11 historias en París

Javier Méndez desde la ciudad de París

Nadie en la historia de este deporte ha logrado levantar en tantas ocasiones un mismo título como Rafael Nadal. Después de hacerlo en el Rolex Monte-Carlo Masters y en el Barcelona Open Banc Sabadell once veces, el No. 1 del Ranking ATP repitió la hazaña en Roland Garros tras batir a Dominic Thiem en la final este domingo en la Philippe Chatrier. En ATPWorldTour.com repasamos once curiosidades de cada uno de sus once títulos en París:

1. Todo empezó ante un doctor. El español firmó la primera de sus 86 victorias en Roland Garros frente al alemán Lars Burgsmuller en la edición de 2005. En aquella ocasión, se presentaba como No. 5 del mundo pero sin experiencia previa en la tierra batida parisina, a pesar de llegar con la condición de campeón unas semanas antes de los torneos ATP World Tour de Montecarlo, Barcelona y Roma. Un 23 de mayo inició su camino hacia el título frente al alemán en la Pista 1 y en una hora y 45 minutos inauguró su casillero de victorias por 6-1, 7-6(4), 6-1. En la actualidad, Burgsmuller trabaja en un hospital como radiólogo. Por su parte, Nadal consiguió su primer título en la Philippe Chatrier al derrotar en la final a Mariano Puerta (6-7[6], 6-3, 6-1, 7-5), dos días más tarde hacer lo mismo en semifinales ante el entonces No. 1 Roger Federer (6-3, 4-6, 6-4, 6-3).

2. “Lo siento por ti, Guillermo”. Entre mayo y septiembre de 1977 Guillermo Vilas dejó registrada la mejor racha de la historia sobre tierra batida con 53 victorias consecutivas. Hasta que el 30 de mayo de 2006, Nadal se encargó de pulverizarla 29 años después en Roland Garros. Todo ocurrió después de que el manacorense superara en su estreno en París aquella temporada a Robin Soderling por 6-2, 7-5, 6-1 en dos horas y 8 minutos. “Lo siento por ti, Guillermo, pero me hacía mucha ilusión”, le confesó el español al oído tras sumar 54 triunfos seguidos. Pero no fue el último. Kevin Kim, Paul-Henri Mathieu, Lleyton Hewitt, Novak Djokovic, Ivan Ljubicic y Roger Federer fueron cayendo a su paso hasta terminar con 60 victorias y su segundo Grand Slam en la mochila.

3. Nadie es invencible, pero en París… Por primera vez, Nadal se presentaba en Roland Garros con la derrota como recuerdo. Era su tercera participación en el Grand Slam francés y unas semanas antes Roger Federer había puesto fin a la racha más importante de victorias seguidas en tierra batida de la historia (81) en la final del ATP Masters 1000 de Hamburgo (2-6, 6-2, 6-0). “81 son muchos días terminando con un triunfo”, reconoció entonces el español. “Es mi récord más impresionante”. Estaba claro que la racha tendría que terminar algún día, pero no suficiente para cuestionar su mandato en París. Allí fue derribando a cinco rivales que han sido campeones de Grand Slam: Del Potro, Hewitt, Moyà, Djokovic y Federer en la final (6-3, 4-6, 6-3, 6-4), la revancha más dulce de aquella tarde en Hamburgo.

4. “Ganará Roland Garros con 65 años”. Era el grito desesperado de Nicolás Almagro en cuartos de final de Roland Garros 2008. En una hora y 44 minutos el manacorense pasó por encima de su compatriota por 6-1, 6-1, 6-1 en un partido impecable. “Va a ganar Roland Garros cuarenta años seguidos. Va a tener 65 años y va a seguir ganando Roland Garros. ¡Con 65!”, ironizaba el murciano en el propio partido a su banquillo. Más allá de la hipérbole, Nadal consiguió algo que nunca había hecho hasta entonces: conquistar un Grand Slam sin ceder un solo set, y algo que nadie lograba desde 1981 (Bjorn Borg): levantar cuatro títulos seguidos en París.

5. Soderling no es suficiente. Adiós a las dudas. Un año antes, Robin Soderling había terminado con una racha de 31 victorias seguidas en Roland Garros 2009, convirtiéndose en el primer jugador en tumbar al español en París (octavos de final). Eso sí, en 2010 despejó los fantasmas enlazando los títulos en los ATP Masters 1000 de Montecarlo, Roma y Madrid. Una vez más, Nadal había recuperado el cartel de favorito para conquistar la Copa de los Mosqueteros pero debía confirmarlo sobre la arcilla gala. Gianni Mina, Horacio Zeballos, Lleyton Hewitt, Thomaz Bellucci, Nicolás Almagro y Jurgen Melzer fueron los peldaños que tuvo que superar hasta presentarse en la final, donde se reencontró con el sueco para vengar su derrota un año antes (6-4, 6-2, 6-4). Una vez más, Nadal no se dejó ningún set en el camino.

6. Hola, Borg. Roland Garros 2011 presentó un reto inédito para Nadal: remontar una desventaja de un set a dos en primera ronda. ¿Caería el vigente campeón por primera vez en su debut? John Isner amenazó con conseguirlo, pero el español se levantó ante un gigante (6-4, 6-7[2], 6-7[2], 6-2, 6-4). Fue la única debilidad de dos semanas doradas, donde una vez más el balear demostró que la Philippe Chatrier estaba destinada a ser su templo sagrado. En París fueron cayendo Pablo Andújar, Antonio Veic, Ivan Ljubicic, Robin Soderling y Andy Murray hasta que una vez más -sería la cuarta- Federer pondría a prueba al campeón. Y no falló. Nadal se impuso 7-5, 7-6(3), 5-7, 6-1 para igualar a Bjorn Borg con seis coronas en París.

7. Una final de dos días. Probablemente en 2012 Nadal culminó uno de los mejores inicios de su carrera de Roland Garros. El español se presentó en cuartos de final con autoridad, cediendo una media de no más de dos juegos por cada set ante Simone Bolelli, Denis Istomin, Eduardo Schwank y Juan Mónaco. Para ganarse una plaza en la final se encontró a un viejo rival en esta ronda como Almagro y en semifinales superó con contundencia a David Ferrer (6-2, 6-2, 6-1). En la última ronda esperaba Novak Djokovic, un rival ante el que había enlazado siete derrotas seguidas entre marzo de 2011 y abril de 2012. Hasta que en las finales de los ATP Masters 1000 de Montecarlo y Roma puso fin a la racha. Pero debía confirmarlo también en París. Y así lo hizo en una final en la que no faltó el drama. La lluvia fue protagonista y obligó a detener el encuentro con 6-4, 6-3, 2-6, 1-2 y resolverse el lunes. Finalmente, Nadal ganó el cuarto set (7-5) y su séptimo trofeo en Roland Garros.

8. “Lo de este tío es increíble”. La historia continúa en París y siempre escribe el mismo final. De poco importa que por el camino se crucen ‘huesos’ como Fabio Fognini (tercera ronda) o Kei Nishikori (octavos de final). Tampoco el No. 10 Stan Wawrinka (cuartos de final). Ante ninguno de ellos se deja un set. Hasta que en semifinales, uno de los jugadores que busca de manera insistente desbancarlo en Roland Garros, para levantar su primera Copa de los Mosqueteros, se cruza en su camino. Es Novak Djokovic. Y, de nuevo, el drama vuelve a colorear un partido para el recuerdo con sabor a final. En cuatro horas y 37 minutos, el español sacó adelante el segundo partido de su carrera en la tierra batida francesa resuelto en la quinta manga (6-4, 3-6, 6-1, 6-7[3], 9-7). Ya en el encuentro por el título David Ferrer poco pudo hacer para evitar el octavo título de Nadal. “Es extraño. Hoy he perdido la final contra Rafa y voy a ser número cuatro del mundo y él, cinco. Se lo cambiaba, preferiría haber ganado y que él fuera cuarto en el ranking”. Antes de rendirse al talento de su compatriota: “Tiene la mejor mentalidad que he visto nunca”.

9. ¿Nadal Garros? En 2014 las sensaciones no son tan buenas como en años anteriores. Por primera vez se muestra frágil en su carrera sobre tierra batida. En el ATP Masters 1000 de Montecarlo fue David Ferrer el que logró despedir a Nadal en cuartos de final, mientras que Nicolás Almagro hizo lo mismo una semana después en la misma ronda en el Barcelona Open Banc Sabadell. El título en el Mutua Madrid Open (v. a Kei Nishikori) es el único título que porta el español en la mochila antes de encarar su camino hacia el noveno Roland Garros. Una vez más, Robby Ginepri, Dominic Thiem, Leonardo Mayer y Dusan Lajovic no logran arrebatarle un set antes de los cuartos de final en París. Ferrer es el único que puede hacerlo, pero no impide que Nadal llegue hasta la semifinal, donde deja fuera a Andy Murray (6-3, 6-2, 6-1). Y en la final, después de tres horas y 31 minutos, también puede con Djokovic por 3-6, 7-5, 6-2, 6-4. En sala de prensa una última pregunta: “¿Debemos cambiar el nombre de Roland Garros por Nadal Garros?”. Responde el protagonista: “El nombre está genial así: Roland Garros. No necesitamos cambiar nada”.

10. La décima. Jamás en su trayectoria Nadal había acumulado una sequía tal en Roland Garros, el termómetro que a lo largo de su carrera ha marcado cada temporada. En 2015 padeció ante Djokovic su segunda derrota en París en cuartos de final, mientras que un año más tarde no saltó a competir en la tercera ronda frente a Marcel Granollers (w.o.). ¿Sería capaz de lograr en 2017 su décima Copa de los Mosqueteros? Montecarlo, Barcelona y Madrid habían marcado el camino como antaño. Y como lo hizo otras veces antes, Nadal construyó un nuevo título sin ceder un solo set. Benoit Paire, Robin Haase, Nikoloz Basilashvili, Roberto Bautista Agut, Pablo Carreño Busta, Dominic Thiem y Stan Wawrinka no pudieron con el español. “Evidentemente, si lo he hecho yo lo puede hacer otro, pero se tienen que dar muchas circunstancias. No sé si voy a ver a alguien que me supere”, reflexionó tras la hazaña.

11. Normalizar lo imposible. “Al final parece que es lo lógico, pero no lo es”. La valoración de Nadal pone en perspectiva la dimensión del mito. El español llegaba después de sumar once coronas en Montecarlo y Barcelona… y también lo hizo en Roland Garros. Simone Bolelli, Guido Pella, Richard Gasquet, Maximilian Marterer, Diego Schwartzman, Juan Martín del Potro y Dominic Thiem fueron los siete escalones hasta la gloria por undécima vez.

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