ante el ruso Donskoy -tercer cabeza de serie- en la segunda ronda y ayer se deshizo con más facilidad de la prevista de Krajinovic, uno de los tenistas más en forma del top200. En Francia ya hablan de Lokoli como un híbrido capaz de aunar lo mejor de Monfils y Tsonga. Efusivo en las victorias, parece sentirse cómodo en ese papel que empieza a encarnar: el de la nueva esperanza del tenis francés. Muchos ojos estarán puestos en él en su debut en Roland Garros así que será interesante ver cómo el tenista corso maneja la presión. Steve Johnson, reciente finalista en Burdeos, será el primer rival de la promesa gala.

© TENNISTOPIC.com 2015. Todos los derechos reservados