Federer resiste a Berdych

Javier Méndez desde la ciudad de Madrid

Es una exhibición tras otra. De agresividad, despliegue o resistencia. De poco importa la entidad de quien espera al otro lado de la red, el destino se arrodilla al antojo de Roger Federer. Dicta, impone y manda. El tenis se ha postrado a sus pies en este inicio de temporada, incluso cuando aparecen los problemas. Con un balance de 17-1, el suizo se ha consolidado como el mejor de 2017 y en Miami dio un paso más hacia el título, con su novena victoria consecutiva, esta vez ante Tomas Berdych debiendo salvar dos puntos de partido. A pesar de estirar el encuentro hasta la tercera manga, el checo tuvo que inclinarse ante el campeón del Abierto de Australia e Indian Wells esta temporada (6-2, 3-6, 7-6[6]). En una hora y 57 minutos, Federer avanzó a las semifinales en la Central de Crandon Park.

El suizo ha consolidado los mismos argumentos que en enero le permitieron sumar su 18ª corona de Grand Slam y que a estas alturas de la temporada vuelven a colocarlo como candidato a todo cada vez que salta a la pista. Y este jueves no fue una excepción. Su primer set fue sublime. Dominó todos los lados de la pista, con frescura de piernas e inteligencia para destrozar a Berdych con ganadores desde el lado del revés, cambios de ritmo y muñeca en la red. Su propuesta ofensiva le permitió cerrar el primer parcial en apenas 26 minutos, con un doble break y salvando la única situación de peligro que sufrió al servicio.

La propuesta inmaculada del suizo se fue enturbiando a medida que avanzaba el segundo set. Berdych logró cambiar el ritmo, detener la avalancha y conservar su saque gracias a un índice de acierto con el primer saque del 88%. Era la única manera de agarrarse al partido. Con 4-3, el checo reclamó la asistencia del fisio. A partir de entonces, el set dio un giro. Y el No. 6 del mundo por primera vez mostró fragilidad con su saque. Tanto que cedió un break por cuarta vez en el torneo (37/40 hasta ese momento) para que Berdych estirase el encuentro hasta el set definitivo.

Pero Federer no tardó en recuperar el pulso y el nivel del primer parcial. Ganó de nuevo la derecha para mandar a la línea tiros imposibles para el espigado checo, sin piernas para devolver los 37 winners que sumó el helvético durante todo el partido. En ese contexto de inspiración, aceleró su muñeca para desquebrajar el servicio de Berdych (4-2) y sacar para cerrar su clasificación para semifinales (5-3). Sin embargo, como en pocas ocasiones durante este curso, Federer mostró síntomas de fatiga física y mental. Fue perdiendo frescura y agilidad, a la vez que su cuenta de errores se iba alimentando de dobles faltas en el peor momento.

Al resto no supo cerrar su primera bola de partido (5-4, 30-40) y Berdych fue tejiendo una trama confusa que estuvo cerca de atrapar al suizo. La resistencia de los servicios derivó al tie-break. Las semifinales de Miami se jugaban a cara o cruz en una ruleta que fue girando hasta detenerse en el lado de Federer. “Traté de mantenerme positivo y funcionó”, reconoce Roger. Mientras, al No. 14 del mundo le pesó demasiado la raqueta y la responsabilidad, cuando sacaba para cerrar el partido con 6-4. Tras estrellar una derecha en la red, poco pudo hacer en el resto. Así dejó escapar dos match balls. Ya era demasiado tarde. Cuatro puntos seguidos resolvieron el billete de semifinales (8-6). Federer consiguió resistir a Berdych.

© TENNISTOPIC.com 2015. Todos los derechos reservados