Babolat propone y Tsonga dispone

Redacción desde la ciudad de Madrid

Jo-Wilfred Tsonga está de vuelta. El tenista francés, que lleva afincado en el top-10 del tenis mundial durante casi un trienio, quiere volver a pelear por ubicarse en la élite del top-5. Ese estatus en el que ya se desenvolvió con soltura en 2012 no es una quimera para el oriundo de Le Mans, que se siente capaz de hacer frente a la nueva hornada de aspirantes a romper el orden establecido.

A pesar de lesiones que le impidieron rendir al máximo en 2013, el pasado curso consiguió un título en Marsella y rozó la proeza de alcanzar la final de Roland Garros, torneo que no gana un local desde que Yannick Noah lo hiciese en la edición de 1983. Tras caer en las semifinales de París, Jo-Wilfred prometió al público de la Philippe Chatrier volver en 2014 con energías renovadas. Lo que entonces no sabía es que para ese asalto dispondría de una nueva arma: La Pure Strike, una nueva raqueta de Babolat diseñada para los first strikers, jugadores orientados al ataque y a los golpes rápidos que se desplazan hacia delante, golpeando enseguida la pelota. Un arma elaborada a la medida del francés, una espada amoldada a las necesidades de un jugador potente, talentoso y con objetivos sumamente ambiciosos.

En el pasado curso, Tsonga consiguió una victoria de prestigio ante Federer en Roland Garros y un triunfo ante Berdych que le permitió coronarse en Marsella. Sin embargo, su balance de enfrentamientos con los rivales más punteros del circuito fue negativo. Sucumbió con Nadal en Mónaco, con Djokovic en Indian Wells y Shanghái, con Federer en Australia, con Murray en Queens y con Ferrer en las citadas semifinales de París. El objetivo de volver a plantarle cara a los mejores tendrá un test excesivamente tempranero, ya que el 26 de diciembre Tsonga será el encargado de calibrar el retorno de Andy Murray a las pistas en los cuartos de final del Mubadala World Tennis Championship, torneo de exhibición que reunirá a seis de las 10 mejores raquetas del mundo en Abu Dabi. Si Tsonga consigue doblegar al escocés, tendrá que verse las caras en semifinales con Novak Djokovic que sigue invicto desde que perdiera la final del US Open. Por el otro lado del cuadro, deambulan David Ferrer, Stanislas Wawrinka y Andy Murray. No es mala manera para empezar el curso académico.

Tras la exhibición de Abu Dabi, el primer gran reto serio de Jo estará en tierras australianas donde debe, como mínimo, reeditar los cuartos de final del pasado año en el Gran Slam que estrena la temporada. Eso sí, el jugador Babolat sabe que sus balones de oxígeno en 2014 se encuentran en Wimbledon (tuvo que retirarse en segunda ronda ante Gulbis) y en el Abierto de los Estados Unidos, torneo que no pudo disputar por lesión. También es un aliciente saber que sólo defiende los puntos correspondientes a la segunda ronda en el Masters 1000 de Miami, a las primeras rondas en Bercy y Roma y que tiene todo por sumar en las citas de la gira veraniega por Cincinnati y Canadá. La competencia es aún mayor que hace tres temporadas cuando el francés se ubicó en la zona más notable del ránking ATP, pero todos los argumentos invitan al optimismo. Tsonga está de vuelta. Y con su Pure Strike quiere pegar primero.

  • Carlos

    Tsonga en este caso se retiró en su partido ante Gulbis. A Goffin le ganó en 3 sets en un muy buen partido de 1ª ronda. Saludos!

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