Leonardo Mayer: “Al perder con Federer hubiera roto todo el estadio”

Álvaro Rama desde la ciudad de Valencia

Ha sido un gran año para el Yacaré. De arrancar el curso siendo uno de tantos entre los 100 primeros a asaltar el top-25. Un mérito que le hizo convertirse en el jugador con mejor ranking de toda Sudamérica. Eso, claro, incluye liderar la nómina de Argentina. Sobre todo, al margen del ranking, un hombre de mentalidad reconvertida. Leonardo Mayer (Corrientes, Argentina; 1987) trabaja más pausado, endurecido a nivel físico y con seguridad para encarar a los mejores. Su primer título, en Hamburgo, pasó por la reválida de inclinar a David Ferrer en arcilla. Un reto para valientes. También, fresco en cemento, donde por vez primera las derrotas no desbordan a sus victorias. Con el aliento de haber tenido a Roger Federer en el alambre, cinco pelotas de partido aún flotando en Shanghái, como mérito reciente. Así se presenta en Valencia el argentino, y así lo explica en esta charla con TENNISTOPIC, dispuesto a mostrar el por qué de su despegue sobre el pesado suelo del Ágora.

P. Por primera vez desde 2009, de vuelta en Valencia.

R. Hace mucho que jugué y no recordaba muy bien cómo eran las instalaciones. Competí bien aquí. Este año el cuadro está realmente duro. Se ven partidos de nivel muy alto. Va a ser difícil pero estoy tranquilo. En el día a día hay que tomar las cosas con calma.

P. ¿Cómo negocia esta superficie?

R. Es una cancha que está buena. Es bastante lenta y eso también me viene bien. Me permite jugar los puntos de fondo con cierta regularidad. Para ser cubierta tiene unas características que me gustan.

P. Hace unos días tuvo la oportunidad de ganar a su ídolo, Roger Federer, en Shanghái. Se fue por poco. Qué sensaciones le quedaron.

R. Jugué un gran encuentro, estuve a un solo punto de ganarlo, pero no se me dio. Creo que también es algo del destino, cuando no se te tienen que dar las cosas. Es un deporte que a veces es injusto, pero en esta ocasión no se me dio. Ese día estaba muy enfadado. Me llevó algún tiempo aceptarlo, pero al final son cosas que uno debe valorar con calma. Fue un partido, a fin de cuentas un día hermoso, que terminó de manera amarga pero nada más. No he vuelto a ver el partido, no me detuve a repasar los puntos. Quizá en el momento en que lo revise…

P. En el momento en que va a la red, ¿qué piensa?

R. ¡Tenía encima un enfado tremendo! ¡Hubiera roto todo el estadio! ¡No me importaba nada! Estaba realmente enfadado. Pero bueno, a veces no se te dan ciertas cosas en este deporte.

P. Estos partidos duelen pero, ¿le ayudan a crecer?

R. Sí. Mira, yo a Roger lo tengo puesto ahí arriba. Siendo claro, lo tenía como ídolo a Federer. Si me preguntas, es uno de los jugadores a los que más he admirado en mi vida. Y esa posición en mi mente obviamente la va a ocupar hasta que termine su carrera. Verte en un partido igualado ante una persona así te sirve. ¿Por qué? Porque te demuestras que ante ellos te puedes manejar a ese nivel. Por este convencimiento era importante poder estirar ese partido y poder, al final, llegar a tenerlo tan cerquita. No fue una victoria en pista, pero sí lo fue para mí día a día fuera de ella.

P. Se ha visto este año que jugadores ubicados en una segunda línea están pudiendo plantar cara a los teóricos más fuertes. ¿Se han acortado distancias?

R. Estoy de acuerdo. Pienso que se debe en parte al tipo de entrenamiento que estamos haciendo. Mira, bajo mi punto de vista, en el tenis actual todo anda muy parejo. Realmente apretado a todos los niveles. Quizá los de más arriba son capaces de sacar algo más de rendimiento en momentos puntuales. Pero está claro que en los partidos donde levantar un poco el pie, los de debajo se les plantan cara a cara. Y eso, que toca el apartado mental, es un primer paso para igualarse con ellos. Como digo, creo que es algo que se está trabajando en entrenamientos. Y también que la media de juego ha subido. Se emparejaron mucho los resultados.

P. Varios tenistas comentaron que ver a compañeros romper la dominación en grandes torneos de las estrellas les otorgó cierto convencimiento. ¿Es el caso de Leonardo Mayer?

R. Sí, obviamente. Mira, uno en el vestuario observa a su alrededor. Y ve cosas. Se da cuenta de que este ha ganado a tal jugador. O sin hacerlo ha sido capaz de competir un set parejo. Son factores que quedan ahí. Y el pensamiento inmediato que a uno le queda es que se puede. Uno después sale a la cancha en un igual a igual. Quizá no se gana ese día, pero pensando así estás más cerca que antes de la victoria. Otro aspecto importante son los años que uno acumula. Con el tiempo uno se acostumbra a competir más tranquilo. El pánico a ciertos momentos va desapareciendo. Es importante también. En el crecimiento de un jugador son muchas cosas a tener en cuenta.

P. Empezó el año cerca del número 100. Está el 25. De los saltos más pronunciados entre la élite. ¿En qué cambió Leonardo Mayer?

R. Si soy sincero lo que más aprecio de todo este tiempo es la continuidad del entrenamiento. Poder ejercitarme con regularidad. Es algo que en el pasado no podía dar por hecho. Voy enlazando torneos y hace mucho tiempo que no me lesiono. Esto me permite cargar varias semanas de competición, ser capaz de entrenar con distintos jugadores e ir trabajando aspectos sin parones. Todo contribuye a que crezca, me convenza y me haga mejor jugador. Desde que con 21 años me pude meter por primera vez entre los primeros 100 jugadores del mundo sufrí porque me lesioné muchísimo. Y estos parones me iban impidiendo crecer porque sí, me mantenía entre el centenar más avanzado pero el crecimiento ahí quedaba. No podía jugar todo un año sin problemas. Eso creo que también evita que uno pueda jugar mejor.

P. ¿Alguna razón por la que no sufra tanta lesión?

R. Lo atribuyo a haber enfocado esta profesión desde una mayor tranquilidad. Cuando me ejercito en Argentina o cuando estoy de gira por el mundo trato de relajarme, no someterme a tanto estrés como antes. Procuro no obsesionarme. ‘Hay que entrenar esto, hay que entrenar aquello’. He sacado eso de mi cabeza. Si acudo a un entrenamiento y enfoco la tarea en cierto aspecto, me concentro en ello sin darle una trascendencia tremenda. Envuelvo todos los aspectos de mi día a día con una filosofía del paso a paso, con una mayor tranquilidad.

P. Hombre calmado… y ahora el número 1 de Argentina.

R. Para mí todo sigue siendo igual. De verdad, yo interiormente no cambio nada por tener una posición en el ranking más alta que antes. La verdad es que hace mucho que no voy a Argentina y no puedo decir si la gente allí me nombra con más frecuencia que antes o no. Llevo desde el US Open que no piso mi país, diez semanas desde la última vez, así que ando un poco desconectado.

P. ¿Cómo se vive en Sudamérica un período más falto de grandes figuras?

R. Creo que hubo un cambio muy grande. Tuvios una época, hablo de Argentina, con jugadores increíbles. También sucedió en Chile. Había un grupo tremendo de grandes jugadores. Ahora quedamos el resto de nosotros. No es tan sencillo que todos los países tengan jugadores de primera línea todos los años. En Argentina tenemos a Juan Martín del Potro, que siempre está ahí arriba. Todo también tiene un ciclo que va cambiando.

P. ¿Cómo cree que va a evolucionar el equipo de Copa Davis el año que viene? Usted ha tomado más peso, Juan Martín no estuvo últimamente,…

R. La verdad es que no tengo ni idea de lo que puede suceder. Todavía falta mucho. Está claro que tenemos delante esa eliminatoria ante Brasil en casa. Eso va a ser lindo de jugar. A fin de cuentas es una gran rivalidad la que tenemos ahí. Pero a día de hoy no sabemos quién va a estar en el equipo. Ojalá me toque a mí, no me pase nada y pueda estar ahí para pelearlo.

P. Se va a cambiar el capitán.

R. No sé quién va a ser el nuevo capitán, la verdad. Tampoco es algo que nos pregunten a nosotros. No puedo responder.

P. Hemos podido hablar con Bellucci y nos ha comentado que seguro que los argentinos “van a tenerles muchas ganas” en esa eliminatoria.

R. (Risas) Hay rivalidad entre Argentina y Brasil, va a haber mucha gente y va a estar lindo. Habrá muchos argentinos y estoy seguro que también un gran ambiente.

P. Del Potro comunicaba hace unos días que se perdía el tramo final del año. ¿Sabe cómo se encuentra de su muñeca? ¿Ha podido hablar con él?

R. Hace mucho que no hablo con Juan Martín. He hablado con él a través de mensajes. He visto que no viene a la gira europea y ojalá que el pueda llegar a esa eliminatoria. Es importante que él juegue porque es el mejor jugador.

P. Bueno, ahora no…

R. Bueno sí… (risas). Igualmente en Copa Davis juega muy bien y es importante que esté. Da tranquilidad que esté.

P. ¿Le ha felicitado Del Potro por ser el mejor de su país?

R. No me dijo nada, pero no pasa nada. Yo no compito por eso y creo que él tampoco. Cada uno hace su carrera como se puede. Y obviamente cada uno hace su carrera.

P. Aún quedan unos torneos para terminar 2014, ¿pero dónde le gustaría estar a Leo Mayer dentro de un año?

R. Ojalá que en el mismo ranking o mejor. Todavía no lo he pensado. Este año no me puse metas, tratar de sacar la presión de la cabeza, jugar suelto y eso vino bien, así que seguro voy a tratar de repetirlo.

P. Antes de terminar, ¿por qué el tenis y no el fútbol, como le hubiera gustado de niño?

R. No sé por qué, así es la vida… A veces pareces que vas para un lado y acabas en otro.

P. Quería ser portero.

R. Me gusta mucho atajar, pero no se me dio. Empecé a jugar al tenis, se me daba muy bien y era un deporte que me parecía fácil.

P. El tenis tiene algo que ver con eso de “atajar”.

R. Sí, sí, pero el fútbol es un equipo y el tenis, individual. Te meten un gol y se te echa encima todo el estadio. Aquí no te culpa nadie.

P. Soñaba con ser portero de…

R. Boca Juniors.

  • santiagoxeneize1

    Felicitacion por la entrevista

  • alessandra

    por lo que hizo la entrevista si yo felicito,pero este tio mayer es muy rencoroso y no sabe perder,asi lo veo,es mi opinión.

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