El tenis ha evolucionado muchísimo en las últimas tres décadas. Desde que empecé a competir hasta hoy. Es increíble cómo pasa el tiempo. Pero el avance en los materiales y la tecnología -raquetas, cordajes o pelotas- ha provocado que se acelere el cambio. También países que tradicionalmente no contaban con representantes en la élite del ránking han alcanzado la sabiduría en la forma de entrenar y saber utilizar las armas que potencian su juego. Rusia es el ejemplo más claro. Todo esto ha provocado que el tenis camine hacia la potencia.

En mis primeros pasos tuve la oportunidad de enfrentarme a jugadoras de un nivel impresionante como Chris Evert, Martina Navratilova, Steffi Graf o Gabriela Sabatini. Tal vez, la primera que cambió la forma de jugar y la velocidad de bola fue Monica Seles. La americana de origen serbio empezó a pegarle con una gran potencia a ambos lados, tanto de derecha como de revés con un ritmo rapidísimo. Esto hizo que las demás tuviésemos que crecer y evolucionar para poder ser competitivas. Más tarde aparecieron otras raquetas con mucha potencia como las de Lindsay Davenport o las hermanas Williams. En la década de los 90 ya había gente que pegaba muy fuerte. Pero ante la potencia que imprimían estas jugadoras, otras como Martina Hingis demostraban que se podía competir perfectamente contra ellas. La suiza no le pegaba tan fuerte pero era muy inteligente en la pista.

Todas estas jugadoras que he nombrado tienen cosas muy buenas y me niego a quedarme con una. Lo mejor es que cada cual tenía un arma especial. No son parecidas. De Navratilova me quedaría con su capacidad para subir a la red y la técnica que manejaba en la volea. En el caso de Hingis, era una jugadora que tirases donde tirases con la potencia que fuese siempre lograba devolverla, gracias a su intuición y colocación. En cuanto a potencia, habría que destacar a las Williams. Pero, al fin y al cabo, Hingis podía competir con la velocidad de bola de Serena, Venus, Seles o Davenport gracias a su inteligencia. Hoy, existe una jugadora en el circuito que me recuerda a Martina: Agnieszka Radwanska. La polaca es diferente al resto, es lista y saca partido de todo lo que no puede hacer -saque-red- o de la carencia de potencia en sus golpes como sí puede tener Serena. Tiene la anticipación que me recuerda a Hingis.

© TENNISTOPIC.com 2015. Todos los derechos reservados