La otra cara de Murray

El venezolano Daniel Vallverdu (Valencia, España; 1986) conoció a Andy Murray en Barcelona cuando compartían academia. Luego, tras someterse a una operación que terminaría con su carrera, el escocés le pidió que viajase con él algunas semanas. Hasta hoy. El exjugador, pieza vital en el equipo de ganador de dos grandes, ha acompañado al número cinco mundial en su camino desde el infierno, durante las finales de Grand Slam perdidas, hasta el cielo, con la corona de Wimbledon alzada meses atrás. En Miami, donde prepara la vuelta al circuito del tenista de Dunblane tras recuperarse de una operación de espalda, atiende a este portal para repasar esa aventura iniciada tiempo atrás.

¿Sabía que se retiraría cuando perdió aquel partido de Copa Davis en 2009?

No tenía muy claro si me retiraba o no cuando acabé el partido. Meses después, cuando me vieron los médicos en Miami, supe que debería operarme y que la recuperación duraría entre ocho meses y un año. No obstante, tras esa reunión con los médicos, no lo tenía decidido por completo. Después de la operación, comprobé que realmente tardaría casi un año en recuperarme y poder volver a la pista para entrenar… y ahí, en ese momento, Andy me pidió que le acompañase un par de torneos porque había terminado su relación con Miles Maclagan, su entrenador de antes. Me pidió que viajase con él dos semanas y tuve que tomar la decisión de seguir con la recuperación de mi lesión o empezar a viajar con Murray. Me decanté por la segunda opción, dejando mi carrera y acompañando a Andy por el mundo.

¿Cómo nació esa amistad?

Estuvimos tres años viviendo juntos en Barcelona en la Academia Sánchez-Casal. Fuimos compañeros de dobles en júniors durante dos temporadas. Ahí se unificó nuestra relación al máximo porque estuvimos dos años jugando juntos y no perdimos nunca ningún partido como pareja. La relación se hizo mucho más fuerte de lo que era, lógicamente.

Contaban que al principio usted no tenía muy buena relación con él.

No, no. Pasó lo típico que ocurre en estos casos. Los jugadores que llevan más tiempo en una academia forman su grupo y los que van llegando necesitan un poco más de tiempo para adaptarse. La verdad es que no tardamos demasiado. Empezamos a hablar en un par de días y tuvimos una relación muy buena desde el comienzo. Y luego comenzamos a jugar dobles meses después de que Murray llegase a la academia.

El público lo ve como alguien tímido. 

De tímido no tiene nada (risas). Sobre todo, cuando tienes una relación personal con él. Andy es una persona completamente diferente al jugador que se puede ver en la pista y en las ruedas de prensa. Es normal a estos niveles en deporte ser un poco cerrado en la forma de ser, sobre todo con la prensa, pero de tímido no tiene nada, de verdad. Lo difícil es conseguir que se calle un poco porque no para de hablar en todo el día. No para de hacer bromas y de reírse. Está siempre de buen humor.

La operación en la espalda que le obligó a operarse tras la Copa Davis en septiembre clausuró su temporada antes de tiempo. En octubre dijo que no sabía si llegaría a Melbourne…

La recuperación ha ido viento en popa. Todo hace indicar que estará listo para jugar el Abierto de Australia. Llevamos casi cuatro semanas entrenando en Miami y no ha aparecido ningún problema en la espalda. Y, sobre todo, anímicamente está muy bien, entrenando muy fuerte para afrontar con garantías la próxima temporada.

La espalda es una pieza clave en el jugador. ¿Tiene limitaciones ahora mismo?

No ha tenido ninguna limitación desde que entró en pista. Los médicos y fisioterapeutas han hecho un gran trabajo con él. Cuando empezamos a entrenar, hace unas semanas, le encontré bastante bien. Obviamente, el movimiento en pista estaba un poco limitado después de tantos meses sin jugar… perdió un poco de movilidad. De golpes, sin embargo, estaba genial. No le molestaba la espalda en ningún tiro: ni en la derecha ni en el revés ni tan siquiera al sacar. Eso ha sido lo más importante porque le ha permitido no cambiar su manera de entrenar por la espalda. Ahora mismo, está cerca del 100% y creo que llegará muy bien para el arranque de temporada.

El quirófano fue inevitable meses después de ganar Wimbledon. Antes, sin embargo, pasó por el infierno. ¿Cómo toleró perder esas cuatro finales consecutivas de Grand Slam?

Como un proceso complicado, pero fueron derrotas que le ayudaron a aceptar ciertas cosas de su juego. Mentalmente, a comprender que debía ajustar un par de cosas cuando jugaba esas finales. Eso ha sido lo que más me ha impresionado de Andy como jugador. Su voluntad para seguir trabajando después de esas cuatro derrotas. Partidos muy importantes que perdió. Ganar un Grand Slam era su meta principal. Su fuerza de voluntad para volver a pista a entrenar, seguir trabajando y mejorar ha sido lo más impresionante.

“Ya no espero que mi rival falle. Me di cuenta de que estaba empezando a jugar de la manera correcta en los partidos contra los mejores. No estaba esperando a que mi rival fallara”. ¿Ha aceptado ser más agresivo?

Exacto. Se ha dado cuenta de que tiene que ir a buscar el partido en los momentos clave, no puede esperar que se lo den, sobre todo cuando juega con Novak o Rafa. Ha tardado algo de tiempo en darse cuenta de eso, pero ya lo tiene aceptado. Andy se ha dado cuenta de que tiene los golpes. Era un tema más mental que otra cosa, afrontar esas situaciones y convencerse de ir a buscar el partido en lugar de esperar a que se lo regalen. Como le comentaba, cuando se enfrenta con Djokovic o Nadal necesita hacerlo porque ellos también buscan el partido, no esperan que Murray regale nada.

¿Es más importante el título del Abierto de los Estados Unidos o el de Wimbledon?

El primer Grand Slam es algo muy especial y así lo fue para él. Pero ganar en Wimbledon, sobre todo con la presión mediática que tenía por parte de la prensa y con la gente queriendo que un británico ganase allí después de tanto tiempo… hace esa victoria un poquito más especial. No obstante, Andy habría firmado ganar el US Open y quedarse solo con ese título. Ganar un Grand Slam es lo más importante para un jugador a ese nivel, pero si hubiese tenido que elegir entre los dos, creo que habría elegido Wimbledon.

Todo lo que sucedió después de Wimbledon fue una avalancha mediática increíble…

Después de ganar Wimbledon, cuando nos sentamos con él para planear el resto del año, te das cuenta de que sus metas son entrenar para seguir mejorando de cara al futuro. Justo después de la victoria en Londres pensaba en ganar más torneos del Grand Slam. Andy tiene una motivación tremenda por la época actual que atraviesa el tenis masculino. Hay jugadores de mucho nivel. Entre ellos se van empujando poco a poco, se van llevando al límite, porque el nivel de cada uno mejora cada semana. También se ayudan a mejorar entre ellos. Uno mejora una cosa y otro perfecciona la otra. Eso les obliga a evolucionar, tanto físicamente como mentalmente. Después de Wimbledon, me senté con Ivan y con él y le escuché decir que quería seguir mejorando para ganar más grandes. Esa mentalidad de ganador que tiene es impresionante.

Es indudable que Lendl ha ayudado a Murray. ¿Lo ha hecho más en el plano mental o en el táctico?

En las dos vertientes, pero quizás un poco más la mental. Obviamente, tener a alguien a su lado que lo entiende porque ha pasado por lo mismo [Lendl perdió cuatro finales de Grand Slam y ganó la quinta]. Mentalmente, Ivan le ayudó a entender y aceptar esas derrotas para seguir siendo positivo. Lendl no tenía ninguna duda de que Andy ganaría un Grand Slam, solo necesitaba seguir trabajando fuerte y volverlo a intentar. Ivan nos ha ayudado a todos, no solo a Andy. La experiencia que tiene y todo lo que ha logrado en su carrera nos ha servido a todos dentro del equipo.

¿Se ríe Ivan? 

Ivan tiene una personalidad muy parecida a la de Andy. La impresión que da a la gente no tiene nada que ver con su forma de ser cuando está a puertas cerradas. Habla incluso más que Andy. Hay que tratar de callarlo de vez en cuando (risas).

Con el checo ha ganado dos grandes. ¿El número uno del mundo es otro objetivo?

Es algo que los jugadores de este nivel tienen como meta, pero si tuviera que elegir, creo que le gustaría ganar más torneos del Grand Slam en lugar de ser número uno del mundo. Esa es su meta principal. Ganar esos eventos te deja muy cerca de la cima del ránking y es más fácil llegar hasta ahí. En vez de obsesionarse con el número uno, para él es más importante concentrarse en los grandes y eso lo podrá llevar a ser número uno del mundo.

¿Qué le falta para ser competitivo en tierra batida? Parece imprescindible lograr buenos resultados en arcilla para aspirar al trono de la clasificación.

Aunque estuvo mucho tiempo entrenando en España, tácticamente, como él juega, logra mejores resultados en pistas rápidas por los tiros que Andy. De todas formas, Murray tiene muchos recursos y otro de sus objetivos es prepararse para la temporada de tierra batida y tener mejores resultados. La meta es ganar torneos y ser mejor cada día. Roland Garros es un claro objetivo porque quiere ganar los cuatro torneos del Grand Slam. Trataremos de prepararlo lo mejor posible en los próximos dos años para que pueda lograrlo.

Habla de ganar torneos del Grand Slam. ¿Federer está fuera de esa pelea?

No. Roger siempre va a estar luchando por los torneos importantes. Tiene mucho talento. Después de este año, Federer se va a preparar muy bien para 2014 y estará listo para ganar otro torneo grande.

¿El año de Nadal cómo se puede calificar? Es uno de los rivales directos del escocés. 

Impresionante, pero no solo para mí, para todas las personas del mundo del tenis. Lo que hizo Rafa, después de estar casi ocho meses sin jugar, ganando todos los torneos que ha ganado… fue increíble. Se lo merece. Esperemos que todos estén a ese nivel en 2014 porque será un año precioso para ver tenis.

¿Es la actual generación la mejor de la historia? Murray forma parte de ella. Por números lo parece. 

Sí, lo parece, al menos por números. Todas las épocas son distintas, lo dicen los propios jugadores, pero esta es la más impresionante de lo que yo he podido ver. Van a pasar muchos años hasta que aparezcan cuatro jugadores como Federer, Nadal, Djokovic y Murray. Sobre todo, con la cantidad de torneos grandes que han ganado Roger y Rafa en los últimos seis o siete años y con Novak y Andy trabajando para alcanzarlos. Pasará mucho tiempo hasta que salgan cuatro jugadores como ellos.

  • Joleen

    Don’t understand a word but anything connected to Andy or Dani has to be good.

    • Aileen Lightbody

      Why don’t you click on the Translate box at the top of the screen below the URL? The English isn’t great but it’s adequate enough to follow the interview, particularly if you’re an Andy fan. And, yes, it is all good. :)

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