14 entrevistas de 2014

Antes de que arranque 2015, los redactores de TENNISTOPIC seleccionan las 14 mejores entrevistas del año en el que un nutrido ramillete de personajes se sentaron por todos los rincones del mundo en la casa del tenis para charlar como si la grabadora estuviese apagada y la raqueta fuese lo menos importante en la conversación.

RAFAEL NADAL 

“La confianza es jugar sin pensar, prácticamente. Pensando evidentemente a nivel global, pero no pensando en cómo tengo que golpear la pelota o qué gesto tengo que hacer para tirar la pelota allí. Simplemente, apuntar allí y que la bola vaya allí. Tener claro lo que quieres hacer y que las cosas salgan. La confianza son los automatismos, cuando las cosas te salen automáticas. Siempre se ha magnificado mucho mi espíritu, mi fuerza interior, mi lucha y mi entrega. Creo que la he tenido, es evidente, pero hay mucha gente que la tiene. Al fin al cabo, si he ganado lo que he ganado, esto me ha ayudado en ese momento, pero uno no gana lo que he ganado yo si tenísticamente no está superdotado. Es la realidad de la situación. Corriendo y luchando, si no tiras la pelota al lado de la línea, si en situaciones complicadas la vuelves a meter y si cuando tienes que meterla ahí, no la metes, uno no gana lo que he ganado yo. Una de mis características ha sido el esfuerzo, la lucha, la capacidad de superar situaciones y volver de lesiones, rebasar los obstáculos que me ha planteado mi carrera. Sí, pero tenísticamente…”.

MARTINA NAVRATILOVA

“El tenis es un trabajo porque nos ganamos la vida con ello, pero somos muy afortunados. Hacemos deporte, jugamos a un deporte, para vivir. Todavía me siento como una niña ahí fuera, así que tengo suerte. Soy muy afortunada. Te ocupas de tu cuerpo y luego sientes tensión, presión, juegas, compites y te pagan por ello. Tenemos mucha suerte. Yo disfruté del proceso. Disfrutaba saltando a la pista a entrenar, hablando de ello, descubriendo qué hacer, mirando vídeos de las rivales, hablando con mi entrenador y haciendo todo el trabajo. Yo lo disfrutaba. Esto no va solo del momento de ganar. Si solo fuese el momento de ganar sería un viaje muy corto”.

DAVID FERRER

“Siempre he intentado ser honesto conmigo y con todo el mundo. Luego, me puedo equivocar como todos porque no soy perfecto, pero lo volvería a decir otra vez. Creo que no di la talla. Para un jugador como yo, que lleva tantos años estando entre los mejores, esos cuartos de final los empecé bien y acabé mal de cabeza, sin luchar. Es algo que no me puedo permitir. A veces, puedo tener problemas psicológicos por problemas personales que tenga y me doy ese respiro de saber que he jugado mal por esa causa, pero en Roland Garros no tenía nada. Me dolió no dar el 100% ante Nadal”.

KIM CLIJSTERS

“Nada cambia demasiado [al ganar un Grand Slam]. Cuando yo era niña y veía Roland Garros o Wimbledon en televisión durante las vacaciones del colegio, recuerdo ver a Steffi Graff, Monica Seles o Arancha Sánchez y soñar con ganar un Grand Slam algún día. Parecía tan emocionante. Y cuando eres tú la que ganas es un gran sentimiento… durante diez minutos o así. Luego se va y vuelves a la vida normal, a la realidad. ¿El tenis? Rodar por el suelo en el jardín con ella [su hija] o jugar con los perros, eso es vida. Eso es amor. Y no hay ningún trofeo que pueda acercarse a ese sentimiento, a jugar con mi hija”.

CARLOS MOYÀ

“Ha cambiado bastante [el interés por la Copa Davis]. Igual, si fuera jugador ahora, me pasaría lo mismo que a ellos. Antes si no ibas a una Copa Davis, podías estar lesionado o alguna vez podías decir que no. Yo, después de ganarla, dije que no volvería a jugar y me retiré definitivamente de la competición. Cada caso es distinto, pero hoy en día es más fácil decir que no. La gente tiene más asumido que la competición no es lo que no era antes. En mi época si decías que no, se montaba una buena y ahora parece que la gente va entendiendo un poco que los tiempos han cambiado, que la carrera de un tenista es la ATP y que la Copa Davis es una competición que ha ido a menos”.

CARLA SUÁREZ 

“De pequeña lloraba bastante. Pero a lo mejor lloraba por tonterías. Tú ves muchas cosas cuando estás en el circuito, cuando vives en un vestuario. Hay gente que llora porque pierde, hay gente que llora porque se siente sola, hay gente que llora porque tiene problemas. Yo he llorado por cosas que podía haber evitado. Es cierto que cuando empiezas en el circuito profesional he tenido derrotas, momentos duros. Te tienes que dar cuenta de que es un deporte individual, donde vas a tener tropiezos. En algunos momentos de mi carrera sí que lo he pasado mal”.

GARBIÑE MUGURUZA

“Mentalmente es difícil decir: ‘Me voy a arriesgar, me voy a subir encima de la línea y voy a jugar a cinco tiros. Y si fallo 27 golpes por tres metros de largo es parte de mi juego’. Superar eso es muy complicado porque cuando juegas muy agresiva tomas muchos riesgos… no es fácil entrar a la pista y aunque falles 27 bolas seguir haciéndolo porque es lo que mejor haces. ¿Mi techo? Me lo pondré con el paso de estos años. Realmente no sé cuál es. Yo quiero ser la mejor posible. Cuando me voy a dormir quiero ser la número uno del mundo, pero eso no lo voy a poder comprobar hasta dentro de unos años”.

FELICIANO LÓPEZ

“Yo llevo muchos años jugando. Desde que empecé he visto muchísimos jugadores. Tan buenos como estos tres [Federer, Nadal y Djokovic] no he visto en mi vida. Es la suerte de tenerlos a ellos en esta generación. Cuando se retiren habrá un vacío. Cuando se retire Federer habrá un vacío muy grande en el tenis. Será como cuando se retiró Michael Jordan en el baloncesto porque Federer es como Jordan. Y al lado de Federer estaba Nadal, que tampoco habrá otro Nadal. Estamos hablando de 17 torneos del Grand Slam y de 14. Será muy diferente. No sé si mejor o peor, pero distinta desde luego. Si me pregunta, me quedo con esta época. No creo que haya otra época de un nivel tenístico tan alto”.

 MARION BARTOLI

“Lo que cambió mi vida fue ganar Wimbledon. Tras muchos años siendo una buena jugadora y luchando en el circuito fui capaz de hacer posible lo imposible y mi popularidad en Francia creció enormemente, me reconocían en todos los sitios, así que mi vida cambió cuando gané ese último punto en la final de Londres. Nunca olvidaré cuando la bola cayó sobre la línea y supe que había ganado, es el mejor recuerdo de mi vida”.

ANDY MURRAY

“Como cualquier aspecto en la vida todo lleva un tiempo. Dejé de trabajar con Ivan [Lendl] en marzo y durante un tiempo no empleé a nadie para que me asesorara en labores de entrenamiento. Estuve en esa situación hasta el mes de junio. Fueron momentos complicados porque con Ivan siento que habíamos trabajado muy bien juntos. Teníamos una buena relación entre nosotros. Para mí fue un periodo complicado. Cuando decidí contactar a Amelie, desde el primero momento hemos unido fuerzas mirando hacia el futuro, en ningún momento enfocando la mente en el pasado. Concentrando nuestra atención en la mejora. Siento que desde nuestra unión mis resultados han comenzado a mejorar, mi juego ha subido de nivel aunque todavía no está donde a mí me gustaría que estuviera. Pero está en un momento mucho mejor del que estuvo al comienzo de la temporada. Me debo centrar en seguir trabajando bien”.

CONCHITA MARTÍNEZ

“Ya le digo que han pasado muchísimos años. Recuerdo que no estaba nerviosa por el partido, sino porque venía Lady Di. Tenía que hacer una reverencia, girarme y tal: “bueno cuando llegues a la línea de saque, date la vuelta”. Y estaba más nerviosa de no fallar ahí. Yo creo que igual eso me quitó un poco los nervios del partido. Pues mira qué bien, ¿no? Y la verdad es que estaba tranquila [por el partido]. Puede sonar un poco así, pero en Roma había jugado contra Martina y la había ganado bien. Y creo que eso me dio la confianza de que también lo podía hacer en hierba. Había pegado un cambio los últimos años y en ese Wimbledon tuve una semifinal larguísima donde tuve que practicar mucho mi passing. Y bueno, que Martina fuese zurda era distinto, pero yo salí con confianza de que la podía ganar porque la gané bien en Roma”.

DANTE BOTTINI 

“Viajaba con dos amigos más de argentina y otra persona. Uno era un compañero mío de dobles al que conocía desde hacía mucho tiempo, de la misma edad que yo. Otro un argentino y el último el hijo del patrocinador. Fue muy duro. En la caravana tratábamos de no ir al baño porque se gastaba mucha agua y se quedaba el olor… teníamos que ir a los vestuarios, salir de noche y tratar de buscar algún baño público o aprovechar en el club. Era bastante lioso. Y sin entrenador ni nadie. Me fui a los 16 años y conducíamos nosotros mismos la caravana”.

LEONARDO MAYER

“Si soy sincero lo que más aprecio de todo este tiempo es la continuidad del entrenamiento. Poder ejercitarme con regularidad. Es algo que en el pasado no podía dar por hecho. Voy enlazando torneos y hace mucho tiempo que no me lesiono. Esto me permite cargar varias semanas de competición, ser capaz de entrenar con distintos jugadores e ir trabajando aspectos sin parones. Todo contribuye a que crezca, me convenza y me haga mejor jugador. Desde que con 21 años me pude meter por primera vez entre los primeros 100 jugadores del mundo sufrí porque me lesioné muchísimo. Y estos parones me iban impidiendo crecer porque sí, me mantenía entre el centenar más avanzado pero el crecimiento ahí quedaba. No podía jugar todo un año sin problemas. Eso creo que también evita que uno pueda jugar mejor”.

ENRIC MOLINA

“No es un camino fácil porque la profesión [árbitro] en sí es complicada. Requiere, obviamente, tener buena vista. Sin eso estás perdido y no puedes llegar a ningún lado. Pero también exige otras cualidades: comunicación, temple, psicología o entender el juego. Sobre todo, lo que lo hace más complicado, es que gran parte del éxito de un buen juez de silla se basa en la experiencia. Y esa experiencia solo te la da el paso del tiempo, los años. Enfrentarte a situaciones que cada día te ponen a prueba. Cada partido es un reto y cada paso que vas dando te suma y ayuda para la siguiente situación complicada. Lo que me ha ayudado mucho en mi carrera ha sido intentar leer y meterme en los partidos. Cuando he tenido problemas ha sido por falta de concentración, por estar pensando en otra cosa, y no estar metido en el partido. Ahí empiezas a dudar y no te sientes cómodo. Si te metes, si analizas la psicología del jugador en cada instante, midiendo los momentos complicados, los puntos de break, los finales de set… buscar siempre cositas que te mantengan dentro del partido”.

*consulta aquí el resto de entrevistas 

© TENNISTOPIC.com 2015. Todos los derechos reservados